Cucurella: “Soy intenso y busco que el rival nunca se sienta cómodo”

Imagen gracias a: El País (América)

Cucurella: “Soy intenso y busco que el rival nunca se sienta cómodo”

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Marc Cucurella, lateral del equipo español, explica su manera de competir, su adaptación a distintos entrenadores y la decisión de recalar en el Real Madrid, decisión que atribuye a una llamada de Mourinho.

Marc Cucurella (Barcelona; 27 años) se define como un futbolista que rara vez pasa desapercibido por su intensidad y su actitud. En el día a día transmite buen ambiente y, aun con la carga que supone el momento deportivo, mantiene un enfoque claro: prioriza a su familia. En el contexto de unos cuartos de final de un Mundial ante Bélgica, el lateral no se mueve dentro de la burbuja habitual de los atletas de élite y, al buscar un nuevo destino, pone en primer lugar el bienestar de su entorno.

Esa prioridad se vincula a su hijo Mateo, nacido en 2019, que fue diagnosticado con trastorno del espectro autista. Cucurella asegura que, cuando aparece el interés de un club como el Real Madrid, una de las primeras comprobaciones es si la ciudad ofrece posibilidades reales para el niño.

Pregunta. ¿Cuánto pesa encontrar un colegio en el que su hijo esté bien a la hora de elegir un nuevo club?

Respuesta. Cuando sabemos del interés de un club, una de las primeras cosas que miramos en la ciudad es si va a tener opciones para nuestro hijo. Ahora es mucho más fácil que antes. Lo pones ahí en Chat GPT y más o menos te da una guía. Luego intentamos también preguntar más profundamente. Es una cosa importante, porque todo lo que se transmite en el campo va muy ligado a cómo estás fuera y cómo está tu familia.

P. Que su hijo esté bien le estabiliza.

R. Sí, por supuesto. Tener a tu familia feliz te ayuda a ti también a estar feliz. Una vez tienes eso ya te puedes centrar en tu trabajo, en hacer bien tus cosas y en disfrutar también de la experiencia.

P. La nueva experiencia comienza bien: le llamó Mourinho para convencerle. ¿Qué significa ese tipo de llamadas?

R. Es un gran entrenador que ha tenido una gran carrera. Como jugador profesional, que entrenadores de ese nivel se fijen en ti, o quieran hablar contigo, o que reconozcan tu trabajo, es una cosa que te hace sentir orgulloso. También te da confianza para tomar esta decisión, por lo que ha conseguido en todos los equipos, que siempre ha sacado títulos. Al final esto te llama.

P. ¿Recuerda su primer paso por España?

R. Cuando su primera época en el Madrid yo era un niño y lo recuerdo de ver la tele y verlo ahí de entrenador. Tener ahora la posibilidad de trabajar juntos me hace mucha ilusión.

P. ¿Cómo es ese recuerdo?

R. Lo recuerdo como un entrenador de un equipo muy competitivo que intentaba sacar lo mejor de sus jugadores. Luego también recuerdo la época que estuvo en el Inter, que parecía que tenía un equipo más normalito y aun así consiguió la Champions. Al final todo eso suma y te hace ver que es un gran entrenador, que puedes aprender mucho y sobre todo lo que a todos nos gusta: competir para ganar títulos.

P. Usted ha estado en clubes muy distintos, con entrenadores que tenían modelos diferentes (Barça, Eibar, Getafe, Brighton y Chelsea). Y ha encajado en todos y ha jugado en todos. ¿Cómo?

R. Intento adaptarme a lo que el equipo requiere, a lo que el entrenador pide, a sus ideas. Y creo que sobre todo lo más importante es cómo te tomas la experiencia o cómo te intentas adaptar. Si tienes un entrenador que chilla mucho y a la primera que te chilla te vienes abajo, y ya te enfadas, pues es más difícil acostumbrarse a que te chillen. Porque habrá otro que no te hable, y habrá otro que te hable mucho. Creo que hay que adaptarse a lo que hay y sobre todo disfrutar y pasártelo bien. Con eso todo es más fácil.

