Tuchel y el cierre defensivo: Inglaterra cae con Argentina y queda señalada por su planteamiento conservador

Imagen gracias a: El País (América)

Tuchel y el cierre defensivo: Inglaterra cae con Argentina y queda señalada por su planteamiento conservador

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Thomas Tuchel, ligado a su contrato hasta 2028, recurrió a una acumulación de defensores en el tramo final, pero Inglaterra no evitó la derrota ante Argentina. La prensa inglesa comparó su enfoque con el de Gareth Southgate tras una gestión polémica en la semifinal.

La letra de The Who, Won’t get fooled again, sirvió de referencia para la prensa inglesa al poner en paralelo a Thomas Tuchel con su predecesor, Gareth Southgate, después de una semifinal con Argentina que dejó muchas dudas. El conservadurismo con el que Inglaterra fue criticada en los momentos decisivos terminó pasando factura en el partido de este miércoles.

Cuando el encuentro se complicó, Tuchel optó por una solución claramente defensiva en el último cuarto: reunió a hasta seis futbolistas del perfil de zaga. En el campo estuvieron Reece James, sustituido en el minuto 82 por el central Dan Burn, además de John Stones, Marc Guéhi, Djed Spence, Nico O’Reilly y Ezri Konsa. Pese a esa concentración de jugadores en la línea defensiva, Inglaterra no logró frenar la presión rival y siguió sufriendo ocasiones, palos e intervenciones de Jordan Pickford bajo los ataques argentinos. El equipo tampoco consiguió sostener una respuesta clara con el balón.

Entre el gol del 1-0 y el 1-2, Inglaterra registró una posesión del 12%. Desde el minuto 72, cuando Tuchel introdujo el primer zaguero extra (Konsa por el goleador Anthony Gordon), hasta que Lautaro anotó el gol de la victoria en el 92, la selección inglesa apenas dio cuatro pases buenos, y en tres de ellos estuvo implicado Pickford.

Wayne Rooney expresó su postura en la BBC: “Todo empezó con el entrenador y las decisiones que tomó. Fue demasiado pasivo”. También hubo gestos de molestia en el entorno. Jude Bellingham fue preguntado por los cambios y se marchó sin responder, en un nuevo indicio de desafecto hacia Tuchel.

A pesar de las críticas, Tuchel defendió su planteamiento. En sala de prensa aseguró que no se arrepentía de nada: “En cuanto pierdes, te critican, es lo que hay. Hicimos uno de nuestros mejores partidos, quizás nuestro mejor partido dadas las circunstancias”. Además añadió: “Muchas grandes naciones futbolísticas quedan eliminadas antes de la semifinal, así que es todo un logro. Nadie quiere oír eso ahora mismo; yo tampoco, porque nos exigimos al máximo”.

Tuchel llegó a la selección en enero de 2025 con el objetivo de impulsar una evolución tras ocho años de Gareth Southgate, un ciclo marcado por la falta de salto deportivo, con dos finales perdidas de Eurocopa y una semifinal en el Mundial 2018, a menudo cuestionado por priorizar la defensa. Inicialmente su vínculo era hasta esta Copa del Mundo, pero en febrero amplió su contrato hasta la Euro 2028, que se celebrará en casa (Reino Unido e Irlanda). Ese fue uno de los puntos que se le recordó cuando se le preguntó por su futuro.

Durante el torneo, Tuchel presentó las semifinales como un logro, aunque su recorrido no terminó de despegar: Inglaterra no superó a Ghana en la fase de grupos (0-0), sufrió ante Panamá (2-0), ganó en dieciseisavos a República Democrática de Congo (2-1) tras la victoria, y en octavos, tras una inferioridad durante más de media hora contra México en el Azteca, tuvo que resistir para imponerse (2-3). El técnico también reconoció que tuvieron suerte para superar a Noruega en cuartos (1-2), lo que provocó la respuesta contestataria de Bellingham.

El partido no se resolvió solo por la discusión táctica, sino también por el peso de los goles. Además de los tantos de Bellingham y Kane (seis cada uno), Inglaterra no encontró el hilo suficiente para sostener el partido. Aunque Kane aportó cifras goleadoras, su influencia en el juego no fue la esperada pese a la expectativa generada por su papel en el Bayern. Los datos reflejan un impacto menor con la selección: 15 pases por partido en el Mundial frente a 23 en Múnich la temporada pasada, y 0,7 ocasiones creadas por duelo en Estados Unidos por 1,3 en Alemania. En el engranaje del equipo, Bellingham acaparó más foco, mientras Kane tuvo dificultades para estar a la altura de las exigencias.

Tras el 1-0, el atacante resumió lo ocurrido con una lectura directa: “Cuando nos pusimos 1-0 arriba, pareció que intentamos aguantar, lo cual a este nivel no es suficiente”.

La suma de talento y la inversión en la expedición tampoco alcanzó para dar el “sorpasso” que se esperaba. El traspaso de Elliot Anderson desde el Nottingham Forest al Manchester City por 135 millones de euros es parte de esa proyección, pero no terminó de traducirse en un cambio decisivo. Con la eliminación, Inglaterra no logró romper su tendencia a la melancolía histórica.

Desde su único título mundial (y única final) en 1966, el equipo solo alcanzó tres semifinales: Italia 90, Rusia 2018 y esta. Por eso, el desenlace frente a Argentina quedará marcado como el “cerrojazo inútil de Tuchel”.

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