UEFA, AFC y Concacaf aumentan la presión sobre Gianni Infantino por su plan comercial del Mundial

Imagen gracias a: El País (América)

UEFA, AFC y Concacaf aumentan la presión sobre Gianni Infantino por su plan comercial del Mundial

NOTICIAS

La UEFA, la AFC y la Concacaf publicaron una carta conjunta contra Gianni Infantino por su propuesta de crear una sociedad para explotar comercialmente las Copas del Mundo con participación privada. Paralelamente, la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte, encabezada por Miguel Galán, presentó una denuncia ante la Comisión Ética de la FIFA que también abarca el Premio de la Paz entregado a Donald Trump y el caso Balogun, entre otros puntos.

El fútbol internacional elevó este lunes la presión sobre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) difundieron una primera carta conjunta en la que acusan al dirigente ítalo-suizo de haber roto “mediante el engaño” la confianza dentro de la cúpula del organismo rector del fútbol mundial. Lo vinculan con su fallida propuesta de poner en marcha una entidad denominada FIFA Forward Enterprise (FFE) para explotar comercialmente las Copas del Mundo masculinas y femeninas, con un 20% de capital privado.

En ese mismo marco, la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte, liderada por Miguel Galán, presentó una denuncia ante la Comisión Ética de la FIFA. La querella, adelantada por EL PAÍS, solicita la apertura de un procedimiento contra Infantino para determinar si incurrió en alguna infracción relacionada con su plan para explotar los derechos del Mundial, la creación y entrega del Premio de la Paz de la FIFA a Donald Trump y el caso Balogun. Este último se refiere a la retirada de una tarjeta rota al estadounidense Florian Balogun durante el Mundial, después de una llamada del presidente estadounidense, que permitió al delantero disputar los octavos de final ante Bélgica.

El plan de Infantino para incorporar capital privado en la explotación de los derechos del Mundial generó una oposición amplia en gobiernos, instituciones, ligas y jugadores. El esquema incluía entre los inversores potenciales a Thrive Capital, fundada por Josh Kushner, cuyo hermano Jared es el yerno de Trump. En la carta, las tres confederaciones sostienen: “La fuerza del fútbol siempre ha residido en su unidad. Exigimos que esa unidad se honre ahora, que se ejerza un liderazgo que sirva al fútbol, en lugar de uno que pretenda controlarlo”. Además, reclaman que el informe sobre lo sucedido sea realizado por un “tercero independiente”, y no por la propia FIFA, su personal ni por ningún otro actor del fútbol.

En la denuncia presentada por Galán, de 23 páginas, el presidente de la Asociación Transparencia y Democracia en el Deporte solicita a la Comisión de Ética de la FIFA una investigación, sin pedir todavía una sanción. En el escrito reclama indagar tres actuaciones de Infantino que, a su juicio, podrían haber afectado “la integridad y reputación del fútbol”.

La primera de ellas se centra en la creación de FFE, una filial que habría sido valorada en unos 20.000 millones de dólares. El proyecto, que contemplaba repartir 40 millones de euros anuales entre las 211 federaciones miembro entre 2027 y 2031, fue anunciado por The Times el 28 de julio y provocó un rechazo mayoritario antes de ser retirado. El dirigente se reunió con la cúpula del organismo el 5 de agosto en Rabat. Tras el encuentro, la FIFA difundió un comunicado en el que aseguró que se cometieron “errores”, que “nunca se pretendió que el Consejo de la FIFA y las federaciones miembro se sintieran excluidas del proceso” y que “debería haberse gestionado de otra manera”.

Galán pide que la Comisión de Ética aclare “quién concibió, promovió, encargó y negoció el proyecto y con qué mandato previo”. También solicita identificar “qué asesores financieros, jurídicos o bancos de inversión intervinieron, con qué mandato, con qué retribución y bajo qué criterios de selección”, “qué inversores o potenciales inversores participaron en las conversaciones y qué relación mantienen, directa o indirecta, con el denunciado o con partes vinculadas en el sentido de la definición” y “si se ofrecieron a las asociaciones miembro incentivos económicos vinculados al respaldo institucional del proyecto y con qué cobertura presupuestaria”.

