Tras los éxitos de España, varias federaciones apuestan por técnicos españoles: De la Fuente visita la República Checa con Santi Denia y Pablo Amo

Imagen gracias a: El País (América)

Tras los éxitos de España, varias federaciones apuestan por técnicos españoles: De la Fuente visita la República Checa con Santi Denia y Pablo Amo

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Luis de la Fuente afronta este sábado en el Carlos Tartiere el duelo ante la República Checa, con Santi Denia y Pablo Amo al frente del banquillo rival. El artículo repasa cómo, desde 2025, seis selecciones han incorporado entrenadores españoles impulsadas por el impacto deportivo de La Roja.

Luis de la Fuente tendrá este sábado un examen exigente en el Carlos Tartiere frente a la República Checa. En el banquillo contrario estarán Santi Denia y Pablo Amo, dos figuras vinculadas estrechamente con su entorno futbolístico: Denia compartió despachos e ideas con De la Fuente durante una década en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, y Amo fue segundo entrenador de la selección española en la Eurocopa de 2024.

De la Fuente abordó el encuentro con una confianza tranquila, bromeando: “Siempre hay que dejarse un as en la manga por si acaso”. El contexto del partido conecta con una tendencia que ha ganado fuerza en los últimos meses: los logros de España han contribuido a que varias selecciones abran sus puertas a técnicos españoles.

Desde el 19 de julio, fecha en la que la Roja celebró la segunda estrella, Denia asumió el banquillo de la República Checa; Xavi Hernández se hizo cargo de Países Bajos; David Badia tomó el mando de Haití; y Robert Moreno fue designado seleccionador de Corea del Sur.

Badia, mientras se concentra con su selección antes de estrenarse con tres victorias ante Trinidad y Tobago (3-2), Costa Rica (2-0) y República Dominicana (1-4), explicó en una videollamada desde Jamaica el efecto que genera el éxito español: “Los éxitos de la selección nacional, haber ganado un Mundial, hace que la gente gire la cabeza hacia España”. También añadió que, aunque los entrenadores españoles “salimos fuera y somos competentes”, en parte esa salida se produce porque “España gana”.

El movimiento no se limita a lo ocurrido tras el Mundial reciente. Antes del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, Qatar fichó a Lopetegui en mayo de 2025 y Honduras incorporó a Molina en febrero de 2026.

Los títulos recientes han despertado el interés de numerosas federaciones por entrenadores españoles, que ya gozaban de alta demanda en clubes de élite. En ese escenario se han ido consolidando nombres como Guardiola, Arteta, Luis Enrique, Iraola, Cesc, Unai Emery, Xabi Alonso, Íñigo Pérez y Míchel.

Sin embargo, De la Fuente remarcó que antes de los triunfos hay un elemento decisivo, en el que ha puesto el foco durante años en la RFEF: “La formación. Somos pioneros desde hace muchísimo tiempo con un programa de formación de entrenadores y se ven los resultados. Quizá ahora, al ganar títulos, tiene esa repercusión”. Badia coincidió con esa idea y la amplió desde su experiencia: “Cuando digo formación no es ponerte delante de un libro y estudiártelo. Me refiero a tener experiencia, tener los campos de fútbol que hay en España y que no hay en otros sitios del mundo; tener una organización de la federación donde los jugadores compiten entre ellos”.

El técnico vinculó esa estructura con la magnitud del país y la competitividad que genera: “España tiene unas dimensiones que permiten que el Real Madrid pueda jugar contra el Barça. En EE UU, el Inter de Miami sub 12 a lo mejor no puede ir a jugar contra Los Angeles Galaxy. Además, hay una cantidad de niños óptima para que en ciudades como Barcelona y Madrid haya un nivel. El Madrid puede perder contra el Atleti, el Barça puede perder contra el Nástic… Esto hace que los entrenadores necesiten ser mejores para hacer jugadores mejores. Eso te va empujando hacia arriba”.

El trabajo de la RFEF y la identidad futbolística desarrollada en Las Rozas han sido valorados por otras federaciones, que han buscado técnicos con pasado en ese entorno. En el listado aparecen Molina, director deportivo de la española entre 2018 y 2023; Lopetegui, seleccionador de 2016 a 2018; y Moreno, que fue ayudante de Luis Enrique y lo sustituyó durante unos meses en 2019.

En el caso de Corea del Sur, Moreno llegó tras un episodio posterior al Mundial. Tras la eliminación del combinado surcoreano, el proceso de contratación del seleccionador Hong Myung-bo derivó en un escándalo político en el país por irregularidades. Moreno decidió participar en el proceso público: completó un formulario en la web de la federación coreana y comenzó una carrera entre unos 300 candidatos, que se redujeron sucesivamente hasta llegar a tres y finalmente a él. El comité ejecutivo que realizó las últimas entrevistas no buscaba únicamente un entrenador, sino alguien capaz de impulsar con un nuevo enfoque todos los escalones del fútbol coreano.

En un primer momento, la interinidad de la federación permitió que firmara un contrato breve hasta el 27 de noviembre, con posibilidad de extensión hasta la Copa de Asia del año que viene. Aun así, el objetivo que estuvo presente en las conversaciones apuntaba a un proyecto de largo recorrido. Los coreanos valoraron que el técnico catalán hubiera monitorizado a unos 1.700 futbolistas y que en su primera lista llamara a algunos nombres poco evidentes. “Fue gratificante ver que entendía no solo a los jugadores de la K League, sino también las características únicas del Gimcheon Sangmu, un equipo militar”, señaló su presidente.

Corea del Sur eligió a Moreno después del naufragio del Mundial, mientras que Países Bajos se decantó por Xavi para revitalizar su esencia con un exfutbolista criado con “unas buenas gotas de Cruyff”. En su presentación, Xavi sostuvo la necesidad de una estructura: “En España creamos una estructura hace mucho tiempo, con buen trabajo de la federación, y eso es lo que necesitamos aquí, empezando desde ahora. Quieren cambiar muchas cosas, y para eso me escogieron como seleccionador”.

En la República Checa, Denia explicó que el objetivo es un cambio de modelo: “La federación tiene ganas de cambiar la idea, el modelo, e intentar, con la experiencia que tenemos en la federación española, cambiar alguna cosa para crecer y mejorar”.

También Haití buscó más que un simple relevo técnico. El plan de Badia pasa por desarrollar una identidad futbolística para todas las categorías. “La idea principal era establecer una identidad de juego clara y acorde con la historia, la cultura y los jugadores que tienen; sincronizar los sentimientos de un país con la realidad del juego en el campo. El carácter haitiano es de dar un paso hacia delante, no quedarse pasivo esperando a ver qué sucede. Eso se lleva al fútbol en todo. Si defiendes, defiendes hacia delante. Eres atrevido, provocador, incitas al error. Y eso con rivales teóricamente accesibles y con rivales que posiblemente no lo son. A mí me gusta el ataque, me gusta dar espectáculo. Uno de los puntos clave para mí es que el jugador sienta que tiene 9 o 10 años, que está disfrutando, que sienta que está jugando al fútbol. Todo eso me viene del tiempo que trabajé en La Masia. Me formó muchísimo”.

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