Protestas en Vallecas obligan a suspender el Rayo Vallecano-Athletic

Imagen gracias a: El País (América)

Protestas en Vallecas obligan a suspender el Rayo Vallecano-Athletic

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El partido entre Rayo Vallecano y Athletic de Bilbao fue cancelado tras más de 40 minutos de protestas en el Estadio de Vallecas. Los aficionados lanzaron pelotas de colores y aviones de papel, además de otros objetos, en un encuentro marcado por la tensión contra Raúl Martín Presa.

El encuentro entre el Rayo Vallecano y el Athletic de Bilbao fue suspendido este sábado después de más de 40 minutos de protestas de los aficionados locales en el Estadio de Vallecas. Con el partido ya iniciado y con solo 13 minutos disputados, los seguidores del Rayo comenzaron a lanzar objetos al terreno de juego.

La tensión, que arrancó con gritos contra el presidente del club, Raúl Martín Presa, aumentó en el minuto 13, cuando el Athletic se disponía a ejecutar un saque de esquina. En ese momento, los miles de aficionados presentes en Vallecas iniciaron el lanzamiento de cientos de aviones de papel y bolas de colores de plástico.

El árbitro decidió suspender el partido al considerar que “la policía no podía garantizar la seguridad”, según consta en el acta. En el mismo documento se detalla que ninguna persona resultó herida.

El Rayo volvía a jugar un partido oficial en Vallecas después de 147 días. La ausencia se produjo por la retirada de la concesión del estadio por parte de la Comunidad de Madrid debido a las malas condiciones del recinto al inicio de la Liga. El ambiente se había tensado desde antes del pitido inicial, con aficionados que repartían folios en los alrededores del estadio para anunciar acciones de protesta.

El sábado pasado, el club comunicó que el palco de las autoridades había sido vandalizado en la víspera del encuentro del X Trofeo Vallecas ante el Cagliari. Hoy, en ese mismo lugar, Martín Presa escuchó los cánticos en su contra antes, durante y después de los 13 minutos que duró el partido.

El encuentro estuvo interrumpido durante diez minutos, entre el 13 y el 23. Tras reanudarse, poco después de que el Athletic lanzara el córner, volvieron a caer objetos sobre el césped, lo que llevó al árbitro a enviar a los jugadores a vestuarios. El partido permaneció detenido otros diez minutos más. El club advirtió por megafonía que, si se repetía el lanzamiento de objetos, el encuentro quedaría suspendido definitivamente, y ese escenario se produjo.

Cuando el partido volvió al campo, apenas transcurrieron unos segundos antes de que desde uno de los fondos se volvieran a lanzar objetos, y el árbitro detuvo de nuevo el encuentro. Tras dialogar con los entrenadores y capitanes de ambos equipos, el colegiado decretó la suspensión.

En julio pasado, la Comunidad de Madrid retiró la concesión del Estadio de Vallecas, feudo del Rayo desde 1976, al considerar que el recinto se encontraba en pésimas condiciones. Mariano de Paco, consejero de Deportes de la Comunidad de Madrid, condenó lo ocurrido mediante una publicación en sus redes sociales, donde señaló: “La crispación y el sabotaje no resuelven ningún problema”.

Como consecuencia de la suspensión del pasado verano, el Rayo disputó sus tres primeros partidos como local en la actual liga (Alavés, Racing y Espanyol) en Butarque, estadio del Leganés. También la temporada anterior, y tras lo reflejado por una auditoría de LaLiga sobre el mal estado del césped, el Rayo-Atlético se jugó en el mismo recinto del extrarradio. En la presente temporada, la Comunidad de Madrid revocó la medida de suspensión el 14 de septiembre. Tras esa decisión, el Rayo solo había disputado un partido fuera, en Pamplona ante Osasuna, antes del parón de selecciones. Un amistoso en Vallecas ante el Cagliari el 3 de octubre supuso el regreso al estadio, pero el de hoy frente al Athletic fue la primera ocasión en partido oficial en el Estadio de Vallecas.

Tras la suspensión, los aficionados del Rayo abandonaron el estadio de forma pacífica, en su mayoría conformes con la protesta y en contra de Martín Presa. José, abonado desde hace 15 años, afirmó que “la única solución” es la marcha del mandamás. Javier Lillo, abonado desde 1975 y seguidor del equipo, se mostró “avergonzado” por la cancelación, aunque respaldó las protestas contra la gestión de la directiva.

El partido ante el Athletic se dio con el Athletic como uno de los cuatro equipos del fútbol español que aún pertenecen a sus socios, junto a Osasuna, FC Barcelona y Real Madrid. Milton Espinoza, aficionado hondureño del Athletic Club que estaba de vacaciones en Madrid, dijo sentirse “insatisfecho” por no poder ver a su equipo, pero aseguró “entender” el sentimiento de la afición del Rayo hacia su presidente. Jon Bengoa, bilbaíno que llegó a Madrid para presenciar el encuentro, sostuvo que “no nos vamos con mal sabor de boca porque se canceló por una buena causa” y añadió que los propietarios de los equipos “deben compartir ideales” con sus clubes.

Por otro lado, el club emitió un comunicado la noche anterior en el que denuncia el vandalismo y advierte sobre medidas punitivas. En el texto, el Rayo Vallecano de Madrid, S.A.D. indica que solicitará a las autoridades competentes las imágenes de vídeo para identificar a las personas situadas en el fondo que hayan arrojado elementos al campo para detener el partido, con la finalidad de aplicarles el régimen interno del Club.

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