El segundo punto se refiere a la creación y entrega, el pasado 5 de noviembre, del Premio de la Paz de la FIFA a Trump. El galardón se concedió después de que Infantino hiciera campaña pública para que el presidente de EE UU recibiera el Nobel de la Paz, distinción que no se produjo. Galán sostiene que la decisión fue cuestionada formalmente por organizaciones de derechos humanos, por una federación miembro —la Federación Noruega de Fútbol, que pidió abrir investigación—, por un grupo de 50 miembros del Parlamento Europeo que también reclamaron indagar el caso, y por organizaciones internacionales de derechos humanos. En el planteamiento de la denuncia se añade que, hasta donde alcanza el conocimiento de la parte, no consta públicamente el título jurídico de creación del premio, el órgano que lo aprobó, sus bases o criterios, el procedimiento de selección, la partida presupuestaria asignada ni la existencia de acuerdo alguno del Consejo o del Congreso que lo respalde. Asimismo, se indica que tampoco consta el resultado de denuncias previas.

El tercer asunto sobre el que la asociación considera que existen sospechas de incumplimiento del código ético y los estatutos de la FIFA es la retirada de la tarjeta roja a Balogun tras su expulsión en dieciseisavos del Mundial durante el triunfo ante Bosnia-Herzegovina (2-0). La decisión se tomó después de la llamada de Trump al presidente del fútbol, lo que permitió que el máximo goleador de la selección de Mauricio Pochettino —con tres tantos— estuviera disponible para medirse con Bélgica en octavos, partido que finalizó con una derrota de EE UU por 1-4. Galán recuerda que fue la segunda ocasión en la historia en la que la FIFA revirtió una expulsión en una Copa del Mundo: la primera permitió al extremo brasileño Garrincha jugar la final de 1962. En la denuncia se señala que el presidente de los Estados Unidos reconoció públicamente haberse dirigido a la FIFA por la expulsión y que agradeció después a la organización la corrección de lo que calificó como una grave injusticia.

Con base en esos indicios, Galán afirma que la conducta de Infantino podría constituir varias infracciones, incluyendo el artículo 16 del Código Ético de la FIFA, que establece una obligación fiduciaria y se vulnera “cuando una persona con posición de responsabilidad o confianza actúa en perjuicio de los intereses de aquellas o se comporta de manera que resulte probable que perjudique su imagen”. También menciona el artículo 14, relacionado con los deberes generales del presidente, el 20, sobre conflictos de intereses, y el 26, que contempla el abuso de cargo si se acreditase que las facultades de la presidencia se utilizaron excediendo los límites funcionales para obtener una ventaja personal o para terceros.

En paralelo, la denuncia de Galán y la carta de la UEFA, la AFC y la Concacaf se inscriben en una oposición creciente contra Infantino en las últimas semanas. El dirigente planea presentarse a la reelección el 18 de marzo del año que viene. Sin embargo, las tres confederaciones intentan encontrar un candidato alternativo que reúna 106 de los 211 votos necesarios para apartarlo en marzo o antes mediante la convocatoria de un Congreso extraordinario de la FIFA, para el que hacen falta 43 firmas.

Las confederaciones que mayoritariamente se oponen a Infantino reúnen 136 votos: 55 la UEFA, 46 la AFC y 35 la Concacaf. Aun así, Infantino conserva el respaldo de federaciones de Norteamérica como la de México, de gran parte de la región asiática y, por el momento, de varios países europeos que han optado por no pronunciarse en público. También cuenta con una gran mayoría en la Confederación Africana de Fútbol, con 54 votos, la sudamericana en su totalidad, con 10, y Oceanía, con 11. Con estos números, la reelección de Infantino queda garantizada si no se producen cambios de posición entre las federaciones.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir