España venció a Bélgica con control y un error de Cubarsí como único sobresalto

Imagen gracias a: El País (América)

España venció a Bélgica con control y un error de Cubarsí como único sobresalto

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La selección española se impuso por el oficio de sus figuras ante una Bélgica desordenada, con el gol encajado tras un fallo de Cubarsí en la diana de Charles De Ketelaere.

España se impuso por el oficio de sus figuras ante una Bélgica accidentada y sin orden. El partido se mantuvo bajo un ritmo controlado, con la excepción del error de Cubarsí en el gol de Charles De Ketelaere. En el conjunto español, nadie mostró un rendimiento especialmente deslumbrante, aunque Mikel Merino asumió un papel decisivo.

Con una Bélgica que se desintegraba por la ausencia de Onana, Tielemans y su gran jefe, el portero Courtois, España pareció sostener la distancia entre la autoestima y la vanidad, entre el optimismo y la alucinación, evitando caer en una improvisación desesperada. Como ocurrió ante Portugal, el equipo mantuvo un pulso de corte burocrático: todos cumplieron salvo Cubarsí en la jugada que terminó en el 1-1.

Unai Simón. El gol de De Ketelaere fue el primero que recibió España en esta Copa del Mundo. El 0-1 cortó una racha histórica de 650 minutos sin encajar en Mundiales para un portero. Más allá del cabezazo de De Ketelaere, no tuvo mucho trabajo en un duelo con más accidentes que épica en las áreas. Su juego con los pies provocó algún sobresalto.

Porro. Fue uno de los mejores jugadores de España. Su marcaje a Doku destacó especialmente, impidiendo que el extremo se girara en cualquier ocasión. Cuando subió al ataque lo hizo con inteligencia, casi siempre acompañado por Lamine Yamal. Un pase suyo a Olmo desde la línea de fondo inició la jugada del primer gol.

Cubarsí. No pudo con Charles De Ketelaere, que se anticipó para rematar de cabeza el 1-1. Cubarsí no llegó a imponerse en esa acción y quedó marcado por el error que permitió el tanto del atacante del Atalanta.

Laporte. El líder de la defensa española sostuvo su papel como pieza imprescindible. Movió la línea con solvencia, ganó todos sus duelos y anuló a De Ketelaere, a Lukaku y a De Bruyne en un partido en el que España apenas fue amenazada.

Cucurella. El lateral izquierdo, de gran intensidad, atravesó el encuentro sin incidencias destacadas, con una desconexión en el centro de Castagne que terminó precipitando el 1-1.

Rodri. El mediocentro influyente del Mundial administró el juego con la autoridad habitual. No tuvo demasiadas exigencias ante un rival que se replegó, y el contexto se agravó para Bélgica con las lesiones de Onana y Tielemans, sus pivotes titulares. Con ese escenario, España encontró un terreno más cómodo para controlar y Rodri se adueñó del balón hasta rozar el monopolio.

Fabián. Jugador estructural y estabilidad para el equipo. De la Fuente lo había degradado al banquillo tras el empate contra Cabo Verde, pero lo restituyó para ocupar el lugar de Pedri, el centrocampista más creativo de la selección. Contra Bélgica ofreció precisión y oportunidad, marcó el gol que abrió el marcador y fue sustituido en el minuto 55 por Pedri. El encadenamiento de cambios tácticos evidenció las tribulaciones de De la Fuente.

Olmo. Fue el gran privilegiado del sistema de De la Fuente: mediapunta con libertad por delante de los dos pivotes que barren y ordenan a su espalda. Pedri y Fabián se alternaron en el banquillo para que Olmo dedicara su energía al penúltimo toque. En el partido, solo bajó a pedir la pelota al centro cuando comprobó que los interiores belgas no apretaban y que De Bruyne no podía presionar. Buscó el último pase sin éxito y remató el balón en la acción que Courtois despejó antes de que Fabián terminara enganchando el 1-0.

Lamine Yamal. La estrella de España actuó con madurez. Su actividad fue constante y clarificadora: bajó a ayudar a Porro en las incursiones de Doku y De Cuyper, la pareja de banda más peligrosa que ha enfrentado la selección en lo que va de torneo. Cuando le reclamaron en el mediocampo, respondió con criterio y generosidad. Cerca del área se mostró infatigable y acertó al elegir cuándo asumir riesgos: no rifó balones y llevó a Porro al 1-0. Sin embargo, su serie de gambetas chocó con la escalera de marcadores. Mechele, De Cuyper y Raskin no le concedieron espacio, y cuando los superó se encontró con Courtois, probablemente el mejor portero de la historia del fútbol, que le detuvo dos remates.

Oyarzabal. El punta de la selección quedó atrapado por el embotellamiento. Con las ausencias de Onana y Tielemans lesionados, Bélgica compensó la falta de orden defensivo juntando muchos jugadores en la frontal del área. Oyarzabal quedó rodeado por adversarios y compañeros, con ayudas puntuales de Olmo y una habilitación de Yamal en un mano a mano que Courtois resolvió despejando a córner. Antes de que De la Fuente lo sustituyera por Nico, fue su principal ocasión.

Baena. Se movió de forma difusa y no aprovechó la laxitud de los interiores belgas. En la primera parte participó en el mediocampo, incluso con una actitud contemplativa de Vanaken como referencia, pero sus intervenciones se espaciaron y pasó inadvertido.

Merino. Fue el llegador oficial de España. Apareció en el minuto 91 para fulminar a Portugal y liquidó a Bélgica en el 88 aprovechando los temblores del portero suplente. Senne Lammens, que acababa de sustituir a Courtois, no pudo hacerse con un balón rematado a 30 metros por Cubarsí. El rechace en el área chica fue un regalo para Merino, que aguardó el error y lo aprovechó: el 2-1 fue su premio.

Pedri. Entró como suplente y jugó casi toda la segunda mitad. Incluso en su peor versión, resultó fundamental.

Ferran Torres. Sustituyó a Baena en el minuto 55. Con su ingreso, De la Fuente buscó desconcertar a los centrales belgas, que hasta entonces se mostraban demasiado cómodos en el bloque bajo. Torres se movió por todo el frente del ataque, con intervenciones de claroscuros.

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