Argentina, de la fase de grupos a la final: remontes, prórrogas y carácter hasta superar a Inglaterra

Imagen gracias a: El País (América)

Argentina, de la fase de grupos a la final: remontes, prórrogas y carácter hasta superar a Inglaterra

NOTICIAS

La campeona del Mundo en Qatar 2022 construyó su camino hacia la final con remontes en los tramos finales y dos partidos que se decidieron tras prórroga, superando a rivales que fueron complicando el torneo.

Argentina llegó a la final del Mundial con un recorrido que, pese a parecer cómodo en el papel, se transformó en una seguidilla de pruebas para resistir, remontar y definir cuando el partido se cerraba. Antes de las semifinales, no se midió con selecciones situadas entre las 10 mejores del ranking FIFA, un dato inédito para un finalista de Copa del Mundo. Su rival más exigente hasta entonces fueron los cuartos de final ante Suiza (19º).

Sin embargo, el inicio del torneo y el tramo decisivo marcaron el verdadero guion: Uruguay no se clasificó para las eliminatorias y era el rival más probable de Argentina en dieciseisavos, mientras que Portugal quedó segunda de grupo, detrás de Colombia, y avanzó al otro lado del cuadro. En la práctica, esos supuestos “rivales fáciles” terminaron poniendo a Argentina contra las cuerdas en cada cruce.

En la fase de grupos, Argentina integró el Grupo J junto a Argelia, Austria y Jordania. Los resultados reflejaron el favoritismo: salvo el partido ante Austria, que se mantuvo abierto hasta los minutos finales en los que Messi anotó el 2-0, la Albiceleste resolvió con relativa facilidad sus otros dos compromisos. Contra Argelia empezó sufriendo, pero Messi terminó encarrilando el encuentro con un triplete histórico. Frente a Jordania, pese a encajar un gol, Argentina se impuso 3-1. En total, sumó 8 goles a favor y 1 en contra en la fase de grupos.

El escenario cambió al comenzar la fase eliminatoria. En dieciseisavos, Argentina jugó contra Cabo Verde. Messi adelantó a la selección en la primera parte, pero Duarte igualó con un gol en el minuto 60. Media hora después, gracias a un recital de Vozinha, el marcador no se movió y el partido avanzó a la prórroga. Allí, un golazo de Lisandro Martínez, tras el saque de un córner, devolvió la calma. Cuando parecía que el cupo de las sorpresas se cerraba, Lopes Cabral volvió a encender la eliminatoria con uno de los mejores goles del Mundial. Los penaltis se definieron finalmente cuando Messi asistió con un balón para la cabeza de ‘Cuti’ Romero, otra vez tras un córner, para cerrar el 3-2 definitivo.

En octavos de final, Argentina se enfrentó a Egipto, que eliminó a Australia en los penaltis. Egipto marcó pronto: se puso por delante en el primer cuarto de hora y amplió el 0-2 cuando faltaban 30 minutos. Con el partido encaminándose a la tragedia, Messi respondió con un centro preciso para Romero, que devolvió la esperanza a 20 minutos del final. A partir de ese momento, Argentina aceleró: cuatro minutos después, Messi empató con un remate a bote pronto. La remontada se completó cuando Enzo Fernández marcó en el minuto 93, rematando con precisión un centro de Lautaro Martínez. El encuentro dejó la idea de que, aunque Argentina no siempre jugara su mejor fútbol, su actitud y garra le daban una ventaja decisiva.

Los cuartos de final ante Suiza consolidaron el carácter del equipo. Los helvéticos, ordenados y disciplinados, obligaron a Argentina a trabajar cada posesión y a sostener una paciencia constante. El partido terminó 1-1 en el tiempo reglamentario y, tras la expulsión de Embolo, Julián Alvarez desatascó la eliminatoria con un gol por la escuadra. Lautaro hizo el 3-1 definitivo en el descuento de la prórroga.

En semifinales, Argentina se midió con Inglaterra, que también había sufrido en rondas anteriores ante la República Democrática del Congo, México y Noruega. Tras una primera parte con poco fútbol, los de Tuchel se adelantaron al comienzo de la segunda parte. Argentina volvió a responder cuando estaba por detrás: Scaloni movió el banquillo y, después de un poste y varias paradas de Pickford, encontró el premio en el minuto 85 con un gol de Enzo desde fuera del área. Sin conformarse, el equipo siguió insistiendo hasta que, en el minuto 92, Messi asistió a Lautaro con un centro perfecto, permitiéndole definir a placer y desatar la euforia albiceleste en Atlanta.

El gran mérito de esta Argentina fue llegar a la final sin encadenar goleadas ni exhibiciones continuas, sino superando una prueba tras otra. Resistió cuando los partidos se complicaron, respondió a cada golpe recibido y mantuvo la calma en escenarios donde cualquier error significaba la eliminación.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir