Lamine Yamal firma el 304 en Wembley y España logra un empate ante Inglaterra

Imagen gracias a: El País (América)

Lamine Yamal firma el 304 en Wembley y España logra un empate ante Inglaterra

NOTICIAS

El delantero de la Roja destacó con una acción de presión que le permitió robar, encarar y marcar el 304 en La Catedral inglesa, en una noche marcada por el esfuerzo colectivo y el empate que mantuvo a España invicta.

Aunque Lamine Yamal se declara apasionado de la Premier League, la mística de Wembley no le había generado una atención especial hasta que se la explicaron. A partir de entonces, el delantero se propuso dejar su huella en La Catedral, en un momento personal que lo coloca a medio camino entre el Balón de Oro y la intención de recuperar el poder en España después de sentir que su protagonismo en Estados Unidos no fue el que su avidez (ego) le demanda.

El partido arrancó con intensidad y Lamine se mostró insistente sobre la defensa inglesa, una faceta que, aunque no sea su rasgo más habitual, apareció para sorprender. En una jugada clave, aprovechó el momento de Guéhi y le birló el balón en la puerta del área. Desde ahí robó y encaró a Trafford, dejando en Wembley la marca del 304: los números que realiza con las manos en algunas de sus celebraciones en homenaje al código postal de su barrio, Rocafonda, en Mataró.

El 19 explicó que el plan del equipo pasa por la presión y que, aunque a veces se despista, otras logra robar para quedar en uno contra uno y poder marcar. Su actividad se mantuvo incluso tras perder socios en la banda derecha. Pedro Porro, su aliado en el Mundial, no pudo estar por una lesión muscular y en Wembley lo sustituyó Eric García, compañero en el Barcelona y uno de los preferidos del 19. Sin embargo, tampoco llegó a completar la preparación: en el calentamiento previo al duelo frente a Inglaterra, sintió molestias y fue reemplazado por Pubill.

Lamine también valoró el papel de sus compañeros. Elogió la capacidad de Fermín para generar espacios y destacó la inteligencia de Oyarzabal, pero ante Inglaterra el técnico De la Fuente lo combinó con Olmo como mediapunta y con Ferran Torres como delantero centro. El atacante del PSG no tuvo una noche destacada, aunque Olmo sí logró conectar bien con Lamine.

La presión de Lamine no se quedó en acciones aisladas. Cuando parecía que España se desinflaba en Wembley, insistió para recuperar el balón frente a O’Reilly. Esa acción del 19 provocó un nuevo error en la zaga inglesa y terminó en el empate de Baena.

En ese contexto, el rendimiento de Lamine elevó el nivel del equipo en Wembley y además permitió sostener el récord de partidos invictos, que se extendió hasta 39. El delantero subrayó que en el fútbol siempre se pierde, pero que España busca no ser quien pierda y remarcó la dificultad de un estadio como Wembley.

Para buscar la victoria, España contó con la aparición de Oyarzabal, que volvió a aparecer para hundir a Inglaterra y silenciar Londres, repitiendo el guion de la final de la Eurocopa 2024. Oyarzabal explicó que todo ocurre muy rápido, con detalles que pueden caer a favor o en contra, y que el equipo no baja los brazos cuando las cosas no van bien. De la Fuente añadió que el resultado del día y la trayectoria ponen en valor a esta generación, destacando la dificultad de hacer lo que hace el equipo y señalando que se trata de futbolistas sensacionales que no paran de crecer.

La Roja inició con buen pie una Nations League que espera finalizar en España. Rafael Louzán indicó que, si el equipo se clasifica, presentará al Bernabéu y al José Zorrilla como sedes para albergar la Final Four.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir