La Vuelta 17 llega al sprint con Brennan como el más rápido desde el coche del Lotto-Intermarché

Imagen gracias a: El País (América)

La Vuelta 17 llega al sprint con Brennan como el más rápido desde el coche del Lotto-Intermarché

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La decimoséptima etapa, resuelta al sprint por Brennan por quinta vez en La Vuelta, se vivió desde el segundo convoy del Lotto-Intermarché, con Steven De Neef y su equipo pendientes del viento lateral y de las últimas acciones para De Schuyteneer.

El pelotón tomó rumbo desde Dos Hermanas hacia Sevilla con una salida neutralizada. Desde Radio Vuelta, la emisora presente en todos los coches de los equipos, se avisó de que se trataba de una zona peatonal y de la presencia de objetos de goma en la calzada. Steven De Neef, exciclista profesional y director del Lotto-Intermarché, arrancó la jornada con tranquilidad, al tratarse de una etapa llana pensada para resolverse en el sprint.

De Neef explicó que el día se consideraba “el más fácil de la Vuelta”, sin colinas ni repechos que alteraran el ritmo. Andrea Di Marco, mecánico del equipo desde el asiento trasero, acompañó el trayecto con la rutina de una jornada sin demasiadas tensiones: comieron sobre la marcha, con un bocata para Andrea y un yogurt para Steven, que seguía una dieta. La atención se concentró en los últimos 20 kilómetros, ya con nervios crecientes, aunque el plan inicial era pasar desapercibidos durante el recorrido hasta los metros finales.

El objetivo del Lotto era entrar en el top-10 y, si se daban las condiciones, aspirar a un top-5. Para ello, la función de lanzadera recaía en De Schuyteneer, mientras que Braet, tercero en la etapa anterior, quedaba más asociado a un terreno con cierta pendiente hacia arriba, como ocurrió en La Rábida. En llano, De Neef valoró que Steffen De Schuyteneer era la opción más favorable.

La fuga se formó con Sinuhé Fernández (Burgos) y Enzo Paleni (FDJ). De Neef descartó que pudiera prosperar en una jornada de estas características, argumentando que Visma y Cofidis no permitirían ese margen en un día tan llano. El director deportivo del Lotto estimó que el pelotón no dejaría a los escapados más de cinco o seis minutos y señaló que, al ser solo dos, quedarían controlados con mayor facilidad. Con el paso de los kilómetros, la ventaja de los fugados se fue reduciendo hasta que la etapa se encaminó hacia el sprint.

En el coche del Lotto-Intermarché, repleto de cables y pantallas, se siguió la información de carrera con dos radios —una para el staff y otra para los corredores—, un móvil para visualizar el desarrollo y una pantalla con Veloviewer. Esta aplicación permitía observar datos del recorrido, desde curvas y rotondas hasta viento y altitud, además de los puntos de avituallamiento.

El equipo ajustó su posición cuando fue necesario: se recordó que, tras el pelotón, solo se permite tener dos coches por equipo y se ordenan en fila de a uno según el puesto en la general, manteniendo el mismo esquema en el segundo convoy salvo urgencias. En ese contexto, se detuvieron para “hacer pipí” y De Neef pidió paso para recuperar la ubicación. Radio Vuelta avisó entonces de “Lotto for feeding from de bunch”, una solicitud de avituallamiento de un corredor del equipo. Se pidió botellines de agua, dos de mix y hielos, que Craps repartiría posteriormente al resto.

La jornada incluyó otra incidencia: a falta de 30 kilómetros, De Schuyteneer pinchó rueda. De Neef minimizó el hecho al considerar que no era un momento decisivo y se paró el primer coche del Lotto. A partir de ahí, el director volvió a moverse con rapidez para atender la situación, atravesando el entorno con apoyo de motos y con la presencia de personal de la Guardia Civil, de la organización y de los medios de comunicación.

Con el paso de los kilómetros, el equipo retomó el ritmo y De Neef aprovechó para comentar diversos temas mientras miraban los datos. Sin embargo, en un momento clave, tras revisar Veloviewer, advirtió al grupo: en los próximos tramos habría viento lateral y pidió precaución con los “abanicos”. La advertencia resultó acertada: el pelotón se partió en dos, aunque la situación se reagrupó poco después.

Al acercarse a los últimos 20 kilómetros, la tensión se hizo más evidente. Las miradas a Veloviewer, los datos y la revisión del recorrido marcaron el tramo final, con nervios orientados a colocar a los corredores en posiciones de lanzadera. Por Radio Vuelta se fueron describiendo los movimientos del pelotón sobre el fugado, que ya había perdido parte del margen, y también el ritmo con el que Paleni era perseguido. De Neef entendió que era el momento de ponerse delante, aunque no sería sencillo porque algunos equipos tenían “muy buenos motores”. Aun así, sostuvo que Paleni no llegaría.

En el tramo final, De Neef consideró que ya no hacía falta intervenir con indicaciones: los corredores estaban ocupados y era mejor no molestar. El Lotto ejecutó lo previsto, se coló por la izquierda y lanzó a De Schuyteneer. A pesar de ello, Brennan fue quien terminó imponiéndose con autoridad, apretando el ritmo hasta entrar primero y sumar su quinto triunfo en La Vuelta.

Por detrás, en quinta posición, llegó De Schuyteneer. Mario Aerts trasladó el mensaje de felicitación al equipo desde la radio, con De Neef celebrando el resultado. La decimoséptima etapa se resolvió así como estaba previsto: Brennan se llevó el sprint y el Lotto cumplió el objetivo, mientras que para Visma supuso su séptimo laurel en la carrera.

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