
Imagen gracias a: El País (América)
Real Madrid atribuye su caída a la falta de jerarquía tras la marcha de Kroos, Modric y Nacho
Carlo Ancelotti y Álvaro Arbeloa señalan que el relevo generacional aún no ha incorporado la personalidad necesaria para sostener el vestuario, en un momento en el que el equipo está a nueve puntos del Barcelona en la Liga con siete jornadas por delante.
El Real Madrid ha comenzado la temporada 2024-25 con la sensación interna de que el equipo no termina de completar una transición clave. Carlo Ancelotti advirtió repetidamente, ya al inicio del curso, sobre un aspecto “intangible” que considera decisivo para evitar encadenar dos temporadas seguidas sin títulos de peso. En ese contexto, el entrenador señaló que la plantilla perdió “piezas importantes a nivel de personalidad” que deben ser sustituidas por los más jóvenes.
Ancelotti mencionó nombres como Lucas, Nacho y Kroos, al tiempo que explicó que se trataba de jugadores que “forman ambiente en el vestuario”. En esa misma línea, remarcó que Vinicius, Rodry y Valverde necesitan ganar más protagonismo también en ese sentido para mantener un ambiente serio y motivado. Sin embargo, el club considera que esa transición todavía no se ha producido.
En Valdebebas se trabaja un diagnóstico que otorga gran peso a esa pérdida de madurez. La directiva entiende que el relevo progresivo de los veteranos que sostuvieron el ciclo de las seis Champions en diez años ha dejado un vacío que la plantilla no ha cubierto con la misma solidez. En particular, el análisis se centra en el rendimiento en Liga, donde el Real Madrid está a nueve puntos del Barcelona con siete jornadas por delante.
Álvaro Arbeloa, por su parte, ubicó las principales posibilidades de mejora en el torneo doméstico. Antes del partido de este martes en el Bernabéu ante el Alavés, afirmó que hay margen para evolucionar en la Liga y sostuvo que el equipo rinde mejor en las grandes citas, en los duelos de mayor dificultad, que cuando se enfrenta a rivales de menor entidad.
Cuando se aborda el tema de los liderazgos, Arbeloa relaciona el asunto con la edad. Indicó que se trata de una plantilla muy joven si se compara con conjuntos que han sido campeones de Europa. Recordó que, cuando el Real Madrid ganó su 15ª Champions en 2024 en Wembley, el promedio de edad era de 28,2; mientras que para la final de este curso, el 30 de mayo, el promedio pasará a 26,5. Además, precisó que la distancia se reduce a la mitad si se miran los onces iniciales: 28,1 en Wembley y 27,1 en el último partido de esta temporada contra el Bayern.
En su valoración, Arbeloa sostuvo que hay jugadores a los que se les exige demasiado pronto, aunque también defendió la existencia de líderes en el equipo. Pudo nombrar a Carvajal, Alaba, Militão, Bellingham, Valverde, Vinicius y Mbappé, entre otros, y señaló que varios futbolistas tienen experiencia, años en el club y una personalidad destacada. Aun así, subrayó que han llegado muchos jóvenes y que este no es un club de adaptación fácil.
A esa dificultad general de la transición generacional se sumó, en octubre de 2024, la gravísima lesión de Carvajal, uno de los grandes referentes de estos años, que lo mantuvo durante meses fuera de la dinámica del grupo. Carvajal se reincorporó en junio de 2025, durante el Mundial de Clubes, ya con Xabi Alonso en el banquillo, pero otras lesiones le impidieron retomar una continuidad plena en la rutina diaria. Varias fuentes con acceso al vestuario aseguran que durante ese periodo se echó de menos la influencia del capitán, descrito como el último gran representante de la década dorada y un competidor formado en La Fábrica desde los 10 años. Cuando se recuperó, Arbeloa no encontró los minutos que esperaba, lo que habría generado una enorme frustración en su entorno.
El diagnóstico de la directiva incluye tanto el efecto de la renovación generacional como la incorporación de jóvenes, pero considera que el núcleo del problema está en los caracteres de los futbolistas. En esa mezcla, creen que faltan dosis de liderazgos fuertes y detectan futbolistas con influencia en el sentido contrario de lo que el equipo necesita.
Desde el aviso de Ancelotti en 2024, pasaron tres entrenadores por el banquillo del Real Madrid y todos arrojaron resultados similares en este apartado. Por ello, la directiva no cree que el problema se corrija con un simple cambio de entrenador. Esto no implica que se descarte sustituir a Arbeloa, algo que tiene muchas probabilidades de ocurrir, pero la idea interna es que ese movimiento por sí solo no sería suficiente. “Se arregla cambiando gente”, sostienen.
Aunque Arbeloa aseguró que no ve necesaria una revolución para volver a pelear por títulos y afirmó que “siempre se puede mejorar”, el club mantiene como reto inmediato una serie de siete partidos de Liga en los que no hay premio posible. Antes de ese tramo, el técnico recalcó que esos encuentros son más importantes de lo que podría parecer: “Nos va la vida en ellos”.
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