Enric Mas consolida el maillot rojo y encamina la Vuelta tras una etapa montañosa

Imagen gracias a: El País (América)

Enric Mas consolida el maillot rojo y encamina la Vuelta tras una etapa montañosa

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Con los aspirantes sin capacidad de romper la superioridad de Enric Mas, la etapa penúltima de la Vuelta se cerró con el triunfo de Eddie Dunbar y con Buitrago perdiendo la etapa en los metros finales.

En la penúltima jornada de la Vuelta, el control de Enric Mas marcó el guion desde el inicio. Roglic, Gall, Carapaz y el resto de pretendientes no lograron imponer su opción en un día de terreno escarpado, y los movimientos no alcanzaron para poner en entredicho la solidez del ciclista de Movistar. Mas superó la etapa sin sobresaltos ni debilidades, en una jornada en la que la competición volvió a quedar condicionada por su fortaleza y por la sensación de que sus rivales no encontraron la manera de discutirle el maillot rojo.

La etapa coronó a Eddie Dunbar (Q36.5), mientras Buitrago se quedó sin el resultado en los metros finales, un desenlace que añadió tensión al final de la jornada. Con Peñas Blancas como gran cita y la gloria todavía por delante, la Vuelta entra en su tramo final con cinco montañas restantes y la resolución aún en el horizonte.

El contexto de la carrera viene marcado por el golpe anímico que supuso para Enric Mas lo ocurrido en el Giro. Tras admitir que había ido a Italia en busca del podio, el plan no se materializó y el ciclista del Movistar terminó entendiendo que sus registros no habían llegado a traducirse en competición. A partir de esa reflexión, Mas insistió en su preparación y tomó otro rumbo, compitiendo en la Vuelta a Burgos para llegar con un enfoque más prudente. En el equipo se tenía claro que estaría en la élite, aunque el salto definitivo hacia la victoria requería algo más.

En ese camino, el primer gran escollo fue Pogacar, que dejó claro su dominio en la carrera hasta que un infortunio lo dejó fuera con un topetazo que le partió la clavícula y una vértebra. Mas, tras afirmar que no merecía lo ocurrido, se enfundó el maillot y encontró su mejor versión en las siguientes montañas. Su segunda etapa victoriosa en la Vuelta llegó después de la primera, conseguida en 2018, cuando todavía era un ciclista menos conocido y terminó segundo en la ronda. Desde entonces, su trayectoria en la carrera ha incluido tres segundos puestos (2018, 2021 y 2022), un tercero (2024) y otros dos top-ten, además de resultados similares en el Tour.

La etapa se puso en marcha desde Vélez-Málaga, con la salida marcada por las estrecheces habituales y un recorrido de quebrantahuesos. La jornada tuvo más de 4.000 metros de desnivel positivo, con dos montañas y un coloso final: Peñas Blancas, un puerto que en 2022 coronó a Carapaz. En la alineación no estuvo Stefan Küng, que tras la contrarreloj de la jornada anterior decidió ausentarse para preparar el Mundial de Canadá.

A medida que avanzó la carrera, la participación se fue reduciendo: tras el inicio desde las calles de Montecarlo, quedaron 145 corredores de los 168 que habían tomado la salida. A pesar de caídas, calores y otras prioridades, la etapa ofreció un espectáculo montañoso y una dinámica constante de intentos.

Los ataques comenzaron pronto, pero la fuga se consolidó después del kilómetro 30, aunque no tardó en quedar condicionada por el desgaste. EF tomó el mando con la intención de imponer ritmo y gobernar la carrera, además de erosionar a rivales y facilitar un posible asalto de Carapaz al podio o, como mínimo, a la etapa. En ese escenario, Kuss siguió incomodando con sus intentos, mientras Roglic realizó un arreón para dejar claro que no se rendiría antes de tiempo. Tras ese tramo, el pelotón se reagrupó.

La situación cambió de forma decisiva hacia el kilómetro 110 y cuando el segundo Puerto estaba cerca. En ese momento se formó un grupo de 16 ciclistas que se despegó del pelotón camino al éxito. Entre ellos estaban Buitrago (Bahrain), Berrade (Kern Pharma), Leknessund (Uno-X), Vermaerke (UAE) y también Dunbar.

El gran grupo frenó el ritmo tras los asaltos en la montaña y se enfocó en el último puerto, Peñas Blancas, con casi 19 kilómetros de desgaste y pendientes de hasta el 15%. Sin embargo, no se produjo una reacción que cambiara el guion. Bora, bajo las órdenes de Roglic, tomó la delantera, y Decathlon, con Gall al mando, no discutió la jerarquía.

En la parte final, Mas mantuvo el control con una estrategia basada en la defensa más que en el ataque. Sin la obligación de ganar etapas, se aseguró el maillot rojo y sostuvo la compostura frente a sus rivales. Con el ritmo que colocó Juan Rodríguez para Carapaz, Mas se mantuvo cómodo, apenas inquietado por un ataque tardío y desbocado de Roglic cuando quedaban dos kilómetros. El desenlace confirmó la superioridad de Mas en la jornada: el ciclista de Movistar sostuvo el nivel necesario para no ceder terreno, mientras la etapa terminaba con el triunfo de Eddie Dunbar (Q36.5) y con Buitrago perdiendo la opción en los metros finales.

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