Alexander Zverev domina el 2026: dos grandes, más victorias y la pelea por el número uno

Imagen gracias a: El País (América)

Alexander Zverev domina el 2026: dos grandes, más victorias y la pelea por el número uno

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El alemán, campeón de dos torneos del Grand Slam en 2026, acumula el mayor número de triunfos de la temporada, también en los cuatro ‘majors’. De cara al cierre del año, se mantiene como candidato directo al número uno.

A comienzos de año, las expectativas apuntaban a otra etapa de protagonismo para Jannik Sinner y Carlos Alcaraz. El español arrancó con fuerza y completó su Grand Slam en Australia, mientras que el italiano se mantuvo como referencia del circuito y encadenó resultados destacados hasta que vio frenado su recorrido en Roland Garros, para luego retomar el camino con un triunfo en Wimbledon. En ese contexto, Alexander Zverev apareció como un factor decisivo y terminó alzando otro grande en Nueva York, acumulando en apenas tres meses dos títulos de Grand Slam.

El cambio de rumbo de Zverev se explica por una evolución marcada en su madurez competitiva. En el pasado, David Ferrer le había transmitido una ética de trabajo que el alemán en su momento consideraba difícil de asumir. Con el tiempo, esa fórmula aportó beneficios, pero el gran premio de un major se siguió resistiendo, hasta que la frustración derivó en una crisis personal. Hace poco más de un año, tras ser eliminado a la primera ronda en Wimbledon, Zverev expresó que intentaba encontrar el camino para salir del “agujero” y que se sentía “muy, muy solo” en la vida.

Después viajó a Manacor, donde mantuvo un encuentro catártico con Rafael Nadal y su tío Toni, que le ayudó a modificar su mentalidad. Desde entonces, su tenis se transformó: Zverev empezó a consolidar un enfoque distinto, basado en el esfuerzo sostenido y en la aceptación del contexto competitivo.

En ese sentido, el alemán planteó que no siempre es necesario ser el mejor para ganar. Reconoció que Alcaraz (23) y Sinner (25) son superiores, pero recordó que Federer, Rafael y Nole también lo eran frente a la mayoría y aun así no lo pusieron fácil a sus rivales. También destacó que Wawrinka, a quien considera inferior a él, logró ganar en Roland Garros, Australia y Nueva York, como ejemplo de que el éxito no depende únicamente del talento.

La temporada confirma su impacto: Zverev (29) es el tenista con más victorias en 2026, con 53, por delante de Sinner, segundo con 44. Además, lidera la carrera anual con una ventaja de 700 puntos sobre el pelirrojo y también es el más productivo en los grandes, con 25 triunfos y dos derrotas, una de ellas en la final de Wimbledon.

Tras superar a Ben Shelton, Zverev fue cuestionado sobre si se considera el mejor en estos momentos. Su respuesta matizó el alcance del momento: señaló que hay que tener en cuenta el estado de sus rivales. Con Jannik lesionado y Carlos regresando tras cuatro meses de baja, la situación podía favorecerlo, pero advirtió que, si ambos estuvieran sanos y en plena forma, quizá el escenario sería distinto. Afirmó que en los meses previos, cuando Sinner y Alcaraz estaban en su mejor nivel, él no lo estaba y perdía con Sinner en todos los partidos. Concluyó que, en plena forma de todos, cree que Sinner seguiría por encima.

El giro emocional llegó con Roland Garros, donde su enfoque cambió por completo. Zverev explicó que las secuelas de 2020 —la derrota dolorosa contra Dominic Thiem en la final de Nueva York— desaparecieron después de ganar en París. Aunque posteriormente perdió la final de Wimbledon ante Sinner, aseguró que disfrutó el partido, el hecho de disputar esa final y todo lo que la rodea. Señaló que jugó con libertad y alegría, y contrastó esa sensación con el estrés que sentía antes de ganar en París, cuando siempre existía la duda de si lo lograría alguna vez.

En paralelo, Ben Shelton elogió la capacidad de sacrificio de Zverev, describiéndolo como “un deportista y un trabajador increíble”, y valoró su compromiso dentro y fuera de la pista. Con el acompañamiento de su padre y de su hermano Mischa, el alemán entendió que para dar un salto necesitaba ajustar el trabajo diario, explorar sus límites y arremangarse para sostener un nivel más alto.

Sobre su manera de entender el éxito, Zverev sostuvo que no cree ser el que más talento tiene y que no considera que posea el mismo talento innato que otros jugadores. Para él, el mayor peso del rendimiento está en el trabajo duro: la cantidad de horas que invierte en la pista y también en el gimnasio.

Su reputación, sin embargo, se vio afectada por una doble acusación de maltrato por parte de dos exparejas, ambos casos en 2020. El primero —su entonces novia— se cerró al no haber “evidencias suficientes”, según la ATP. El segundo —la madre de su hija— terminó en los tribunales, aunque finalmente se resolvió mediante un acuerdo económico.

Con el foco más centrado, Zverev continúa aprovechando un presente favorable en el que otros fallan y Alcaraz y Sinner alternan su disponibilidad, mientras él se mantiene firme. Aun así, mantiene una asignatura pendiente: su rendimiento muestra debilidad frente a los rivales más fuertes. Su balance en el año ante equipos del top-10 es desfavorable, con 2-8, aunque cinco de esas ocho derrotas fueron contra Sinner y siempre en las etapas finales de los torneos.

Pese a esa cuestión, Zverev compite con mayor libertad y abraza el momento de este 2026, que lo coloca en una dirección clara y que lo ha llevado a consolidar el protagonismo que buscaba. De aquí a final de año, su objetivo es pelear por el número uno.

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