Ben Shelton, con 24.000 apoyos y 350 millones de expectativas, busca el título ante Alexander Zverev

Imagen gracias a: El País (América)

Ben Shelton, con 24.000 apoyos y 350 millones de expectativas, busca el título ante Alexander Zverev

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El estadounidense afronta la final tras un camino exigente y un crecimiento notable. A sus 23 años, apunta al cuarto puesto mundial y al fin de una sequía masculina de Grand Slam en Estados Unidos que se mantiene desde 2003.

Ben Shelton dedicó su triunfo ante Frances Tiafoe a su abuela Regina, fallecida en marzo a los 90 años. El jugador explicó que ella fue la razón por la que hoy está donde está, y su padre, Bryan, añadió que Shelton nació en una familia “de clase media-baja [y mestiza] de Alabama”, donde Regina, descrita como “una mujer excepcional”, impulsó a sus hijos para dedicarse a lo que les apasionaba.

Bryan subrayó que el tenis es “carísimo”, pero aseguró que Regina “hizo los sacrificios” para que él pudiera desarrollar una carrera próspera. En su trayectoria, Bryan detalló un recorrido de ocho años en el circuito de élite (de 1989 a 1997), junto con el puesto 55º del mundo, además de un par de trofeos discretos.

Con 23 años, Shelton ya ha mejorado sus registros y tiene la posibilidad de avanzar el lunes al cuarto peldaño mundial. Tras conquistar dos Masters 1000, ambos en Canadá, el estadounidense ve una oportunidad decisiva para poner fin a la sequía masculina de su país en los Grand Slam, que no logra un título desde 2003. En esa última ocasión, Andy Roddick fue campeón, y antes del inicio de esta edición señaló en una entrevista en People que veía “muchas posibilidades”, mencionando a Shelton y a Tommy Paul, que fue eliminado en los octavos de final por Carlos Alcaraz. Roddick también intentó quitar presión a sus compatriotas: “No creo que ellos deban responder por nada ni por nadie”.

Su rival en la final será Alexander Zverev, que parte como favorito y busca su segundo grande en tan solo tres meses. Para el alemán será su sexta gran final, y llega en un contexto favorable tras las caídas de varios cabezas de serie que fueron despejando el cuadro. Zverev jugará el partido decisivo sin haber enfrentado a ningún rival clasificado entre los veinte mejores. Para él no es una situación desconocida: ya le había ocurrido en otras ocasiones. También Rafael Nadal se benefició en su momento del mismo tipo de recorrido, coronándose en el Roland Garros de 2010 y en los US Open de 2017 y 2019 sin tener que superar a oponentes del top-20.

El camino de Shelton, en cambio, ha sido más exigente. En las primeras rondas se enfrentó a rivales como Griekspoor, Hurkacz o Shapovalov. Después llegó una escalada progresiva: frenó a Stefanos Tsitsipas cuando el griego crecía, se sobrepuso a la tensión y protagonizó una de las grandes noches del torneo en su pulso contra Alcaraz, tras 4h 28m. Más tarde, también derrotó a Tiafoe.

Su padre destacó la evolución del jugador: “Ben ha ido evolucionando en la dirección correcta a lo largo de este año. Los cuatro títulos conseguidos en diferentes superficies [dura, tierra y hierba, en total cuatro] son prueba de ello. Creo que, en parte, se debe a que ha ganado madurez y disciplina en la pista. Está dispuesto a sufrir durante los peloteos, a alargar los puntos y a aprovechar realmente su capacidad física”. Además, señaló mejoras en otros aspectos: “era un punto débil, pero ahora entiende qué debe hacer”, y resaltó que Shelton mantiene la “concentración” aun después de una velada tan extenuante como la vivida contra Alcaraz.

En el contexto del tenis masculino estadounidense, hace dos años Taylor Fritz no pudo romper con el largo periodo sin éxito. Se topó con Sinner, y además de la envergadura del actual número uno, Fritz tuvo dificultades para gestionar la enorme carga que hoy llevan los talentos norteamericanos. Fritz llegó a expresar que el país llevaba mucho tiempo esperando un campeón y que lamentaba no haberlo logrado. Más tarde, en Nothing Major, afirmó que fue “peor de lo que podría haber imaginado”, mencionando que pasaba 12 horas al día sentado en su escritorio y jugando a videojuegos, y que en ciertas situaciones no comía de forma sana.

Estados Unidos se mantiene como una de las grandes potencias del tenis, con una inversión de la USTA que multiplica por muchos ceros la de otras federaciones como la española. Históricamente, formó competidores del máximo nivel en distintas décadas, con figuras como Andre Agassi o Pete Sampras, además de Ivan Lendl (nacionalizado), John McEnroe, Jimmy Connors, Stan Smith o Arthur Ashe. En 2005, Agassi llegó a la final de Flushing Meadows, derrotado por Roger Federer, y esa opción no terminó de materializarse para Fritz.

Ahora, Shelton llega a la final con el respaldo de 24.000 personas en la central, pero también con la responsabilidad y el deseo de un país que reclama un ganador desde hace más de dos décadas. Son 350 millones de personas alentándole y exigiéndole, y el finalista asegura que no se arruga. En sus declaraciones, valoró el apoyo de su entorno: “Me apoya mucha gente, personas que han invertido mucho tiempo conmigo y han dedicado sus vidas a mi a mi evolución y a mi carrera”. También afirmó que el proceso continúa: “Así que estoy muy contento por mi equipo, pero obviamente esto no termina aquí. El trabajo aún no ha terminado”.

Shelton expresó su ilusión por volver a la pista, con el objetivo de dar lo mejor de sí: “Me hace mucha ilusión tener otra oportunidad de salir a la pista y dar lo mejor de mí el domingo”. Reconoció que los nervios estarán presentes, pero que deben superarse: “Los nervios están ahí, pero habrá que superarlos”. Y sostuvo que su cambio de esta temporada es decisivo: “Pero todo ha cambiado esta temporada: mi mentalidad, la forma de entrenar, los hábitos de sueño, también la nutrición… Ya sé hasta qué extremos hay que llegar para intentar convertirse en el mejor. Nunca he estado tan comprometido”.

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