UEFA, AFC y CONCACAF analizan una moción de censura contra Gianni Infantino en la FIFA

Imagen gracias a: El País (América)

UEFA, AFC y CONCACAF analizan una moción de censura contra Gianni Infantino en la FIFA

NOTICIAS

La UEFA, la AFC y la CONCACAF estudian impulsar una moción de censura para apartar de la presidencia de la FIFA a Gianni Infantino tras el malestar generado por su propuesta de abrir el Mundial a inversores privados. Reuters señala que no existe precedente en los 122 años de historia de la FIFA de una moción de censura a un presidente en ejercicio.

El presidente de la FIFA Gianni Infantino durante la presentación de la Copa Africana de las Naciones hace unos días en Marruecos.

No hay precedentes en los 122 años de historia de la Federación Internacional de que el Congreso haya celebrado una moción de censura contra un presidente en ejercicio.

Las grandes confederaciones regionales del fútbol mundial están valorando la posibilidad de promover una moción de censura con el objetivo de forzar la salida de Gianni Infantino de la presidencia de la FIFA. El debate surge después de que Infantino irritara a estas confederaciones con su planteamiento de permitir que inversores privados accedieran a una participación en el Mundial, de acuerdo con lo publicado por Reuters tras conversaciones con altos cargos que conocen los términos de las conversaciones.

En ese análisis participan la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la CONCACAF, que integra a Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Reuters indica que no ha encontrado antecedentes en esos 122 años de historia de la FIFA en los que el Congreso haya tramitado una moción de censura contra un presidente en ejercicio.

“ No hay otra salida”, sostuvo una de las fuentes consultadas por Reuters, que habló bajo condición de anonimato por la sensibilidad del asunto. “O se va por las buenas y decide no presentarse en marzo, o será por las malas”, añadió, en referencia a una posible moción de censura.

Según los estatutos de la FIFA, el Consejo puede convocar un Congreso Extraordinario en cualquier momento y también está obligado a hacerlo si al menos una quinta parte de las 211 federaciones miembro presenta una solicitud por escrito con los asuntos que se tratarán. El Congreso Extraordinario debe celebrarse dentro de un plazo de tres meses, y cada federación participante cuenta con un voto. Los estatutos de la FIFA, no obstante, no contemplan de forma expresa una moción de censura contra su presidente.

La FIFA no respondió a la solicitud de comentarios de Reuters.

La UEFA, por su parte, no confirmó directamente si la moción está sobre la mesa y remitió a una declaración previa en la que reclamaba una revisión “profunda y fundamental” del liderazgo y la gobernanza de la FIFA, subrayando que “ninguna opción debe descartarse”.

La CONCACAF evitó pronunciarse de manera directa y remitió a una declaración conjunta previa con la UEFA y la AFC, donde acusaban a la dirección de la FIFA de una ruptura fundamental de la confianza. La AFC no respondió de inmediato.

Infantino ha reiterado que pretende presentarse a la reelección en el Congreso de la FIFA previsto para marzo de 2027 y cuenta con un respaldo relevante entre las federaciones miembro, especialmente dentro de la Confederación Africana (CAF).

En paralelo, la FIFA se disculpó con las federaciones por los errores asociados a la gestión de la propuesta. La semana pasada, seis asociaciones árabes, entre ellas Catar y Marruecos —copatrocinador del Mundial 2030—, expresaron públicamente su apoyo a Infantino. Además, la dirección de la FIFA le reafirmó su respaldo total tras una reunión de crisis celebrada en Marruecos a comienzos de mes.

Una fuente de alto nivel aseguró a Reuters que, aunque las tres confederaciones apoyan una moción de censura, existe el temor de que un eventual fracaso fortalezca a Infantino al evidenciar que conserva una base electoral sólida de cara a las elecciones presidenciales del próximo año.

La presión sobre Infantino se intensifica tras el hundimiento de su propuesta de vender una participación minoritaria de una nueva entidad comercial de la FIFA a inversores privados. Esa sociedad habría controlado los derechos comerciales del Mundial, considerado el principal activo del fútbol mundial.

La FIFA estima que sus ingresos durante el ciclo 2023-2026 superarán los 15.000 millones de dólares, con la mayor parte de esa cifra en el año del Mundial de 2026.

Tres de las seis confederaciones continentales de la FIFA —UEFA, AFC y CONCACAF— se opusieron al proyecto y desde entonces han criticado con dureza la gestión de Infantino por falta de transparencia, consulta y buena gobernanza.

La crisis se agravó esta semana con la salida del director de operaciones (COO) de la FIFA, Kevin Lamour, que había criticado el proyecto de inversión y afirmó que el personal había sido “engañado” por lo que calificó como “el proyecto de una sola persona”. La FIFA no explicó los motivos de su marcha.

También esta semana, el vicepresidente de la FIFA, Sándor Csányi, retiró su apoyo a Infantino y señaló que la salida de Lamour fue “la gota que colmó el vaso”.

Aun así, los detractores de Infantino se enfrentan a obstáculos relevantes. Ningún candidato alternativo ha dado un paso al frente públicamente antes de la fecha límite de presentación de candidaturas, fijada para el 18 de noviembre, y el dirigente suizo continúa contando con apoyos dentro de la organización.

El presidente de la CAF, Patrice Motsepe, declaró la semana pasada que Infantino mantiene el respaldo de África y que su futuro debe definirse mediante las elecciones de la FIFA.

De acuerdo con la propuesta de inversión ya abandonada, las federaciones habrían podido acceder a hasta 20 millones de dólares en financiación extraordinaria para infraestructuras, formación de entrenadores, selecciones nacionales, competiciones, fútbol base y fútbol femenino.

“Quienes estén dispuestos a enfrentarse a Infantino en las urnas deberían dar un paso al frente”, afirmó la semana pasada a Reuters el presidente de la Federación de Fútbol de Malaui, Fleetwood Haiya. “Deben decirnos qué ofrecen. Como Federación de Malaui, necesito saber qué van a aportar a Malaui”, añadió.

La presión de los clubes

La presión no proviene únicamente de quienes tienen derecho a voto en la FIFA. La Asociación Europea de Clubes (EFC), presidida por Nasser Al-Khelaifi, máximo dirigente del París Saint-Germain, y que representa a más de 800 clubes, está alineada con la UEFA y otros actores que buscan cambios en la FIFA, según una fuente conocedora de las conversaciones.

La EFC ha advertido a la FIFA de que sus miembros podrían negarse a participar en futuras ediciones del Mundial de Clubes masculino y femenino si no se atienden sus preocupaciones sobre la gobernanza y la relación entre la FIFA y los clubes. Aunque los clubes no votan en la FIFA, su influencia deportiva y comercial es considerable.

Michael Payne, exdirector de marketing del Comité Olímpico Internacional, indicó que incluso una victoria electoral de Infantino no necesariamente resolvería las divisiones existentes. “Está muy bien ganar por un 51% con el apoyo de muchas federaciones pequeñas mientras las grandes potencias futbolísticas están en tu contra. ¿Cómo diriges así una organización?”, declaró Payne a Reuters.

Ningún patrocinador de la FIFA ha criticado públicamente a Infantino por esta crisis. “Los patrocinadores se preguntan: ‘¿Cómo puedes organizar un Mundial tan exitoso y luego dispararte en el pie después?’, añadió Payne a Reuters.

El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir