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Jorge Arriola Müller, “Míster Copa del Mundo”: su cuenta récord y el Mundial 2026
Jorge Arriola Müller, alemán de nacimiento y peruano por sentimiento, fue reconocido como el hincha récord del planeta por haber asistido a 14 mundiales. En el próximo Mundial 2026 viajará a Canadá, Estados Unidos y México, donde espera sumar su participación número 15.
Jorge Arriola Müller, alemán de nacimiento y peruano por sentimiento, es conocido en el mundo del fútbol como “Míster Copa del Mundo”. El apodo se ganó por un dato contundente: es el hincha que más veces ha estado en una Copa del Mundo. Tras sumar 14 participaciones, en unos días viajará a su número 15, el Mundial 2026, que se disputará en Canadá, Estados Unidos y México.
Arriola Müller ya tiene planes para su primera etapa del torneo. Asegura que estará en Los Ángeles y que consiguió entradas para tres partidos: Estados Unidos-Paraguay, Nueva Zelanda-Irán y Suiza-Bosnia. Reconoce que tratar de sumar más boletos se ha vuelto complicado por la reventa y los precios elevados, que se mencionan en miles de dólares.
Al llegar, cumplirá 60 años con los mundiales y recuerda que su inicio fue Inglaterra 66. Destaca las diferencias con aquella época: en Liverpool, por ejemplo, era posible ver a Brasil con Pelé y Garrincha con una entrada barata que costaba una libra, incluso para ubicarse de pie.
Sobre el torneo en el que más partidos presenció, señala Alemania 2006. Indica que asistió a 16 o 17 encuentros, aunque no lo recuerda con exactitud, y explica que le resultó práctico moverse entre ciudades en tren: terminaba el partido, regresaba a la estación y tomaba el trayecto de vuelta. En ese viaje, como suele hacer, hizo base en casa de su hermana Úrsula en Heidelberg.
Los Arriola Müller son seis hermanos: Brigitte, Úrsula, Jorge, Soledad, Cristina y Dorle. Los tres mayores nacieron en Berlín y las tres menores en Lima.
También rememora su ausencia que no quiso repetir en Sudáfrica, el primer torneo en el continente de Mandela. Cuenta que tuvo curiosidad por ver el país y su cultura, y que su expectativa chocó con la realidad: pensó que sería un lugar violento y con mucho calor, pero encontró un mundial pacífico y con un frío que calificó de cruel. En el partido entre Brasil y Corea del Norte, en Johannesburgo, hizo cinco grados bajo cero y en el banco de suplentes los jugadores estaban cubiertos con frazadas.
Entre los recuerdos del torneo, remarca una anécdota vinculada a su cumpleaños, que es el 23 de junio. Señala que en medio del Mundial se tomó tres días y viajó a Heidelberg para celebrarlo con su hermana y sus sobrinos, quienes fueron subcampeones olímpicos de waterpolo por Alemania. Luego volvió al Mundial.
De su paso por Brasil 2014, destaca el resultado que considera uno de los más insólitos de la historia: Brasil 1 - Alemania 7. Explica que, aunque los brasileños suelen atribuir la diferencia a Perú por el recordado 0 a 6 con Argentina, el partido de locales terminó con un 7 a 1. A su juicio, en 78 no hubo nada raro: simplemente Argentina apabulló a Perú. En cuanto a Brasil-Alemania, describe un ambiente extremadamente apasionado, con un respaldo que se tradujo en el marcador: entró un gol, luego otro, y así sucesivamente hasta que el equipo se derrumbó.
Sobre Rusia 2018, se queja de los precios cuando volvió a ver a Perú en la fiesta grande. Detalla que para el trayecto Perú-Francia de Moscú a Ekaterimburgo el boleto aéreo le costó 1.300 dólares; para volar a Saransk, donde Perú enfrentó a Dinamarca, pagó 800 dólares; y para ir de Moscú a Sochi y asistir al Perú-Australia desembolsó 900 dólares. Añade que un taxi dentro de Moscú costaba 80 dólares y sostiene que el aficionado no debería ser desestimado: afirma que el público es el decorado y que el mundial se vive también por televisión, aunque reconoce que al estadio van 60.000 personas y por TV lo miran 1.000 millones.
En la conversación sobre los mejores momentos, recuerda que el gol de Maradona a los ingleses es lo mejor que vio en sus 14 Copas del Mundo, pero cuando se le pregunta por el jugador que más lo impresionó, responde que fue Pelé. Argumenta que, además, Pelé engrandeció a Brasil y que antes de Pelé el fútbol brasileño era bueno, pero no ganador.
También menciona el partido más extraordinario que presenció: la semifinal Italia 4 - Alemania 3 en México 70, conocida como el Partido del Siglo, arbitrada por Arturo Yamasaki. Cuenta que, en el estadio Azteca, con un grupo de peruanos, Italia ganaba 1 a 0 y el partido parecía morir. Describe que, con 85 minutos disputados, algunos se levantaron y comentaron que ya era momento de asegurar el tiempo en la salida. Señala que en el minuto 90 empató Schnellinger, que debieron ir a tiempo extra y que allí se desató una lluvia de goles, y lamenta que sus amigos se perdieran lo mejor del torneo.
Respecto a los goles que más gritó, precisa que no fueron en mundiales sino en eliminatorias: los dos tantos de Cachito Ramírez en la Bombonera en 1969, cuando Perú eliminó a Argentina.
En cuanto al momento más triste, recuerda España 82, cuando Perú perdió con Polonia 5 a 1. Indica que para ese Mundial él era dirigente de Universitario y asistió como parte de la delegación.
Entre sus anécdotas, menciona Estados Unidos 1994. Relata que en Boston se sentó al lado una pareja muy elegante: él no sabía quién era el hombre, pero describe que la mujer parecía una modelo y que el público se acercaba para pedirle autógrafos y fotos. Luego preguntó y le dijeron que se trataba de Marvin Hagler.
Arriola Müller se define como limeño hasta los huesos. Señala que tres de sus hermanas viven en Los Ángeles, Úrsula en Heidelberg, y él junto con Brigitte en la capital incaica.
Cuando se le consulta a quién alienta si no está su selección, responde que a Alemania y Argentina.
Sobre el Mundial que más le gustó, destaca dos. El primero es Inglaterra 66, como primera enamorada: afirma que la pasó muy bien, que hubo grandes partidos y grandes jugadores. Indica que viajaron con un grupo del Club Lima Criquet y que, entre pasajes, estadía y entradas, no llegó a gastar 2.000 dólares. También recuerda que en Liverpool jugaron Alemania y Unión Soviética y que quedó deslumbrado con un joven zaguero alemán de 20 años que se estrenaba en los mundiales: Franz Beckenbauer. Explica además que se trataba de torneos con 16 equipos, los mejores dieciséis, y que hoy, con 48, prácticamente se ven partidos de eliminatoria.
El segundo Mundial que considera el mejor de todos es Catar 2022. Lo describe como una maravilla en todo sentido: fantástico para el aficionado, con todo perfecto, tranquilo, ordenado y simple. Valora la tranquilidad, la amabilidad de la gente y la comodidad de tener los ocho estadios a veinte minutos o media hora de metro. Añade que fue gratis, que las hinchadas iban juntas en el metro y que no hubo problemas. También comenta que salía de cualquier estadio y, en quince minutos, ya estaba en su hotel.
Finalmente, al preguntarle cómo logró encadenar catorce mundiales, deja una sentencia: sostiene que un coleccionista con dinero puede comprar lo que quiera, como relojes, autos o cuadros, y reunirlo todo en el momento. Afirma que esto es diferente: no es difícil ir a catorce mundiales, pero hay que esperar 56 años.
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