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Paula Torres rememora su gesta: dos oros en el Mundial de Marcha en Brasilia

Imagen gracias a: Primicias

Paula Torres rememora su gesta: dos oros en el Mundial de Marcha en Brasilia

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La cuencana Paula Torres conquistó dos medallas de oro en el Mundial de Marcha en Brasilia y, en una entrevista con PRIMICIAS, explica el recorrido que la llevó al título mundial, el papel de su entrenador Andrés Chocho y el soporte de Daniel Pintado y su familia.

Paula Torres vivió una jornada decisiva en Brasilia, donde logró una hazaña que quedará marcada en la historia del atletismo ecuatoriano: ganó dos medallas de oro en el Mundial de Marcha, una en la prueba individual y otra con el equipo femenino ecuatoriano.

En una entrevista con PRIMICIAS, la atleta cuencana reconstruyó el camino que recorrió hasta convertirse en campeona mundial. Recordó que, durante gran parte de la competencia, se sintió “bastante cómoda”, aunque reconoció que los últimos kilómetros pesaron más. Aun así, sostuvo que no le faltaba nada para terminar y que, pese a la extensión de la prueba, logró disfrutarla y vivirla con intensidad.

Su rival, la italiana Sofía Fiorini, no estuvo en su referencia cercana durante el tramo final. Paula completó más de 41 kilómetros, con apenas unos metros por delante para alcanzar el sueño de ser campeona mundial.

Uno de los pilares de esta proeza fue Andrés Chocho, su entrenador. Paula destacó que su presencia en la pista le aportó una perspectiva distinta, especialmente en momentos donde el cansancio, el estrés y la presión pueden hacer que un atleta se deje llevar por las emociones. Para ella, entrenar con Andrés Chocho significó un “antes y un después” en su proceso: aunque siempre recibió mensajes sobre su talento y proyección, sentía que le faltaba “ese algo” para que el trabajo diera resultado. Esa percepción cambió cuando empezó a trabajar con él.

También recordó que, un mes antes, fue idea de Andrés Chocho que Paula compitiera en la maratón en lugar de la media maratón. La campeona explicó que no fue una decisión que naciera de ella, sino del entrenador, y relató que incluso le había dicho “nunca” a la maratón. Afirmó que con solo un entrenamiento Andrés logró convencerla, y señaló que ese periodo implicó aumentar un poco la carga de kilómetros, mientras intentaba autoconvencerse de que no era para tanto. Con el paso del tiempo, aseguró que terminó disfrutándolo y que esos entrenamientos largos le permitieron trabajar una parte que no tenía tan fuerte: la paciencia.

Andrés Chocho, por su parte, explicó que el cambio a la maratón no se tomó de un día para otro. Indicó que analizaron resultados previos: Paula fue medallista de bronce en 35 kilómetros y fue cuarta a nivel mundial en 20, por lo que consideraron lo más lógico que avanzara a la maratón.

Dos semanas antes de la carrera, Paula y su equipo viajaron a Brasil para acostumbrarse al clima y al ambiente. La atleta señaló que esa decisión fue clave, porque le dio confianza para, durante la competencia, tomar la determinación de “jalar al grupo” y sostener un ritmo que sabía que podía ser un poco rápido, pero en el que se sentía cómoda.

En los últimos tramos, Paula reconoció que necesitaba que alguien le entregara la bandera tricolor antes de llegar a la meta. Esa misión la cumplió Daniel Pintado, campeón olímpico, quien además es su pareja. Paula comentó que pensaba que Daniel estaría cerca del final para evitar llevar la bandera durante toda la vuelta, y que ocurrió justo como lo imaginó. Explicó que entre ambos existe una conexión especial: Daniel la apoyó en su camino al triunfo y Paula fue soporte para él en sus meses de lesión.