P. ¿Qué tiene su juego que le hace tan versátil?

R. Intentar dar siempre lo mejor de mí.

P. ¿Y qué es eso?

R. Pues no sé, la verdad… Creo que ser muy intenso. Y sobre todo también mi forma de ser. Soy un jugador que intenta siempre animar al compañero, que no es tanto de meterle la bronca. Un cúmulo de cosas: aparte de ser buen jugador, que seré buen jugador, creo que suma poder ser una pieza importante dentro de una plantilla.

P. ¿Cómo se prepara los partidos en los que sabe que va a enfrentarse a extremos muy rápidos?

R. A la gente contra la que jugamos más o menos ya la conozco, o he visto algún partido suyo. Y si es alguno que no he visto, de vez en cuando sí que veo algunas acciones que han hecho durante la temporada, un resumen para tener una idea. Y luego, con sensaciones, y dependiendo de lo que te pida el partido. Sobre todo, creo que como defensa la clave es no dejar que tu oponente, en este caso el extremo que te toca, se sienta cómodo. Es una cosa que te ayuda mucho y con la que tienes la partida ganada un poco más.

P. Usa mucho el choque.

R. Sí. Normalmente los extremos suelen ser jugadores habilidosos, de calidad. Y yo me imagino que si fuese uno de esos y tuviera un tío pesado que no para de molestarme, entre comillas, pues me imagino que no sería un partido agradable. Es lo que creo que debo hacer para ayudar a mi equipo a ganar el partido, que es lo que al final importa.

P. ¿La idea es incomodarlos lo máximo posible?

R. Sí. Aparte de hacer con balón lo que toca, yo creo que una cosa que muchas veces suele funcionar es estar pegadito a él, que sepa que no va a ser una tarde fácil. Creo que te da algo positivo.

P. ¿Disfruta más secando a un extremo potente o con una asistencia o un gol?

R. No sé. Me gustan las dos, la verdad. Sí que es verdad que la sensación de un gol, o de una asistencia, es algo único. Pero hacer un partido perfecto defensivamente también me gusta. Pero tiene que ser muy perfecto defensivamente.

P. ¿Por ejemplo el del Chelsea de esta temporada contra el Barcelona con Lamine Yamal enfrente?

R. Sí, ese por ejemplo. Ofensivamente no hice nada especial, o no tuve mucha participación, pero defensivamente creo que sí que hice un muy buen trabajo. Y me gusta. Me gustó mucho. Pero es verdad que en un partido en el que no has estado bien con el balón, o has fallado mucho, y en el que defensivamente has estado regular, si al final marcas, pues ya se olvida. Y la gente solo se queda con el gol, más si es un gol importante. Pero depende del día. Depende de cómo te levantes.

P. Acabó el verano pasado bailando con Trump sobre el escenario del estadio de Nueva Jersey después de ganar el Mundial de Clubes con el Chelsea. La final de este Mundial es en el mismo lugar el 19 de julio. ¿Cree que se puede repetir aquello?

R. Si ya en el Mundial de Clubes no se quiso bajar del escenario, no me quiero imaginar cuando entregue la copa del Mundial… Fue una anécdota más para recordar. Algo extraño, pero bien. Nos dio la sensación de que era un tío cercano, que quería estar ahí con nosotros y que quería disfrutar del momento. Ojalá se pueda repetir esa imagen, porque significará que hemos hecho las cosas bien.

P. ¿Se ha imaginado de nuevo allí?

R. No soy mucho de imaginar. Prefiero ir día a día y ser un poco más precavido en lugar de verlo muy grande. Pero sí que es verdad que de vez en cuando te visualizas, lo ves, lo piensas… Creo que estamos haciendo las cosas bien y que vamos por el buen camino. Ojalá sea así.

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