Luis Enrique consolida su legado en la Champions: segundo título con el PSG y récord histórico de triunfos

Imagen gracias a: El País (América)

Luis Enrique consolida su legado en la Champions: segundo título con el PSG y récord histórico de triunfos

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El español, tras conquistar su segunda Champions con el PSG, queda como el técnico con el mejor porcentaje de victorias en el nuevo formato de la Liga de Campeones y se erige como el artífice de la primera gran dinastía futbolística de París.

Luis Enrique protagonizó una jornada singular en el Puskas Arena de Budapest, donde el PSG cerró su conquista de la segunda Champions. Con un estilo particular y una personalidad que marcó el ambiente desde la sala de conferencias, el entrenador español volvió a subrayar el sello con el que construyó un proyecto ganador en la capital francesa.

La obtención del título confirmó a Luis Enrique como el técnico con mejor porcentaje de triunfos en el nuevo formato de la Liga de Campeones (vigente desde 1992) y consolidó la idea de una dinastía futbolística en París. Su manera de dirigir, descrita como una mezcla de intensidad y capacidad para generar identidad, terminó por conectar con el entorno parisino y especialmente con los aficionados del club.

Tras el partido ante el Arsenal, que finalizó 1-1 y se decidió en los penaltis, Luis Enrique expresó la satisfacción por lograr dos Champions consecutivas y las vinculó con el nivel del club, de su afición y de la ciudad de París. En ese contexto, el back-to-back se convirtió en una marca que también había definido Luis Campos, director deportivo, para describir la consecución de dos títulos seguidos.

Con este logro, Luis Enrique se transformó en el 11º entrenador que gana la Copa de Europa de forma consecutiva después de José Villalonga y Luis Carniglia con el Madrid, Béla Guttmann con el Benfica, Helenio Herrera con el Inter, Stefan Kovacs con el Ajax, Dettmar Cramer con el Bayern, Bob Paisley con el Liverpool, Brian Clough con el Forest, Arrigo Sacchi con el Milan y Zinedine Zidane con el Madrid.

Los números de su travesía en el último año también destacaron por la magnitud de los rivales en la fase eliminatoria: Liverpool, Aston Villa, Arsenal, Inter, Chelsea, Bayern y Arsenal. En ese camino, el PSG derrotó a todos los mencionados y Luis Enrique alcanzó el 63% de victorias, ubicándose por encima de Guardiola (61%), Van Gaal (61%), Tuchel (59%), Zidane (58%) y Ancelotti y Klopp (56%).

El proceso, sin embargo, no estuvo exento de dudas. En enero de 2025, dentro de la alta jerarquía catarí no existía total claridad sobre si Luis Enrique era la elección adecuada para el proyecto. Desde la adquisición del club por parte de QSI en 2011, se habían planteado planes anuales sin llegar a consolidarse de forma definitiva. En ese periodo, figuras como Carlo Ancelotti, Laurent Blanc, Unai Emery, Thomas Tuchel y Mauricio Pochettino formaron una lista de intentos que no terminaron de asentarse.

La llegada de Luis Enrique en el verano de 2023 tampoco disipó de inmediato las incógnitas. De acuerdo con información cercana al club, decisiones tomadas con jugadores como Ugarte, Asencio, Fabián o Dembélé reactivaron tensiones que, en etapas previas, tanto en el Barça como en la selección, habían provocado conflictos. Aun así, un giro decisivo llegó en enero de 2025 con la remontada ante el Manchester City en Champions, tras pasar del 0-2 al 4-2. Esa reacción conectó a un entrenador enérgico con un plantel en plena evolución y alimentó la ilusión colectiva.

El siguiente paso llegó contra el City de Guardiola en el Parque de los Príncipes, donde el PSG se reafirmó al demostrar que podía competir y sacudir al mejor equipo de Europa. En ese periodo, con la dirección de Vitinha en el esquema, comenzó una transformación que terminó de asentarse con el tiempo.

Vitinha apareció como símbolo de esa revolución. En los meses posteriores al 4-2, el propio Vitinha señaló que Luis Enrique le cambió la vida al situarlo en un nivel que no esperaba alcanzar y al ampliar la dimensión de su juego cuando fue recolocado como pivote. Esa evolución se relacionó con la idea de que Luis Enrique encontró en Vitinha y Neves piezas clave para el funcionamiento del equipo.

Con Fabián como complemento, los interiores se convirtieron en una fuente constante de fútbol para el PSG. Antes de la final, el equipo mostró su hábito de posesión incluso con un rondo en el vestuario. Luis Enrique también intervino para pedir que se detuvieran, en referencia a la obsesión del grupo por seguir practicando.

En Budapest, Vitinha fue decisivo frente al Arsenal: completó 146 pases, mientras que todos los jugadores de campo del Arsenal sumaron 186. Después de la final, Vitinha destacó el deseo de seguir ganando y de no detenerse, señalando a Luis Enrique como responsable de esa ambición y remarcando que en los dos años de su etapa el equipo se mantuvo en la cima del fútbol.

Así, el sello atrevido y colectivista se consolidó como un rasgo central del PSG, y la victoria en Champions reforzó el papel de Luis Enrique como una figura que, más allá del resultado deportivo, quedó vinculada a la identidad cultural de París.

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