Alexander Zverev vuelve a colocarse como favorito en el US Open tras el giro del cuadro

Imagen gracias a: El País (América)

Alexander Zverev vuelve a colocarse como favorito en el US Open tras el giro del cuadro

NOTICIAS

El alemán, que ya había sido candidato en Roland Garros, reaparece como gran aspirante después de eliminarse a Carlos Alcaraz y con la ausencia del número uno. En semifinales, Zverev se mide con Karen Khachanov y llega con un camino en el que no enfrentó a rivales del top-20.

Alexander Zverev volvió a demostrar que en el tenis hay aspectos que no cambian. Hace cuatro días, durante su partido de tercera ronda ante Alejandro Tabilo, se interrumpió el juego y el alemán se dirigió a un espectador desde las gradas para pedir respeto por su situación: “Amigo, tengo un entrenador y le pago mucho dinero... ¿ok?”. Más allá de ese episodio, el cuadro del US Open siguió abriendo escenarios poco previsibles, hasta el punto de que el ganador del US Open no será Jannik Sinner ni Carlos Alcaraz. La ausencia del número uno por lesión y la eliminación del español en cuartos han dejado espacio para que el alemán, como ya ocurrió en Roland Garros, recupere el rol de gran candidato.

Zverev (29 años) firmó su avance con sensaciones de menos a más. Tras superar la cuarta ronda, señaló que su tenis “progresa” y que su rendimiento va de mejora en mejora. En sus dos primeros partidos en la competición, tuvo que disputar cinco sets: primero ante Lorenzo Sonego y después frente a Quentin Halys. Sin embargo, el duelo contra Tabilo marcó un punto de inflexión y, con la eliminación de Alcaraz, su posición en el cuadro se reforzó de cara a las semifinales.

El alemán también explicó cómo entiende la confianza en estas etapas: “Cuantas más veces llegas a estas rondas [las semifinales], más lo normalizas, aunque es algo que nunca debes dar por hecho. No lo doy por hecho en absoluto, porque sé que en este deporte todo puede cambiar en cuestión de segundos. La confianza es algo increíblemente importante, pero también puede desaparecer muy rápido”. En su análisis, recordó lo ocurrido tras llegar a la final de Wimbledon, cuando no jugó bien en Montreal y Cincinnati. En esta edición, en cambio, afirmó haber recuperado la confianza que tenía. Ese impulso le permitió avanzar tras vencer a Botic van de Zandschulp por 6-2, 7-5 y 6-1, dejándolo de nuevo a las puertas de la penúltima ronda.

Además del crecimiento deportivo, hay un factor que ha acompañado a Zverev en el camino: hasta ahora no se había cruzado con ningún rival situado entre los veinte mejores del momento. Tampoco lo será su rival en semifinales, Karen Khachanov, que ocupa el puesto 50. Esta circunstancia ya se dio en dos momentos previos con el propio Zverev como protagonista. En 2020, cuando alcanzó la final del grande neoyorquino, no tuvo que medirse con ningún top-20 a lo largo del trayecto. Y en esta misma temporada, en París, tampoco se vio obligado a sortear la exigencia de jugadores de ese rango.

El recorrido del alemán fue ganando terreno a medida que caían cabezas de serie. En la primera semana, y en parte de la segunda, fueron desapareciendo aspirantes como Felix Auger-Aliassime (4º del mundo), Flavio Cobolli (6º), Alex de Miñaur (7º), Taylor Fritz (10º), Rafa Jódar (13º) y Lorenzo Musetti (14º). De esa forma, Zverev fue enfrentándose a rivales de menor entidad según el ranking, con tres ubicados fuera del top-50: Sonego (89º), Halys (52º) y Tabilo (28º), además de Luciano Darderi (22º) y Van de Zandschulp (70º). El próximo obstáculo, Khachanov, llega como número 50.

De cara al duelo con el ruso, Zverev sostuvo que ambos jugadores presentan estilos similares y que el que imponga condiciones desde la parte de atrás y sea más agresivo tendrá más opciones. También recordó que en Montreal y Cincinnati parecía volver a las viejas dinámicas, con salidas tempranas en primera y tercera ronda, aunque ahora está respondiendo a las expectativas en un gran escenario.

En el plano estadístico, Zverev lidera el momento con 51 victorias en 2026. Su rendimiento en estos días le permitió superar una marca histórica asociada a Boris Becker, hasta ahora el alemán con más triunfos de Grand Slam (22 en 1989) en una misma temporada.

El recuerdo de 2020 también pesa en su motivación. En septiembre de 2020, Zverev llegó a tener medio trofeo en el regazo, pero la final se le escapó: las gradas de la pista central estaban vacías y el alemán lloró de manera desconsolada. Era el primer gran torneo tras la pandemia, y Dominic Thiem se coronó. Zverev, que partió con dos sets de ventaja y llegó a ganar dos veces el servicio para cerrar la final, no convirtió dos bolas de partido y terminó perdiendo el título. “Ojalá pueda algún día llevar este premio a casa”, había expresado entonces.

Ahora, el alemán tiene la posibilidad de borrar esa espina. Si supera a Khachanov, tendría que imponerse el domingo a Ben Shelton o Frances Tiafoe, protagonistas de la segunda semifinal.

El US Open, además, trae ecos de lo ocurrido en París. Allí, Alcaraz no pudo competir por una lesión de muñeca y Sinner quedó fuera en la segunda ronda por el calor. En Flushing Meadows los acontecimientos han seguido un guion distinto: el italiano descartó jugar por una dolencia en la rodilla y el murciano no pudo el martes con Shelton. Con el cuadro ya reconfigurado y con Zverev como eje del momento, el desenlace de la competición vuelve a apuntar hacia el alemán, que comenzó el torneo con dificultades y ahora busca cerrar el certamen como gran triunfador de un año que parecía ir hacia un lado y finalmente se encamina por otro.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir