Carlos Sainz revisa su futuro en Williams tras dos años de espera

Imagen gracias a: El País (América)

Carlos Sainz revisa su futuro en Williams tras dos años de espera

NOTICIAS

A dos años del anuncio de su fichaje para 2025, el progreso prometido por el proyecto de Williams se ha retrasado y el piloto español empieza a replantearse su próximo paso.

El pasado miércoles se cumplieron dos años desde que Williams anunció la contratación de Carlos Sainz para la temporada 2025. La operación llegó tras un proceso prolongado liderado por James Vowles, director del equipo británico y una de las figuras clave en las décadas de los años ochenta y noventa, cuando Williams acumuló siete títulos de pilotos y nueve de constructores entre 1980 y 1997. Hoy, sin embargo, el equipo vive un periodo de sequía: la última victoria se remonta a 2012 en Montmeló, el día en que Pastor Maldonado se convirtió en el primer venezolano en ganar un gran premio antes de que el taller de la escudería se incendiara.

Vowles, procedente de Mercedes donde fue mano derecha de Toto Wolff, encabeza el proyecto de Dorilton Capital, un fondo estadounidense privado cuya propiedad no es fácil de definir. Dorilton compró Williams a mediados de 2020. Aunque la promesa de recuperación se ha planteado siempre a medio y largo plazo, la espera comienza a pesar para Sainz, que en un mes exacto cumplirá 32 años y que es consciente de la velocidad con la que avanza el periodo en el que intenta mantenerse vigente en la élite.

Desde que Dorilton asumió el control, la evolución de Williams había sido, en términos generales, ascendente, hasta el golpe que supuso este curso. Tras cerrar el Mundial de 2025 en quinta plaza en la tabla de constructores, y con Sainz aportando actividad desde el inicio del ciclo con los dos primeros podios del equipo en cuatro años (Bakú y Qatar), el equipo se enredó con el nuevo reglamento técnico introducido esta temporada. La sacudida que podía permitir a Williams volver a competir con los grandes y, a la vez, demostrarle a Ferrari que se equivocó al entregarle el volante a Lewis Hamilton, terminó generando un efecto contrario para el madrileño.

El coche también enfrentó dificultades desde el arranque. Su ausencia en los primeros ensayos de invierno en el Circuit se justificó por la complejidad de las pruebas de choque que el prototipo logró superar, después de reforzar varios elementos. Ese contratiempo obligó a rediseñar el paquete de mejoras previsto para la primera serie de grandes premios, de modo que el monoplaza apenas recibió ajustes de cara a las primeras carreras del calendario. A partir de ahí, el plan de actualizaciones se fue postergando en la misma medida que se extendían las expectativas de mejora trasladadas a Sainz.

En la primera mitad del campeonato, Williams acumuló 11 puntos y cayó hasta la novena posición en la tabla de fabricantes, solo por delante de Aston Martin y Cadillac. Ese balance ha llevado al español a replantearse sus opciones de cara al próximo mercado. En un mes y medio, la caravana llegará a Madrid, donde Sainz actuará como embajador de un gran premio que, en la práctica, le dificultará mostrar su mejor versión, y su paso por el Madring podría influir en la dirección que tome a partir de entonces.

“Siempre dije que esperaría hasta el verano para sentarme y hablar con James [Vowles] sobre el futuro. No es ningún secreto que mis expectativas o el plazo que tenía para volver se han retrasado uno o dos años”, afirmó Sainz en Budapest la semana pasada. “La decisión depende de la rapidez con la que logremos recuperarnos. Tenía en mente un plazo que estaba dispuesto a aceptar, antes de volver a pelear por los triunfos. Claramente, ese plazo va a ser más largo de lo que todos esperábamos”, concluyó.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir