Las últimas palabras de Diego Maradona a su masajista: “No quiero nada, ya está”

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Las últimas palabras de Diego Maradona a su masajista: “No quiero nada, ya está”

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Nicolás Taffarel, masajista de Diego Armando Maradona durante sus últimas dos semanas de vida, contó que el 24 de noviembre de 2020, un día antes del fallecimiento, Maradona le dijo: “No quiero nada, ya está”. También detalló que había dejado de tomar diuréticos.

Nicolás Taffarel, masajista de Diego Armando Maradona que lo acompañó durante sus últimas dos semanas de vida, aseguró que Maradona había dejado de tomar diuréticos y que, un día antes de su muerte, le expresó: “No quiero nada, ya está”.

Taffarel relató que asistió en numerosas ocasiones a una vivienda ubicada en las afueras de Buenos Aires, donde Maradona realizó un tratamiento domiciliario del 11 al 25 de noviembre de 2020, fecha en la que falleció.

El masajista indicó que cuando lo vio el 24 de noviembre “hacía días que no se levantaba” y entró a su habitación para intentar sacarlo de la cama. En ese momento, Maradona le respondió: “No quiero nada, Taffita, ya está”. Ante su pregunta, “¿Ya está qué?”, el ídolo sostuvo: “Ya está, ya está”. Taffarel afirmó que esas fueron las últimas palabras de Maradona hacia él, durante su declaración en el juicio por la muerte del '10'.

Según detalló Taffarel, quien comenzó a atender a Maradona en 2018, durante el tratamiento domiciliario solo pudo tratarlo en los primeros días. Luego, remarcó que Maradona no quería salir de la habitación, no se levantaba de la cama, no quería comer, no deseaba cambiarse, no quería higienizarse y tampoco quería recibir masajes.

En la audiencia del 6 de agosto, se exhibieron pruebas que mostraron que Taffarel manifestó al médico de cabecera del astro, Leopoldo Luque, su preocupación por el estado físico y psicológico de Maradona en reiteradas ocasiones, además de reclamar que se hiciera presente en la casa. Entre las advertencias que expresó figuran: “Está totalmente edematizado”, “está hinchado como una teta”, “hace 26 horas que está durmiendo” y “tenés que venir Leito”. Luque respondió que había que “estar tranquilos”, que “era normal” y que ya se iba a deshinchar.

Taffarel aseguró que, a diferencia de lo que sostuvo el médico, la hinchazón no desapareció sino que “se agravó”. Describió la situación como “desesperante”, al no ver “un accionar concreto o una respuesta rápida” frente al deterioro del paciente.

El masajista también indicó que, a través de una enfermera, se enteró de que los médicos de Maradona le retiraron los diuréticos de su medicación poco antes de su muerte. Al consultarlo con Luque, el médico contestó que “eso lo manejaban los médicos de la obra social”, en referencia a Swiss Medical, empresa de medicina prepaga que brindó servicios durante el tratamiento domiciliario.

De acuerdo con lo expuesto en el juicio, Pedro Di Spagna, médico clínico contratado como interconsultor por Swiss Medical, solo pudo ver a Maradona en una oportunidad, en la que no se indicó discontinuar ninguna medicación.

La autopsia consignó que la muerte del astro se produjo por un “edema agudo de pulmón en un paciente con una miocardiopatía crónica reagudizada por la insuficiencia cardíaca”.

Además de Leopoldo Luque, son juzgados en este proceso la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini; el médico clínico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni; y el enfermero Ricardo Almirón. Todos están acusados de homicidio simple con dolo eventual.

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