Djokovic cae en su debut en Nueva York ante Mariano Navone tras una noche marcada por malestar físico

Imagen gracias a: El País (América)

Djokovic cae en su debut en Nueva York ante Mariano Navone tras una noche marcada por malestar físico

NOTICIAS

Novak Djokovic, con molestias estomacales y náuseas durante el partido, perdió contra Mariano Navone en la Arthur Ashe de Nueva York por 7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1. El serbio se despidió del torneo en el estreno y no encadenaba una derrota tan temprana en un gran escenario desde 2006.

Almas compungidas en la inmensidad de la Arthur Ashe de Nueva York. Novak Djokovic no pudo sostenerse durante la pelea y terminó cediendo ante Mariano Navone, en un estreno que se convirtió en una de las noches más tortuosas de su carrera: 7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1.

El serbio llegó indispuesto al partido y, a medida que avanzó la confrontación, su físico fue pasando factura. Durante la parte final de la noche, fue quedándose sin recursos y perdió el control frente a un rival que detectó el desfallecimiento progresivo del balcánico. Djokovic, con 39 años, se marchó fundido y superado, incapaz de revertir la situación pese a su empeño.

Este resultado supuso una despedida temprana en un gran torneo. No caía tan pronto en un escenario de ese nivel desde 2006, cuando perdió en el debut del Open de Australia. Además, tampoco había encajado una derrota en un estreno de Flushing Meadows. Tras el partido, Djokovic señaló que se encontraba “fatal” y que arrastraba esa situación prácticamente durante todos los encuentros del año.

En el lado de Navone, el argentino sostuvo su plan con fe y aprovechó cada momento en el que Djokovic se iba apagando. El malestar del serbio incluyó molestias estomacales y náuseas durante todo el partido, además de un problema en un pie y en la zona lumbar. La asistencia médica no logró cambiar el rumbo. Djokovic palideció, vio descender la velocidad de su servicio y, pese a intentar contenerse, terminó cediendo la quinta manga con dificultades para frenar la inercia del rival.

Navone también sacó partido de una oportunidad en la cuarta manga y, después, encadenó ocho juegos consecutivos hasta dejar el parcial en 11-1. En ese tramo, Djokovic intentó sostenerse con la intención de frenar el golpe, pero ya no logró recuperar el ritmo.

La derrota llegó en un contexto inmediato que Djokovic ya había vivido antes. Dos semanas antes, también había sido desbordado por otro argentino, Thiago Agustín Tirante, en el estreno de Cincinnati. Aun así, el día previo Djokovic había comentado que la preparación había sido la adecuada, aunque recordó la exigencia de los partidos a cinco sets. “Sufría desde el cuarto juego”, precisó después. Sobre los vómitos, añadió que era un problema serio y explicó que, a partir de ahí, todo su cuerpo empezaba a venirse abajo con calambres y dolor, mencionando también que la espalda y el hombro “han dicho basta”, sin poder cerrar el partido.

Con esta nueva despedida, el serbio mirará la velada como una de las más tortuosas de su carrera. Su tenis, pese a todo, se mantuvo vigente, pero su condición física actual aparece como un factor determinante. A pesar de las dificultades, logró batir a Sinner en enero y disputó la final de Australia, y en Wimbledon firmó un recorrido que interrumpió el italiano en semifinales. En esa ocasión, la cercanía del marcador disimulaba el desnivel real que hoy existe entre ambos.

Tras la derrota en Nueva York, se abre un interrogante para el futuro del serbio, incluyendo su deseo de acudir a los Juegos de Los Ángeles en 2028 y la capacidad de asimilar golpes de este calibre. En el plano competitivo, la realidad actual lo sitúa virtualmente fuera de los diez mejores —por primera vez desde 2018— y tampoco le alcanzaría para la Copa de Maestros.

Djokovic, además, ha insistido en que el problema no es solo el momento del partido, sino la sensación de sucumbir a su cuerpo, el “templo” que tantos éxitos le ha dado y que desde hace un par de cursos le juega malas pasadas. Previamente, en la Arthur Ashe, había admitido: “Quiero más, ojalá fuera más joven”. Ahora, el torneo se le escapa y el próximo año cumplirá 40. Para cerrar, reconoció: “Ha sido horrible”.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir