Argentina protagonizó una trifulca tras perder la final y se enzarzó con España en la entrega de la Copa

Imagen gracias a: El País (América)

Argentina protagonizó una trifulca tras perder la final y se enzarzó con España en la entrega de la Copa

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La permisividad arbitral durante el partido, con seis amarillas para la Albiceleste, una expulsión para Enzo Fernández y dos tantos de España anulados en la prórroga, derivó en una pelea posterior: Lendro Paredes agarró del cuello a Eric García y hubo varios choques entre futbolistas.

La final se endureció desde el inicio por un arbitraje permisivo ante las faltas de la Albiceleste. Argentina, con un planteamiento rudo y agresivo, acumuló una veintena de infracciones sin que el esloveno Slavko Vinčić recurriera al bolsillo de las tarjetas hasta el minuto 40. El desempeño del colegiado, que terminó con seis amarillas para la Albiceleste, la expulsión de Enzo Fernández y la anulación de dos goles de España en la prórroga, reavivó la polémica arbitral, y la tensión del encuentro no se apagó tras el pitido final.

Poco después de que el árbitro señalara el final y España se proclamara campeona del mundo en Estados Unidos, varios futbolistas de Argentina provocaron enfrentamientos con los españoles que celebraban su segunda estrella sobre el césped del MetLife Stadium. Nahuel Molina golpeó a Rodri, Leandro Paredes agarró del cuello a Eric García y, junto a Thiago Almada, tiraron al suelo a Gavi cuando este acudió a defender a su compañero, entre otras disputas. Además de los choques físicos, los jugadores argentinos dieron la espalda al escenario de celebración de La Roja y se enfocaron en sus aficionados.

La primera tarjeta llegó cuando el partido se acercaba al descanso: una patada de Lisandro al borde del final de la primera mitad para frenar a Oyarzabal. Antes de ese momento, ya se habían producido entradas duras, como la de Mac Allister sobre Dani Olmo y la de Tagliafico, repetidamente, sobre Lamine Yamal, sin consecuencias disciplinarias.

Tras ese primer aviso, la Albiceleste recibió cinco amonestaciones más. Una de ellas fue para Paredes, que entró al inicio del segundo tiempo en lugar de Nico González y que solo necesitó siete minutos para ser amonestado por una dura entrada sobre Rodri. Su actitud agresiva siguió generando faltas cerca del límite de la expulsión.

Enzo Fernández fue el expulsado en el descuento de la segunda mitad. Primero vio la amarilla en el minuto 82 por una protesta al árbitro Vinčić. El segundo aviso llegó por una fuerte entrada contra Pau Cubarsí que hizo volar al central azulgrana, elegido mejor joven de todo el torneo. Mientras lo atendían en el suelo, Messi buscaba al colegiado y pidió la expulsión de Cucurella por taparse la boca al hablar.

La prórroga no redujo la tensión. Incluso Scaloni recibió una amonestación y España vio dos goles anulados: uno por una falta sobre Otamendi y otro por fuera de juego. Con el tanto de Ferran y el pitido final, comenzó la trifulca. Nahuel Molina golpeó a Rodri en el pecho mientras el capitán español corría a celebrar con sus compañeros la victoria. Cuando el centrocampista se dio la vuelta para preguntarle el motivo del golpe, Molina se encaró y ambos se empujaron. Eric observó lo ocurrido y se acercó rápidamente al argentino.

La pelea se agravó con la intervención de Paredes. Se encaró con Eric, primero lo derribó con un empujón y después le agarró del cuello, desplazándolo hacia atrás. Gavi, que aún llevaba el peto de calentamiento, corrió hacia la escena y se lanzó sobre el centrocampista de Boca Juniors para defender a su compañero y selección. Paredes respondió tirando al azulgrana al suelo con la ayuda de Almada. Mientras integrantes de ambas selecciones acudían a separar a los futbolistas y evitar que la situación escalase, entre ellos Borja Iglesias y el técnico argentino, Scaloni, que fue de los primeros en llegar para calmar los ánimos.

En paralelo, Roberto Ayala ya había alterado el panorama desde un segundo plano: cámaras de los aficionados captaron cómo discutía con Dani Olmo y luego le propinaba un puñetazo en la cara ante el desconcierto del español.

También hubo más cruces verbales. Otamendi se encaró con Rodri: “Empezá a hablar menos, boludo, que estuvisteis llorando toda la semana. Vos y Laporte. Eso no se hace. Estuvieron llorando con los árbitros, amigo”, le reprochó el argentino al capitán de la selección española. Rodri respondió con sorpresa: “¿Qué he dicho?”, según lo que captaron las cámaras de Dazn.

Más tarde, mientras la selección española desfilaba para recoger las medallas y alzar la Copa del Mundo, los jugadores argentinos rompieron el protocolo y no participaron de la celebración. Se dieron la espalda a los españoles y miraron hacia una de las gradas aún teñida de blanco y azul. Con ello, Argentina cerró la final con una imagen que dejó una sensación negativa difícil de borrar.

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