
Imagen gracias a: El País (América)
Paul Seixas encadena su tercera victoria de etapa en la Itzulia
Tras imponerse en Éibar, Paul Seixas, de 19 años, se perfila como el posible ganador más joven de la Itzulia. En la quinta etapa logró su tercer triunfo y tomó el liderato de la general con una ventaja amplia sobre Florian Lipowitz y Primoz Roglic.
Paul Seixas volvió a demostrar su superioridad en la Itzulia con una nueva victoria de etapa en Éibar, donde firmó su tercer triunfo en la carrera. En la llegada, el francés se impuso con una exhibición de control y solidez, acompañado en la parte decisiva por Florian Lipowitz, quien tras cruzar la meta se acercó para felicitarle.
La quinta etapa dejó una imagen clara: Seixas lidera la clasificación general y mantiene una ventaja de 2m 30s sobre Lipowitz, mientras que Primoz Roglic aparece a 3m 40s. Además, varios favoritos del lunes quedaron fuera de las cuentas principales, con casos como Mikel Landa, caído, Isaac del Toro, derribado, y Juan Ayuso, enfermo.
De cara a la etapa final, la carrera se encamina a 130 kilómetros con final en Bergara, tras otro recorrido por las colinas guipuzcoanas. A pesar de ese cierre, no parece que el desenlace vaya a alterar el panorama del francés del Beaujolais, sólido junto a su equipo.
Seixas explicó que su preparación incluyó revisar con detalle el perfil y el descenso del puerto clave, Izua, donde aseguró que intentaría buscar la victoria. Por la mañana, contabilizó ocho subidas del trazado de la etapa reina: Elkorrieta, Azurki, Etumeta, Kalbario, Krabelin (santuario de Arrate, donde Javier Romo besa la cruz de oro que cuelga de su cuello), Trabakua, Izua y Urkaregi. En el desarrollo de la carrera, su equipo trabajó para controlar durante todo el día, y en la parte final, Prodhomme realizó el último empujón antes del cambio de ritmo definitivo.
En la subida a Izua, Seixas aceleró y logró que solo Lipowitz aguantara a su rueda. Más adelante, Romo se aproximó, pero tras rozares con la rueda del alemán cayó cuando restaban 30 kilómetros y quedaba la última subida, Urkaregi. Tras la prueba, Seixas reconoció que no se encontró al 100% durante el tramo final: indicó que intentó darlo todo en la subida, pero que se sintió mareado y con las piernas “hecho polvo”, aunque afirmó que las sensaciones mejoraron después del descenso.
La victoria en Éibar consolida a Seixas como el gran protagonista de la Itzulia y refuerza la expectativa de que, con 19 años y seis meses, pueda convertirse en el ganador más joven en la historia no solo de la vieja Itzulia, sino de todas las grandes carreras de una semana. El corredor también destacó el trabajo de sus compañeros en la etapa, subrayando que el control del equipo durante toda la jornada fue clave para que él pudiera ganar.
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