Marcelo Gallardo debutó al frente de Ecuador sin ganar y la goleada ante Corea del Sur reavivó el debate

Imagen gracias a: El Universo

Marcelo Gallardo debutó al frente de Ecuador sin ganar y la goleada ante Corea del Sur reavivó el debate

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Marcelo Gallardo, nuevo técnico de la selección ecuatoriana, arrastra un dato negativo en sus estrenos como entrenador: no ha conseguido victorias en sus debuts. En su primer partido con Ecuador, Corea del Sur impuso un 3-0 y el resultado intensificó las críticas sobre el proceso de convocatoria y la falta de una identidad futbolística sostenida en el país.

Marcelo Gallardo, entrenador designado para la selección ecuatoriana de fútbol, inició su etapa con un antecedente que no favorece sus debuts: no ha logrado ganar en su primera presentación al frente de un equipo. El dato fue difundido por el diario argentino Clarín en su edición del viernes pasado. En sus dos ciclos, Gallardo sumó únicamente empates en sus estrenos con Nacional de Montevideo, Al-Ittihad y River Plate.

En ese contexto, la derrota de Ecuador ante Corea del Sur se consideró un resultado difícil de evitar. Gallardo llegó al cargo de forma apremiante debido a un problema legal que involucró a Francisco Egas. El presidente de la Ecuafútbol fue elegido por tercera vez consecutiva, un hecho que estaba prohibido por la Ley del Deporte anterior y también por la normativa vigente. Egas envió los documentos al Viceministerio del Deporte, entidad encargada de registrar al nuevo directorio.

La situación se complicó porque el viceministerio no registró al directorio del Comité Olímpico Ecuatoriano, argumentando una tercera reelección de Jorge Delgado y John Zambrano, en el orden de presidente y secretario general. El texto señala que esa justificación no era correcta, ya que ambos dirigentes no ocupaban los mismos cargos. En cambio, en el caso de la Ecuafútbol, el procedimiento sí sería contrario al régimen legal anterior y al actual.

Para sostener su continuidad en el cargo y que el viceministerio pasara por alto la ilegalidad, Egas necesitaba un técnico. El artículo también niega que el dirigente llevara varios meses trabajando el tema con Gallardo. De acuerdo con lo que reveló el diario deportivo Marca, de España, Francisco Egas contactó a Javier Vasco Aguirre, mexicano y DT de su país, que había sido eliminado por Inglaterra en el Mundial 2026; sin embargo, el entrenador mexicano prefirió aceptar la propuesta del Valencia español. El texto agrega que este intento generó revuelo porque ocurrió poco después de que México eliminara a Ecuador en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, información que atribuye a la cadena TUDN el martes 22 de ese mes.

Gallardo terminó siendo la última opción y aceptó. Egas lo llevó a saludar al presidente de la República y destacó los méritos del argentino, sin referirse a cuestiones vinculadas al presente. Con poco tiempo disponible, el nuevo técnico recibió la lista presentada por la FEF y así se confeccionó la primera convocatoria.

Tras el llamado, Gallardo, los dirigentes, el cuerpo técnico y los futbolistas viajaron a Corea del Sur. El texto sugiere que pudo existir algún entrenamiento previo y menciona que Gallardo debía conocer a Willian Pacho, señalado por su desempeño en el Paris Saint-Germain y por su condición de doble campeón de la Champions League, además de Hernán Galíndez, argentino-ecuatoriano de larga trayectoria.

La falta de contacto previo con el plantel fue utilizada como argumento para explicar el resultado abultado que recibió Ecuador. Clarín tituló: “Marcelo Gallardo sufrió una paliza en su debut con Ecuador: Corea del Sur lo goleó en un segundo tiempo para el olvido”. El artículo califica esa lectura como injusta y sostiene que Gallardo fue el único inocente en una goleada calificada de vergonzosa, responsabilizando a los jugadores. También se afirma que el entrenador puso la cara, aceptó la convocatoria y que, a partir de su conocimiento posterior del plantel, se podrá evaluar con mayor claridad.

El texto contrasta el escenario ecuatoriano con el de Corea del Sur. Indica que el técnico español Robert Moreno asumía recién el cargo y que, en teoría, conocía poco al plantel, pero señala una diferencia clave: Corea del Sur cuenta con una identidad futbolística definida y una escuela tradicional que se remonta al Mundial 2002. Según el artículo, todos los técnicos se ajustan a ese estilo.

En Ecuador, en cambio, se afirma que no existe una escuela futbolística consolidada. Se menciona como referencia la tarea impuesta por Dusan Draskovic en 1988, con resultados destacados, y se agrega que rivalidades y odios regionales destruyeron su trabajo. El texto recuerda que la base de la Selección que logró la clasificación al Mundial 2002 provenía de jugadores formados en esa escuela, aunque el paso de Hernán Darío Gómez no habría dejado huella ni identidad de juego. También se señala que Luis Fernando Suárez y Reinaldo Rueda no dejaron una escuela.

El artículo aborda además el ciclo de Gustavo Alfaro, al que describe como una etapa más cercana a la charlatanería y la demagogia, e incluye críticas a su gestión con negociaciones de convocatorias y demandas a la FEF por millones de dólares, mencionando que los convenios nunca se aclararon. Después, menciona a Félix Sánchez Bas y Sebastián Beccacece como técnicos de quinta o sexta categoría, y critica la aceptación del “vitrineo” y declaraciones pomposas, como la promesa de ser campeones del mundo.

En ese marco, el texto considera que hablar del partido ante Corea del Sur sería poco útil, salvo por un par de jugadores. Sostiene que no habría marcadores de punta y cuestiona a Preciado y Estupiñán, planteando dudas sobre su nivel pese a su participación en Brasil y Europa. También cita a Jorge Valdano: “Los equipos que juegan sin un creador están condenados a chocar”, y afirma que, desde el retiro de Álex Aguinaga, Ecuador no ha tenido un futbolista inteligente en el medio campo para conducir al equipo. Para el ataque, el artículo afirma que Jordi Caicedo es apenas una esperanza.

Finalmente, se plantea que Gallardo deberá afrontar un trabajo exigente, no solo para las eliminatorias en las que se clasifica “todos”, sino para la Copa América 2028. El texto sostiene que, en su mejor momento, Gallardo fue un técnico con tendencia ofensiva, y espera que Ecuador deje atrás el juego cobarde y ultradefensivo atribuido a Alfaro y Beccacece, para imponer un estilo atrevido.

Respecto al futuro inmediato, el artículo menciona que frente a Japón la influencia de Gallardo sería todavía limitada. Se señala que Japón está en el puesto 17 del ranking de la FIFA, mientras que Ecuador figura en el 25, y que el juego japonés se describe como idéntico al de Corea del Sur: velocidad, posesión, presión y búsqueda del gol durante los 90 minutos.

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