De la Fuente y el “manual” de Del Bosque para encarar las primeras crisis en un Mundial

Imagen gracias a: El País (América)

De la Fuente y el “manual” de Del Bosque para encarar las primeras crisis en un Mundial

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Tras el 0-0 de España ante Cabo Verde, Luis de la Fuente apela a la calma y a la idea de que el campeonato es largo, en sintonía con el enfoque que Vicente del Bosque aplicó cuando España cayó ante Suiza en el estreno de 2010.

Después del 0-0 ante Cabo Verde, el seleccionador Luis de la Fuente optó por la serenidad y puso el foco en lo que queda de torneo. Su mensaje conecta con el precedente de Vicente del Bosque, que ya había vivido una situación similar cuando España perdió contra Suiza en el arranque del Mundial de 2010.

En febrero, antes incluso del tropiezo de España contra Cabo Verde, Luis de la Fuente y Vicente del Bosque se reunieron para conversar en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Al final del vídeo difundido por la federación sobre aquel encuentro, De la Fuente planteó a su antecesor una pregunta sobre cómo gestionar un momento especialmente delicado: “Vicente, ¿cómo se puede empezar a gestionar un campeonato del mundo, con la expectativa que teníamos, y comenzar perdiendo ese primer partido contra Suiza? ¿Cómo gestionaste ese momento tan importante?”.

Del Bosque respondió con una idea directa. Explicó que actuó con cierta “sequedad” y les transmitió un reto concreto: “Si ganamos los próximos seis partidos, somos campeones del mundo”. Lo presentó como un desafío alcanzable y sin recurrir a bromas.

Ese mismo tono aparece en lo que De la Fuente trasladó el lunes en Atlanta tras el decepcionante 0-0 contra Cabo Verde. Aseguró que el equipo está “supertranquilo”, convencido de que “esto es muy largo” y de que, dentro del planteamiento, todavía quedan siete partidos. En su intervención también dejó claro el peso de la charla con Del Bosque, al reconocerle como referente: “Has sido mi referente. Me he fijado mucho en ti”.

La forma de encarar los sobresaltos de la élite es, según atribuyen fuentes federativas, una característica ligada en gran medida a la edad y la experiencia. De la Fuente tiene 64 años, situado entre los 59 con los que Del Bosque ganó el Mundial de 2010 y los 69 con los que Luis Aragonés conquistó la Eurocopa en 2008. Quienes han trabajado cerca con él en los últimos años subrayan que el técnico suele relativizar las situaciones adversas.

De hecho, esas mismas fuentes recordaban semanas antes del Mundial el manejo del tropiezo contra Suiza. Destacaban que, pese a la presión exterior, Del Bosque mantuvo la calma y la trasladó a sus jugadores para que siguieran confiando en el planteamiento y en la línea seguida hasta entonces, construida sobre el triunfo en la Eurocopa de 2008. En De la Fuente veían una serenidad equivalente.

Otra versión cercana a la preparación del torneo añadía que el seleccionador llega a la Copa del Mundo “muy fresco”, lo que le permite decidir con claridad en situaciones complicadas. Ese punto se entiende como la suma del equilibrio emocional de la experiencia, la ayuda de Aitor Karanka, director de fútbol de la selección, y el efecto de sus entrenamientos diarios, con trabajo en la sala de musculación por las mañanas.

En la gestión de la crisis que provoca el 0-0 contra Cabo Verde, De la Fuente no se aleja del enfoque atribuido a Del Bosque, ni tampoco de su propia manera de entender el proceso. En su comparecencia en Atlanta añadió más detalles: “La idea es lo que nos ha traído hasta aquí, lo que nos ha hecho campeones de Europa, lo que nos ha hecho estar tanto tiempo invictos. Vamos a seguir apostando por esa idea”.

Esa idea remite a una etapa que De la Fuente describe como su “peor momento como seleccionador”, recogida en su libro La vida se entrena cada día. Se trató de un partido con fallos de planteamiento que aplicó corregir en privado. En marzo de 2023, España perdió contra Escocia en Glasgow, apenas en su segundo encuentro como seleccionador. Tras la derrota, las críticas fueron intensas, pero ya desde la noche del revés afrontó la rueda de prensa con firmeza. Bajo la tormenta, se aferró a la misma convicción que mencionó en Atlanta: “La idea que tengo de cara al futuro es la idea que hasta ahora he trabajado. Así no me ha ido mal”. También añadió: “Yo sigo convencido de que este es el camino. Así se lo he dicho a los jugadores. Ellos me conocen bien y yo les conozco también bien”.

El 0-0 contra Cabo Verde tuvo además un vínculo directo con experiencias previas de algunos jugadores. Cinco futbolistas de ese partido habían vivido con él un comienzo peor en un gran torneo: Unai Simón, Fabián, Oyarzabal, Merino y Olmo formaron parte del equipo que inició el Europeo sub 21 de 2019 con una derrota 3-1 contra Italia. Merino recordó ese proceso y deseó que el desenlace sea parecido: “Estuve en aquel torneo y acabó de una manera que ojalá acabe también este”. Aquel campeonato terminó con el título europeo.

En la gestión del tropiezo de este Mundial, el futbolista del Arsenal reconoció en De la Fuente el mismo perfil que se vio en aquel momento: “He visto un míster muy parecido, un míster tranquilo, sabiendo que esto no es cómo empieza, sino cómo acaba”. Añadió que el equipo confía en el trabajo: “Sabemos que lo que estamos haciendo va a tener recompensa, porque estamos trabajando igual que hemos trabajado siempre. Y siempre nos ha funcionado”.

De la Fuente ha cambiado poco en estos siete años, pero sus futbolistas sí han evolucionado. En ese sentido, se remarcó que la tranquilidad no depende solo del técnico: “No solamente es Luis el que nos tiene que dar la tranquilidad a nosotros, que nos la sigue dando; sino que nosotros mismos también tenemos ese poso de saber por experiencia propia que por un bache no se va todo al traste, sino que todavía tenemos margen de maniobra”.

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