MetLife Stadium entre las sedes del Mundial 2026 con mayor riesgo de tormentas eléctricas: el mapa de estadios expuestos

Imagen gracias a: El Universo

MetLife Stadium entre las sedes del Mundial 2026 con mayor riesgo de tormentas eléctricas: el mapa de estadios expuestos

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Un estudio sobre preparación ante clima extremo identifica a los rayos como una amenaza prioritaria para el Mundial 2026 y señala que, aunque todos los estadios están expuestos, algunos presentan niveles de riesgo superiores.

Las tormentas eléctricas ya han mostrado que pueden impactar un torneo de fútbol de primer nivel. El 19 de junio de 2025, el partido entre Palmeiras y Al Ahly, correspondiente al Mundial de Clubes, fue suspendido temporalmente por una alerta de rayos en las inmediaciones del MetLife Stadium, en Nueva Jersey.

El encuentro se detuvo a los 60 minutos, poco después del segundo gol de Palmeiras. Tras una pausa cercana a los 50 minutos, las acciones se reanudaron y Palmeiras terminó imponiéndose por 2-0.

Ese antecedente forma parte del panorama de riesgos que enfrenta el Mundial 2026, en el que millones de aficionados asistirán a estadios distribuidos en Estados Unidos, México y Canadá durante los meses de junio y julio.

De acuerdo con el estudio Extreme Weather Preparedness for World Cup Cities (EWP4WCC) Pilot Training, elaborado por la Columbia Climate School National Center for Disaster Preparedness, los rayos se ubican entre los cinco peligros climáticos prioritarios que deben contemplarse durante la competición. El informe analiza amenazas como calor extremo, tormentas eléctricas, tornados, lluvias intensas e incendios forestales para identificar sedes más vulnerables y establecer medidas de reducción de riesgos.

La investigación indica que todos los estadios del Mundial están expuestos a descargas eléctricas, incluido el MetLife Stadium, de Nueva York, que albergará la final del torneo, aunque algunos recintos registran un nivel de riesgo considerablemente mayor.

Según el análisis, Texas, Missouri, Georgia y Florida concentran condiciones especialmente favorables para la formación de tormentas eléctricas durante junio y julio, meses en los que se desarrolla el torneo. El estudio también destaca que la mayoría de los impactos de rayos suelen producirse durante la tarde y la noche, coincidiendo con horarios habituales de partidos.

Sedes con mayor exposición a rayos

Atlanta: Mercedes-Benz Stadium (Retráctil) - 8 partidos Boston: Gillette Stadium (Abierto) - 7 partidos Dallas: AT&T Stadium (Retráctil) - 9 partidos Houston: NRG Stadium (Retráctil) - 7 partidos Kansas City: GEHA Field at Arrowhead Stadium (Abierto) - 6 partidos Los Ángeles: SoFi Stadium (Cubierto) - 8 partidos Miami: Hard Rock Stadium (Abierto) - 7 partidos Nueva York / Nueva Jersey: MetLife Stadium (Abierto) - 8 partidos Filadelfia: Lincoln Financial Field (Abierto) - 6 partidos Área de la Bahía de San Francisco: Levi’s Stadium (Abierto) - 6 partidos Seattle: Lumen Field (Abierto) - 6 partidos

Riesgos dentro y fuera de los estadios

El documento subraya que las consecuencias de una tormenta eléctrica van más allá de una interrupción temporal del juego. Los rayos pueden provocar lesiones graves o incluso muertes, además de cortes de energía e incendios.

En estadios abiertos, el peligro aumenta por la necesidad de trasladar rápidamente a miles de personas hacia áreas protegidas. Los expertos advierten que los controles de seguridad, las filas de ingreso y las zonas exteriores de circulación son espacios especialmente vulnerables durante una tormenta. También se contempla el riesgo de aglomeraciones peligrosas si los espectadores intentan resguardarse al mismo tiempo en áreas reducidas.

La amenaza se extiende a los sistemas de transporte. El informe señala que las tormentas eléctricas pueden interrumpir el funcionamiento de trenes urbanos y servicios ferroviarios, mientras que estaciones y plataformas descubiertas quedan expuestas a las descargas.

Protocolos que deberán activarse

El estudio define umbrales para activar medidas de protección. Cuando se detecten rayos dentro de un radio de 20 millas, las autoridades deben comenzar a tomar precauciones. La situación se vuelve crítica cuando el intervalo entre el relámpago y el trueno es inferior a 30 segundos, ya que esa condición indica que la tormenta está a menos de seis millas y se requiere buscar refugio de inmediato.

Además, se establece la regla de los 30 minutos: las actividades al aire libre no podrán reanudarse hasta que hayan transcurrido aproximadamente 30 minutos desde el último trueno escuchado. El informe recuerda que una forma rápida de estimar la distancia de una tormenta es contar los segundos entre el relámpago y el trueno: cada cinco segundos equivalen aproximadamente a una milla.

Planes de evacuación y refugio

El documento recomienda que cada sede evalúe previamente su capacidad para albergar a miles de personas en áreas seguras. Los administradores de los estadios deben identificar zonas de resguardo, analizar posibles cuellos de botella y calcular el tiempo necesario para movilizar a los asistentes desde tribunas, suites, áreas comerciales y accesos.

También se plantea la realización de simulacros antes del inicio del torneo. Los operadores deberán entrenar a su personal en procedimientos de refugio temporal, evacuación y comunicación durante emergencias climáticas. El informe agrega que las áreas interiores de los estadios deben evaluarse para confirmar que pueden recibir a grandes cantidades de personas en caso de una orden de resguardo, y recomienda ejercicios prácticos para acelerar el ingreso desde espacios abiertos hacia zonas cubiertas.

Comunicación en varios idiomas

La comunicación aparece como un eje central del plan de mitigación. Los expertos recomiendan contar con mensajes de emergencia preparados con anticipación y traducidos a varios idiomas, difundidos de manera coordinada entre organismos de emergencia, administradores de estadios y operadores de transporte.

El objetivo es que los asistentes reciban instrucciones claras y rápidas sobre retrasos, suspensión de actividades o la necesidad de buscar refugio.

Posibilidad de aplazar partidos

El estudio contempla escenarios en los que las condiciones meteorológicas obliguen a modificar la programación. En esos casos, los organizadores locales deberán disponer de planes para reorganizar personal, servicios y operaciones si un encuentro necesita ser pospuesto.

La experiencia del Mundial de Clubes 2025 muestra que las tormentas eléctricas pueden cambiar el curso de una competición internacional en cuestión de minutos. Por ello, los especialistas concluyen que la preparación no debe limitarse al interior de los estadios, sino incluir rutas de transporte, zonas de acceso, sistemas de comunicación y protocolos capaces de proteger a decenas de miles de personas cuando el clima se convierte en un factor determinante.

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