Lamine Yamal y el doblete de Oyarzabal reactivan a la Roja ante Arabia Saudí

Imagen gracias a: El País (América)

Lamine Yamal y el doblete de Oyarzabal reactivan a la Roja ante Arabia Saudí

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España recuperó un juego rápido y de uno o dos toques, con presión agresiva y mucho ritmo, apoyado en la movilidad ofensiva de Lamine y en la eficacia goleadora de Oyarzabal. El partido dejó una ventaja amplia y una señal clara de recuperación tras el tropiezo contra Cabo Verde.

Lamine Yamal se convirtió en un punto de inflexión para la selección española en su encuentro ante Arabia Saudí, especialmente después del golpe recibido contra Cabo Verde. La Roja rompió la sequía mundialista tras 299 minutos con un gol de Lamine, que apareció en el segundo palo para rematar el centro de Oyarzabal. En la jugada, ambos atacantes intercambiaron posiciones, una decisión que terminó beneficiando a España.

La movilidad de los delanteros desorientó a la defensa rival y permitió que la selección se destapara tras un tramo en el que había cruzado balones sin encontrar a un rematador claro dentro del área de Al Owais. Tras inaugurar el marcador, Oyarzabal amplió la ventaja con dos goles más en un espacio breve, de modo que antes de la media hora el partido quedó prácticamente encarrilado. Con el 0-3 en el horizonte, la clasificación se encaminaba y volvieron a aparecer las cuentas sobre los cruces que más convenían, además del debate sobre la necesidad de reservar energías para la última jornada de la fase de grupos ante Uruguay.

El cambio de rumbo llegó también por el funcionamiento colectivo. Los ajustes del seleccionador dieron resultado al contar con un extremo como Lamine, impulsado por la presencia del lateral Porro. España abrió el campo por la izquierda con Baena y la altura de los volantes favoreció la mecánica del equipo: Pedri se entendió muy bien con Olmo y mejor aún con Rodri.

Con el marcador favorable, España mantuvo un estilo ágil basado en el juego rápido, a uno o dos toques, y en el ritmo que imprimía la velocidad. Al mismo tiempo, no perdió agresividad en la presión, que se vio facilitada por los intentos de salida de Arabia Saudí. El encuentro se volvió más fluido y profundo que en su estreno, con un fútbol más vertical y liberado desde el gol de Lamine, que además mostró una acción destacada por cómo aguantó y superó a su marcador. Esa jugada eliminó ayudas defensivas y colocó el balón en el punto de penalti, ante la sorpresa de la zaga de tres centrales dispuesta por Georgos Donis.

La comodidad del resultado permitió que la rotación empezara antes de lo previsto, con cambios ya en el descanso. Lamine y Oyarzabal, dos de los futbolistas más decisivos, fueron sustituidos. También se buscó dar forma a jugadores que salían de lesión, como Nico Wiliams, mientras el cuerpo técnico cuidaba a sus mejores efectivos.

El segundo tiempo continuó con más variaciones. Al inicio llegó un cuarto gol en propia puerta y, al final, Ferran Torres marcó el quinto tanto, aunque fue anulado por fuera de juego. De esta manera, el encuentro terminó ofreciendo una lectura clara: aunque el partido estaba resuelto, España no dejó de generar ocasiones y el resultado reflejó el control del juego.

La sensación de que el equipo podía estar “tieso” o sin vida se disipó con la intensidad y la emoción mostradas ante Arabia Saudí. La gran incógnita seguía siendo lo ocurrido contra Cabo Verde, un partido que provocó una decepción grande por lo que se espera de la Roja. La reacción en el Atlanta Stadium se entendió como una respuesta a esa situación, y la medida real de las posibilidades del equipo se conocerá con más claridad ante Uruguay.

España cerró el compromiso con Lamine como figura determinante, y con Oyarzabal como elegido MVP del partido, un reconocimiento que se suma al objetivo final ya alcanzado por el combinado español rumbo al Mundial.

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