El Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá teme retrasos por el clima y la falta de un límite reglamentario

Imagen gracias a: Primicias

El Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá teme retrasos por el clima y la falta de un límite reglamentario

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A días del arranque del Mundial 2026, crece la preocupación por posibles interrupciones prolongadas en sedes del torneo si aparecen condiciones meteorológicas adversas, ya que la FIFA no establece en su reglamento un plazo máximo para suspender un partido.

Vista panorámica del estadio Bank of America en Charlotte, durante un partido de fútbol el 28 de febrero de 2025.

Con pocos días para el inicio del Mundial 2026, aumenta la inquietud por el efecto que el clima podría tener sobre los partidos, los jugadores y los aficionados.

El torneo se disputará en pleno verano en Norteamérica, una etapa asociada a temperaturas elevadas y a tormentas eléctricas frecuentes en varias de las ciudades anfitrionas, como Miami o New York.

La experiencia reciente en Estados Unidos ya dejó indicios de lo que puede ocurrir. En competiciones celebradas en el país en los últimos años, como el Mundial de clubes, distintos encuentros se vieron interrumpidos por la presencia de rayos cerca de los estadios.

En algunos casos, los retrasos se extendieron por más de una hora, alterando el calendario previsto y obligando a jugadores y aficionados a permanecer en espera bajo protocolos de seguridad.

Un ejemplo fue el partido entre el Chelsea y el Benfica, en Charlotte, que se prolongó durante cuatro horas y 38 minutos después de ser detenido por lo que la FIFA describió como "condiciones meteorológicas adversas en la zona".

El MetLife Stadium de Nueva Jersey es una de las sedes donde se jugará el Mundial 2026.

En Estados Unidos, la normativa exige suspender cualquier evento deportivo al aire libre cuando se detecta actividad eléctrica dentro de un radio determinado alrededor del recinto. Además, cada nuevo rayo reinicia el tiempo de espera, lo que puede derivar en pausas extensas antes de volver a reanudar el juego.

Cuando se presenta esta situación, los jugadores deben refugiarse en los camerinos y los hinchas tienen que evacuar el estadio. A partir de ese momento se activa una cuenta regresiva de 30 minutos.

Si el tiempo transcurre sin que se registren más impactos de rayos, el partido puede reanudarse. Sin embargo, si aparece otro rayo durante esos 30 minutos, el reloj vuelve a cero y el proceso continúa hasta que pasen otros 30 minutos sin detección de impactos.

En todo caso, la FIFA no dispone de un protocolo específico en su reglamento que marque cuánto tiempo debe durar un aplazamiento para que un partido se cancele de manera definitiva, aunque el organismo lo evalúa en cada caso.

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