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Paula Torres apunta a Los Ángeles 2028 tras lograr doble oro en Brasilia
La marchista cuencana Paula Torres conquistó en Brasilia una doble medalla de oro en el Mundial de Marcha por Equipos: triunfó en la prueba individual de 42 kilómetros con 3h24:37 y también ganó en la categoría por equipos. Tras el logro, señaló que su meta es alcanzar una medalla olímpica en Los Ángeles 2028.
Después de su consagración en el Mundial de Marcha por Equipos en Brasilia, donde obtuvo doble medalla de oro, la cuencana Paula Torres enfocó su preparación hacia su próximo gran objetivo: Los Ángeles 2028. La atleta se impuso en la prueba individual de 42 kilómetros con un tiempo de 3h24:37 y además celebró el triunfo en la categoría por equipos.
En el marco de su entrenamiento bajo la dirección de Andrés Chocho, Paula Torres conversó sobre el proceso que la llevó a los resultados en Brasilia y sobre su proyección olímpica. La marchista explicó que el tramo más exigente de la competencia individual llegó en los últimos 6, 5 kilómetros, cuando empezó a sentir el peso del esfuerzo y buscó mantenerse lo más cómoda posible para conservar el control de la carrera.
También detalló qué significó recibir la bandera de Ecuador en los últimos metros por manos de Daniel Pintado. La atleta sostuvo que previamente ya le había entregado la bandera durante la zona de calentamiento, y que Pintado le respondió con la convicción de que saldría la victoria. En los últimos 200 metros, cuando Pintado se ubicó en una zona desde la cual pudo acercarse, Torres realizó la entrega de una gorra que estaba puesta.
Sobre el papel de Daniel Pintado en su alto rendimiento, Torres señaló que ha sido clave durante todo el proceso. Destacó que, al haber alcanzado él logros que también ella buscaba, le resulta motivador por su cercanía con los objetivos. La marchista añadió que los triunfos y las medallas importantes traen consigo desafíos que a veces no se manejan de inmediato, y que Pintado ha sido fundamental en ese acompañamiento, además de impulsar su mejora en el día a día.
En cuanto a referentes, Paula Torres mencionó a Daniel Chocho como un atleta que admira por el trabajo que ha realizado y también citó a Kimberly (García) como un referente en Latinoamérica. La cuencana resaltó que forma parte de su mismo equipo y que fue de las primeras en lograr resultados de gran magnitud, lo que motiva al resto del grupo.
La preparación para el Mundial de Marcha en Brasilia incluyó ajustes en la rutina. Torres explicó que, hasta un mes antes, su planificación contemplaba la distancia de media maratón, pero con Andrés decidieron intentar en la distancia más larga. Por ello, durante ese mes realizaron cambios para aumentar el kilometraje en los entrenamientos. Asimismo, informó que viajaron a Brasil con dos semanas de anticipación para adaptarse a las condiciones del clima.
De cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, la marchista indicó que todo el ciclo forma parte de la preparación. Señaló que ya vivió sus primeros Juegos Olímpicos en París, y que a partir de ese momento comenzó un nuevo ciclo hacia el 2028. Consideró que cada temporada está orientada al objetivo mayor y afirmó que, tras cumplir el Mundial como meta principal, ahora se suman evaluaciones de media maratón en mayo y que 2027 también será un año clave, además de 2028.
En relación con sus objetivos, Torres manifestó que desde que inició su carrera deportiva siempre soñó con una medalla olímpica y que en cada participación olímpica buscará perseguir ese resultado. Para ella, Los Ángeles 2028 representa una oportunidad especialmente aprovechable.
La atleta también abordó distintos aspectos de su proceso. Comentó que entrena en Cuenca y que trabaja con Andrés Chocho desde septiembre de 2024, por lo que lleva un año y un poco más en esa etapa. Sobre su estatura de 1,54, indicó que cualquier aspecto debe saberse aprovechar y adaptarse; aunque su altura no es la más alta, dijo que han trabajado una buena técnica para ser eficiente, avanzar ahorrando energía y sostener que tiene condiciones para este deporte.
Respecto al apoyo al alto rendimiento, Torres sostuvo que actualmente cuenta con respaldo por parte de la Federación de Atletismo y del Estado en general, pero recordó que ese acompañamiento llegó después de logros destacados. Antes, durante su proceso por alcanzar esos resultados, le resultaba difícil conseguir apoyo y consideró que es en esos momentos cuando se debe impulsar a los deportistas, porque muchas veces los fondos se consiguen cuando ya se han alcanzado resultados con recursos propios.
Sobre la presión en las competencias, señaló que es un proceso y que la confianza no aparece de forma repentina, sino que se construye día a día. Explicó que si se sabe que se hizo un buen trabajo, que se está listo para la competencia y que se cuenta con las herramientas correctas, se puede competir con menos nervios e incertidumbre.
Finalmente, Paula Torres relató cómo se inclinó por el atletismo y, en particular, por la marcha. Contó que alrededor de los 12 años tenía tardes libres y buscó una actividad extra. Expresó que le pidió a su madre que la metiera a hacer algún deporte e incluso había sugerido aprender a tocar un instrumento, aunque no tenía un gusto específico. Señaló que una hermana le recomendó probar con el atletismo y que ella misma la llevó a la escuela de marcha el primer día.
Torres agregó que al principio era un pasatiempo, pero con el tiempo lo fue tomando de forma más profesional. Dijo que cuando comprendió que podía representar al país en campeonatos mundiales y en unos Juegos Olímpicos, la marcha se convirtió en un sueño y en un objetivo. En 2016, quien la entrenaba en ese momento le sugirió intentar con la marcha; ella comentó que no le llamaba la atención, pero lo probó, aprendió la técnica y, pocos días después, compitió quedando segunda. Consideró que ese inicio, con un resultado tan positivo, hizo un contraste importante que la enganchó y la llevó a creer que podía ser mejor.
Más allá de los resultados, la marchista expresó un mensaje para niñas y jóvenes ecuatorianas que sueñan con seguir sus pasos: que persigan sus objetivos y sueños a su manera. Torres aseguró que quienes logran grandes cosas pueden servir de inspiración, pero que no significa que exista una única forma de llegar al éxito. También pidió dejar de lado presiones adicionales, especialmente hacia las mujeres, para encajar o ser políticamente correctas, y afirmó que lo más valioso es hacer las cosas con esencia y estilo propio, buscando ser ellas mismas como una manera de perseguir un objetivo.
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