Jinshanling consolida su trail de 24 km en las Golden Trail World Series

Imagen gracias a: El País (América)

Jinshanling consolida su trail de 24 km en las Golden Trail World Series

NOTICIAS

La carrera por uno de los tramos mejor conservados de la Gran Muralla China, con escalones irregulares y un recorrido sin subidas largas, se afianza como una de las fijas de las Golden Trail World Series.

La Gran Muralla China, en la sección de Jinshanling, volvió a convertirse este domingo en el escenario de un trail singular: un recorrido de 24 kilómetros por uno de los tramos mejor conservados de la fortaleza, caracterizado por escalones irregulares, bajadas técnicas y tramos de muralla que obligan a cruzar por cornisas para evitar descensos y nuevos ascensos de peldaños.

La entrada al tramo parte desde una carretera secundaria y se organiza con un primer kilómetro de subida entre escalones pequeños, resguardados por vegetación. La dureza llega con la apertura del horizonte, cuando aparecen las torres de vigilancia levantadas para contener al invasor mongol. Después de la primera torre comienzan las bajadas por peldaños afilados, de altura considerable y superficie reducida, donde no es posible correr con cualquier pisada. A partir de ahí, el trazado alterna con un tobogán de piedra lisa que activa a los cuádriceps y desemboca en una escalada prolongada entre grandes bloques hacia la siguiente torre.

En Jinshanling, la carrera mantiene un perfil que impide sostener un ritmo estable: no hay subidas continuadas de, al menos, dos kilómetros y la altitud no supera los 600 metros. Aun así, el desnivel real se sitúa en torno a los 1.900 metros positivos, aunque en los mapas no figure con esa magnitud. Además, existen tramos de muralla —en total, unos seis kilómetros— que se recorren por las cornisas para evitar tener que bajar y volver a subir más peldaños, un rasgo que se ha convertido en identidad del evento.

Greg Vollet, director de las Golden Trail World Series, destacó la apuesta por esta prueba: “Creemos de verdad en esta carrera”. También subrayó que, aunque para los atletas locales puede resultar “algo normal”, para la organización representa “algo extraordinario”, con el objetivo de inspirar a corredores de todo el mundo. El evento se diseñó también con la intención de ofrecer imágenes memorables desde drones, aunque este año no pudieron repetirse algunos registros por restricciones recientes del gobierno chino.

La edición contó con un componente competitivo que se reflejó en el resultado femenino. Hanna Gröber, ganadora una semana antes en Myoko (Japón), asumió el reto y llegó a la meta tras romperse uno de los huesos de la muñeca izquierda en una caída fuera de la muralla. Aun con la lesión, mantuvo el duelo en cabeza con la keniana Caroline Kimutai, defensora del título de 2025, hasta que Ruth Gitonga, compatriota de Kimutai, completó una carrera de menos a más para estrenar su palmarés en las Golden con un tiempo de 2h39m47s. Gröber fue segunda a 1m26s y Kimutai tercera a 3m45s. Estel Roig, sexta, fue la mejor española, mientras que Naiara Irigoyen terminó undécima.

El evento se disputó en septiembre, en el marco del festival chino de otoño centrado en la luna más brillante del año. La jornada coincidió con el viernes 24, y durante la semana los corredores participaron en actividades ligadas a la celebración, incluyendo la elaboración de tartas con forma de luna y paseos con conejos iluminados en forma de títere. La afluencia de turistas acompañó el desarrollo de la prueba, concentrados para animar en algunas de las rampas más exigentes.

En la parte masculina, la imagen más rápida del día estuvo protagonizada por Joey Hadorn, quien mostró una técnica destacada para descender el tramo más técnico mediante zancadas de tres escalones. Hadorn explicó que ese tipo de terreno es su fortaleza y que, pese a que intenta poner el pie de lado porque en los tramos técnicos la superficie es pequeña, también considera clave mantener la visión de los escalones para que el cerebro procese bien la información. Además, remarcó la importancia de dosificar fuerzas: “La muralla motiva mucho, pero la verdadera carrera empieza al salir de ella”.

Hadorn llegó en cabeza, pero el desenlace se definió cuando Patrick Kipngeno rompió el cuarteto que lideraba en el último tercio de carrera. Kipngeno, escalador y prudente en el recorrido completo de la muralla, también sufrió una caída, pero continuó hacia las últimas subidas para firmar la victoria con un tiempo de 2h12m30s, mejorando el registro que le permitió ganar el año pasado. Kipngeno había acumulado seis triunfos en las Golden en Asia desde 2024 y no contaba con victorias en otros continentes. Philemon Kiriago fue segundo a 1m54s y Hadorn completó el podio a 3m12s, repitiendo su resultado del año anterior.

En un trazado tan particular, los kenianos volvieron a imponer su superioridad y colocaron a cuatro corredores entre los cinco primeros.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir