España firma el 2-1 y avanza: Merino y el bloque sellan el pase a semifinales

Imagen gracias a: El País (América)

España firma el 2-1 y avanza: Merino y el bloque sellan el pase a semifinales

NOTICIAS

El 2-1 en Los Ángeles coronó a España con un triunfo construido a base de paciencia, perseverancia y confianza, apagando la resistencia de Bélgica en el cierre del partido.

Nadie encarna mejor el espíritu de la selección de De la Fuente que Merino. España no depende de un delantero único como Messi, Mbappé, Haaland o Kane, y las piezas que sostienen su fútbol son Merino, Olmo e incluso Cubarsí, futbolistas con un protagonismo más discreto que resulta decisivo para completar el camino en una Copa del Mundo. Precisamente, el pie de Merino que había servido para abatir a Portugal terminó siendo clave ante Bélgica: su actuación permitió que la Roja cerrara el partido con un 2-1 que la colocó en el cruce de semifinales contra Francia.

El resultado llegó en un momento determinante y coronó la respuesta de un colectivo que mantuvo la calma bajo presión. La autoridad con la que España afrontó el encuentro no se quebró, aun cuando Bélgica también mostró momentos de amenaza y el trámite exigió resistencia constante.

Dentro del once, todos los jugadores aportaron. Ni siquiera Pedri, volante universal al que le cuesta encajar con total facilidad en la selección de De la Fuente, fue una excepción. Su suplencia no pareció responder a una decisión caprichosa, sino a un ajuste técnico-táctico en un Mundial que no necesariamente replica los parámetros que le funcionaron a España en la Eurocopa de 2024, donde el contexto era distinto al de la Liga y la Champions.

En la disposición ofensiva, Fabián encontró un encaje más sólido con Rodri y Olmo. Más allá del estilo, el cambio se notó en la verticalidad y en la capacidad de definir. El 1-0 llegó con un remate de Fabián tras una jugada acelerada por la profundidad de Lamine, que Olmo remató después del centro de Porro y del rechazo de Courtois; la acción se completó con la definición de Fabián. Ese tiro y ese gol confirmaron la superioridad de España y castigaron a una Bélgica que había sufrido.

Bélgica, por su parte, presentó un equipo híbrido con De Bruyne y Doku, sin que quedara del todo claro el patrón de la propuesta. Los Diablos Rojos se agruparon alrededor de Courtois y fueron recortando espacios hasta encajar el tanto de Fabián. También resistieron los mejores pasajes de Lamine, y reaccionaron con rapidez cuando Castagne envió un centro desde la derecha hacia la cabeza de De Ketelaere. La altura del delantero centro terminó imponiéndose a la cobertura de Cubarsí, que quedó superado por el anticipación del rival, y esa secuencia acabó con la imbatibilidad de Unai Simón.

Aunque España, por su estilo, encontraba dificultades para cerrar jugadas, Bélgica logró igualar con una acción efectiva que llevó el marcador al 1-1. Tras el descanso, el gol enfrió a España, pero el equipo recuperó su fútbol elaborado e hipnotizador, especialmente cuando Pedri, Ferran y Lukaku entraron en el campo. Mientras tanto, Lamine buscaba soluciones y generaba, aunque el avance se detenía con frecuencia en el último pase o en el remate final hacia la portería de Lammens, sustituto de Courtois.

Cuando el balón no encontraba la forma de entrar a la portería con facilidad, la solución llegó desde lejos: Cubarsí ejecutó un tiro de media distancia que el meta no acertó a sujetar y terminó propiciando el chut de Merino. Fue el gol liberador para España, un conjunto sin egos, semifinalista por segunda vez en un Mundial y ahora preparado para discutir el cartel de número uno de Francia.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir