Arteta y Luis Enrique, protagonistas de una final de Champions que consolida el liderazgo español

Imagen gracias a: El País (América)

Arteta y Luis Enrique, protagonistas de una final de Champions que consolida el liderazgo español

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La final de la Champions entre el PSG y el Arsenal, que se disputa este sábado en Budapest, reúne por primera vez a dos entrenadores españoles en los banquillos del último partido del torneo. El duelo se inscribe en una temporada marcada por la presencia de técnicos de España en distintas finales de la UEFA.

Luis Enrique y Mikel Arteta se dirigen a Budapest para encabezar una tendencia que en el fútbol europeo cada vez se consolida con más fuerza. Por primera vez en la historia, dos entrenadores españoles estarán al frente de los banquillos en una final de la Champions.

El enfrentamiento entre el Paris Saint-Germain y el Arsenal, que se juega este sábado, representa además el noveno título logrado por un técnico español en la máxima competición de clubes en lo que va de siglo. La final en Budapest funciona como cierre de una temporada en la que los entrenadores españoles han estado presentes en todas las finales de la UEFA. Antes del partido decisivo de Champions, Unai Emery conquistó la Europa League con el Villa, sumando su 12º título como entrenador español desde 2000, mientras que Iñigo Pérez llegó a la final de la Conference con el Rayo.

Ginés Meléndez, ex director técnico de la federación española entre 2011 y 2018, atribuye el peso de este ciclo a la formación táctica y a la dirección de equipos. Meléndez, que también fue responsable de la formación de entrenadores de la UEFA y de la escuela nacional de entrenadores, sostiene que los títulos de Luis Enrique y Guardiola en 2006, los de Iraola y Scaloni en 2017, y los de Alonso y Xavi Hernández en 2018 se apoyaron en manuales elaborados décadas atrás. Según su explicación, esos materiales fueron el modelo que siguió la UEFA para redactar la Convención de Entrenadores.

Meléndez calcula que en el extranjero trabajan cerca de 500 entrenadores españoles. En la Premier League, el campeonato con mayor impacto en la industria, la demanda es especialmente alta: en la última clasificación aparecen Mikel Arteta como campeón con el Arsenal, Pep Guardiola segundo con el Manchester City, Unai Emery cuarto con el Aston Villa y Andoni Iralola sexto con el Bournemouth. Xabi Alonso se incorporará este verano al Chelsea, en un movimiento que, según el análisis planteado, refuerza una deriva que no se detiene.

En esa expansión, una de las claves es económica. El fútbol que producen los técnicos españoles se considera atractivo y, además del ingenio táctico, se destaca la manera en que desarrollan el fútbol de ataque a partir del modelo de 4-3-3. Esa identidad suele coincidir con equipos que incrementan las audiencias de los seguidores que expertos en márketing denominan “casual”, es decir, aficionados que no son forofos, pero sí muestran interés estético. De acuerdo con el planteamiento del artículo, sin ese tipo de público resulta difícil elevar el valor de los derechos de imagen a escala global.

Andoni Zubizarreta, ex director deportivo del Athletic, del Barça y del Olympique de Marsella, sitúa el 4-3-3 como base tanto del Arsenal como del PSG. Para Zubizarreta, esta idea remite a Johan Cruyff y al Barça, la academia por la que pasaron Arteta y Luis Enrique, y es una fórmula repetida por escuelas de entrenadores y clubes de base en España, con la excepción del Real Madrid. El enfoque, explica, parte de adaptar el juego a la tipología física promedio de los futbolistas que surgen en España. En esa lógica, se entiende que no se trata de “chocar”, sino de mover la pelota rápido para compensar condiciones físicas que no siempre se corresponden con las de futbolistas fuertes en duelos o con veloces capaces de imponerse en acciones como balones divididos o centros desde fuera.