La atleta también habló de lo que significa tener a Daniel a su lado como compañero y pareja. Señaló que comparten objetivos y sueños, y agregó que él le cuida y está pendiente de muchas cosas que ella, por su falta de experiencia, no podría ver por sí misma. Paula recordó que en esos días incluso le dijo gracias por todo lo que hace por ella.

Daniel Pintado, al referirse a Paula, la describió como una persona de entrega, soporte y cariño. Rememoró que Paula estuvo con él en los momentos buenos y malos de su carrera: antes de París y después, durante la lesión, acompañándolo también en Barcelona. Contó que el viaje a Brasil lo compró a última hora porque no podía perder esa competencia ni verla por televisión. Explicó que sus hijos estaban con él y les propuso ir a Brasil para verla.

Paula llegó a la meta en Brasilia con la bandera ecuatoriana, y Daniel le entregó la tricolor en los últimos metros, mientras ella le devolvió su gorra. Con ese momento, la atleta cruzó la línea de llegada con la bandera amarilla, azul y roja colgada en su cuello y flameando en su espalda.

La marcha de Paula Torres en el Campeonato Mundial de Marcha por Equipos en Brasilia le permitió quedarse con la medalla de ORO en la maratón de 42 km, con un tiempo de 3:24:37. En esa misma competencia, Nathaly León se quedó con la medalla de BRONCE con 3:31:47.

Con un registro de tres horas, 24 minutos y 37 segundos —récord continental en la maratón—, Paula se llevó dos oros: uno en la categoría individual y otro con el equipo femenino ecuatoriano. En el equipo estuvieron Karla Jaramillo, Nathaly León, Johana Ordóñez y Magaly Bonilla.

Tras los abrazos con su equipo de trabajo, Paula subió al podio para recibir sus preseas. En ese instante, dedicó el triunfo a su “mami”, que falleció hace tres años. Indicó que el cielo estaba despejado y que sintió que el trabajo estaba hecho, el objetivo logrado, y le expresó agradecimiento por lo que ya se había concretado.

Al recibir la medalla, la besó y la admiró: era oro, el título mundial que siempre quiso tener. También recordó a su abuela como una figura clave en su crianza. Paula explicó que, desde que su mamá ya no está, su abuelita asumió la responsabilidad de cuidarla. Su meta, dijo, fue que su abuela viera que ella estaba bien y que le estaba yendo bien en lo que eligió. Señaló que su abuela tiene 94 años y aseguró que, en lo físico, cree que está mejor que ella. Además, recordó que cuando eran niños sus padres trabajaban para darles de comer, y que fue su abuelita quien la alistaba para la escuela y le daba el almuerzo. Para Paula, ver a su abuela en ese momento fue especialmente emotivo.

Entre aplausos y felicitaciones, Paula también reflexionó sobre el cambio en su vida. Recordó que hace apenas dos años no contaba con recursos suficientes para desarrollar su profesión y que, con perseverancia, buscó formas de financiarse, incluso organizando una carrera de Trail para recaudar fondos para su preparación.

Actualmente, Paula forma parte del Programa de Fomento Deportivo de Banco Pichincha, con apoyo de Crisfe, que acompaña a los mejores atletas del país en metas profesionales, financieras y educacionales. La atleta indicó que este respaldo fue fundamental para pagar entrenamientos, fisioterapia, alimentación y viajes al exterior.

Con sus dos medallas de oro en las manos, Paula comentó que son pesadas y gigantes, y que las mira con detalle sin deseo de mordirlas, porque quiere mantenerlas intactas como prueba física del sacrificio acumulado. También manifestó que cada vez que obtiene un buen resultado se siente orgullosa del país que representa y de la gente que representa, como una forma de devolver parte del apoyo recibido.

Antes de cerrar la entrevista, Paula Torres dejó un mensaje final que refleja su ambición: aunque ya es campeona mundial, insistió en que la historia continúa. Dijo que quiere que todos sueñen con ella y reiteró que siempre ha dicho que desea ser campeona olímpica, asegurando que va paso a paso y que va bien.

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