Real Madrid invierte 225 millones en seis fichajes y mantiene las dudas de siempre

Imagen gracias a: El País (América)

Real Madrid invierte 225 millones en seis fichajes y mantiene las dudas de siempre

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El Madrid cerró seis incorporaciones tras dos años de caída, con Yan Diomande como posible récord histórico y Bernardo Silva como refuerzo para el centro del campo. Aun así, persisten los interrogantes sobre el encaje del ataque y el compromiso colectivo, ahora con la llegada de José Mourinho.

El Real Madrid ha apostado fuerte en el mercado con una inversión total de 225 millones en seis fichajes. Entre las operaciones destaca Yan Diomande, que podría convertirse en el futbolista más caro de la historia del club si los 125 millones fijos acordados con el Leipzig se elevan a 140 con variables. El conjunto blanco también incorporó a Denzel Dumfries para el lateral derecho por 20 millones, una cifra que hace dos años resultaba impensable para el club, que entonces evitó gastar dinero en enero para resolver una necesidad en esa zona tras el declive de Lucas Vázquez, que prácticamente se quedó solo durante casi todo el curso debido a la grave lesión de Dani Carvajal.

Además, la llegada de Dumfries se produce con la particularidad de que el neerlandés tiene 30 años, un perfil menos frecuente en un club que en los últimos tiempos se ha centrado en jugadores jóvenes. Esa tendencia se matiza aún más con Bernardo Silva, que cumplió 32 hace unos días y se convierte en el futbolista de más edad en aterrizar en los últimos tres lustros, después de Joselu Mato (33 en 2023) y Ricardo Carvalho (32, en 2010).

El regreso de José Mourinho tras dos años de gran desplome ha impulsado a la dirección a realizar movimientos que, en campañas anteriores, parecían casi imposibles debido a la obsesión por futbolistas en fase de crecimiento. Sin embargo, pese a la inversión en compras que incluye a Marc Cucurella, Ibrahima Konaté y Carlos Espí como otras tres novedades, lo que cambia poco de cara al inicio del campeonato son las dudas existenciales que ya acompañaron a las últimas temporadas.

Entre los interrogantes principales siguen apareciendo cuestiones que se repiten: si Vinicius y Kylian Mbappé lograrán entenderse en ataque, cuánto participarán ambos en tareas defensivas, cómo encajará Jude Bellingham en una estructura ofensiva con mucha presencia arriba tras dos campañas en las que estuvo desubicado, y si el equipo podrá atacar las defensas cerradas que le esperan en la Liga. Por encima de todo, el equipo se plantea si Mourinho conseguirá el nivel de sacrificio colectivo que no se vio desde agosto de 2024, cuando Carlo Ancelotti, Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa no lograron sostenerlo.

La incorporación de Bernardo Silva para el centro del campo responde al agujero más evidente: la dificultad del equipo para hilvanar juego desde la medular. Se trata de una oportunidad del mercado al terminar su contrato con el Manchester City. Más allá de esta contratación, el club no ha modificado los puntos más delicados de la delantera y la media. Se mantiene la apuesta por sus estrellas atacantes, que ahora deberán integrar también a Diomande, y, salvo un cambio de rumbo en lo que resta de ventana veraniega, tampoco se ha alterado el modelo del centro del campo. Mourinho resumió la postura en su entrevista en El Chiringuito al afirmar: “el mercado está cerrado para mí”.

En sus primeras declaraciones públicas fuera de la televisión del club, el portugués señaló: “Mucha gente falló el año pasado. No solo jugadores o entrenadores. Gente de aquí dentro ha fallado”. También añadió sobre el punto central de la crisis blanca, la falta de compromiso que denunciaron sus antecesores (Ancelotti, Xabi y Arbeloa): “El vestuario tiene muchas ganas de ganar, está abierto al sentido común. Tenemos que ser más equipo todos”.

Con ese objetivo, el Madrid no ha querido una revolución total de la plantilla. Las negociaciones para ampliar la vinculación de Vinicius llevaban meses atascadas: el brasileño estaba cerca de entrar en el último año de contrato y apareció el interés de un equipo de primera línea como Arsenal. Aun así, el Madrid sostuvo su postura con el extremo hasta llegar a un acuerdo de renovación, pese a que el jugador era señalado por una parte de la afición y cuestionado por torpedear la breve etapa de Alonso.

En la zona central, el club apostó hace cinco años por un perfil físico con Camavinga, Tchouameni, Valverde y Bellingham, casi como una cuestión ideológica. Salvo un posible giro final, esa línea se mantiene, aunque con la corrección parcial que representa la llegada de un Bernardo ya en su recta final. Los éxitos del PSG en Champions y de España en Eurocopa-Mundial apenas han provocado cambios significativos en el Madrid, donde continúan Valverde y Tchouameni, cuya pelea del curso pasado destapó una gran crisis en la caseta.

En conjunto, el Real Madrid se ha reforzado en defensa con Diomande como refuerzo para la derecha, una banda que en los últimos tiempos había quedado como accesoria. No obstante, el club aún no encuentra una respuesta directa a los grandes problemas que han empujado al equipo al precipicio.

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