Zubizarreta añade que en Francia no se necesita afinar tanto en el posicionamiento por la amplitud atlética de sus jugadores, capaces de ocupar espacios. En cambio, en España se busca ocupar el terreno de juego de forma más racional. En su argumentación, esa ventaja se ve con mayor claridad en el fútbol femenino. También señala que el fútbol español avanzó en el análisis del rival y que, al no ser dogmáticos, se busca identificar elementos que generen ventaja competitiva tanto en el campo como en el adiestramiento y el estudio.

Iñigo Pérez, entrenador del Rayo, coincide en la necesidad de adaptarse constantemente. Enfatiza que el entorno formativo de los técnicos es tan ecléctico que obliga a una transformación permanente para evitar emboscadas tácticas. Para Pérez, jugar en todo el país supone enfrentarse a una combinación amplia de estilos entre el norte, el sur, el centro y los costados, por lo que desde juveniles se requiere adaptarse.

Alessio Lisci, entrenador italiano de Osasuna, aporta otra perspectiva al hablar de la ventaja cultural. Explica que obtener el UEFA Pro en España resulta más accesible que en Italia si no se ha sido jugador de Primera División. Además, señala que en su etapa formativa tuvo de profesor a Luis de la Fuente, seleccionador nacional, y define a España como un país con una mentalidad abierta a impulsos externos.

La consolidación de modelos formativos también se vincula a una planificación que, según el artículo, ayudó a que los entrenadores desarrollaran a los niños en la comprensión de los puestos y en la asociación antes que en la fuerza física. Ginés Meléndez recuerda que imponer el 4-3-3 como referencia en selecciones inferiores y el 3-3-1 en el fútbol infantil contribuyó a ese objetivo.

En la base, Meléndez observa además que, pese a corrientes centrífugas con sesgo regional, durante el mandato de Ángel María Villar como presidente de la federación se impulsó que todos los niños menores de 11 años que empezaban a jugar en las canteras, en todas las comunidades, lo hicieran en fútbol ocho en lugar del tradicional fútbol siete. Para Meléndez, fue una decisión estratégica influida por el éxito de la selección en la estela del modelo Barça y tuvo consecuencias directas para el trabajo de los entrenadores.

El ex director técnico explica que, primero, el fútbol ocho permitía iniciar el juego en un esquema de 3-3-1, más extrapolable al 4-3-3 establecido como referente en todas las categorías inferiores de la selección. Segundo, al jugar con dos futbolistas más y en menos espacio, se obliga a una mejor colocación para buscar más pases y avanzar. En su explicación, de ahí surge que en España se identifiquen con mayor claridad las posiciones y que los jugadores entiendan el juego interior, citando ejemplos como Zubimendi, Pedri o Rodri, y también destacando la comprensión de extremos y laterales al meterse por dentro, como lo hacen Cucurella o Lamine. Meléndez sostiene que en fútbol siete resulta más fácil que se imponga el más fuerte sobre el más inteligente. Por eso, cuando los niños llegan al fútbol 11 con 12 años ya reconocen mejor las posiciones, en un proceso que atribuye al trabajo de los entrenadores desde la base.

Finalmente, el artículo conecta el círculo virtuoso del 4-3-3 de Cruyff con la expansión del modelo en otros países. Zubizarreta recuerda que existía la duda de si ese esquema podía funcionar en lugares donde pesaba un complejo de inferioridad histórico. Con el tiempo, señala que se descubrió que el entrenador español ha sido capaz de adaptarse en Alemania, Francia o Inglaterra. En esa línea, se menciona que Guardiola dominó el fútbol de transiciones de la Bundesliga y que, al entrar en el fútbol de ida y vuelta de Inglaterra, demostró su capacidad de adaptación con evoluciones tácticas imitadas por otros. También se afirma que Luis Enrique evidenció que podía construir el equipo asociativo por excelencia en el fútbol francés, considerado físicamente exigente y dependiente de acciones individuales. Cuando se afirma que “Sin Mbappé seremos mejores”, se sostiene que no era una declaración vacía, sino una demostración de que se puede ganar con el balón y sin él, sin dogmatismo, incluso cuando se le arrebata el balón, como ocurrió contra el Bayern.

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