Los temas pendientes de Mourinho: el regreso de Tchouameni, la situación de Diomande y la expectativa por Vinicius

Imagen gracias a: El País (América)

Los temas pendientes de Mourinho: el regreso de Tchouameni, la situación de Diomande y la expectativa por Vinicius

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El técnico portugués prepara la visita del Rayo con varios frentes abiertos: la vuelta de Tchouameni para convivir con Valverde, el avance físico de Yan Diomande y la evolución de Vinicius, mientras el equipo mantiene la base con Bellingham, Vinicius y Mbappé.

José Mourinho no movió a Jude Bellingham de la mediapunta pese a la necesidad de reajustar el centro del campo. Ante el Inter, con solo Valverde como centrocampista disponible, el entrenador optó por una solución alternativa con Trent Alexander-Arnold en lugar de recolocar al inglés, decisión tomada por la urgencia del momento. De Fede Valverde, Mourinho ya había señalado que lo quiere en el centro y no en la derecha, mientras que los tres de arriba —Vinicius, Mbappé y el inglés— se han mantenido sin cambios.

La forma de colocar a los futbolistas donde se sienten más cómodos ha marcado el criterio del portugués, apoyado por convencimiento, seducción o asuntos de Estado. En el proceso influyeron apuestas del nuevo entrenador blanco, decisiones de corte político, la lista de bajas y la falta de rodaje de algunos futbolistas, además de ajustes puntuales en el once. A partir de ahora, el regreso de lesionados y la acumulación de entrenamientos de Yan Diomande empujan a Mourinho a encarar cuestiones que hasta entonces había podido posponer.

Uno de los frentes inmediatos es el partido ante el Rayo en casa, previsto para este sábado (21.00, DAZN). El desembolso multimillonario por el extremo costamarfileño, cifrado en 125 fijos más 15 en variables, lo sitúa como una de las apuestas destacadas del Real Madrid a pesar de que todavía tiene 19 años. Mourinho ha pedido calma con Diomande, advirtiendo que llegó sin mucho rodaje físico debido a la dilación de su fichaje, aunque su etapa como suplente fijo no debería prolongarse: en ningún encuentro ha superado la media hora.

Si Bellingham, Vinicius y Mbappé siguen siendo intocables, la entrada del joven obligaría a Mourinho a realizar cambios de mayor calado. Hasta el momento, el cuarto elemento con más frecuencia en la zona de tres cuartos ha sido Arda Güler, uno de los pocos jugadores del vestuario capaces de filtrar pases. Su ubicación ha sido una de las variantes del curso, más metido por dentro pese a que Jude actúa de mediapunta, y con Denzel Dumfries ocupando la banda derecha. En el total de los tres partidos en los que salió de inicio, ninguno de los madridistas generó más ocasiones que él (19). Para Mourinho, su mejor demarcación es esa, más adelantado, porque todavía no lo ve preparado para partir desde el centro del campo. La incógnita aparece cuando Diomande se sume al bloque de los tres de arriba.

El eje del debate también incluye la vuelta al grupo de Tchouameni y su convivencia con Valverde, con quien Mourinho se peleó a golpes hace unos meses. El portugués, dentro de su discurso de que el vestuario blanco es hoy un espacio feliz de “empatía y amistad”, insistió en que, si él no supiera lo ocurrido entre ambos —“en vez de saberlo todo”, repitió—, le parecerían “dos grandes amigos”. “No he tenido que hacer de ministro de la paz”, afirmó.

En el plano estrictamente futbolístico, pese a las carencias en esa línea, el abanico de opciones se amplía. Hasta ahora, Mourinho había manejado tres alternativas: Valverde, titular en los cinco duelos; Bernardo Silva, que llegó fuera de forma; y Camavinga. A ellas se suman ahora Tchouameni y Thiago Pitarch, ambos de vuelta tras una lesión. Si se mantiene el esquema (4-2-3-1) y Mourinho insiste en que Güler todavía no está listo para esa posición, quedarían cinco jugadores para dos puestos, un criterio que el técnico dio por bueno tras la marcha de Rodri al Barcelona.

Todo esto ocurre mientras Mourinho gestiona el asunto diplomático de las tres estrellas ofensivas, consideradas insustituibles: dos de ellas fueron especialmente aplaudidas por el Bernabéu (más Vinicius que Kylian) y una de ellas, el brasileño, atraviesa un bajón de rendimiento que el propio entrenador no niega. Antes del duelo ante el Rayo, Mourinho comentó que existe un proverbio en portugués que dice: “solo tiras piedras a los árboles que tienen fruto”. Además, destacó que el mejor Vinicius “va a llegar”, señalando que está muy cerca de su velocidad máxima, que ha superado el volumen de carreras de alta intensidad y que ha establecido récords en balones recuperados y balones recuperados en el tercio defensivo.

Mourinho también valoró el esfuerzo de Mbappé “defendiendo como un animal dos minutos por la izquierda” cuando el Madrid se quedó con 10, tras el hecho de que Vinicius superó el tiempo máximo para retirarse en el cambio. En conjunto, el portugués dejó claro que únicamente tiene cosas positivas para sus jugadores.

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