Jesús de Miguel, delantero del Tenerife: del sueño adolescente en la isla a su fallecimiento a los 30 años

Imagen gracias a: El País (América)

Jesús de Miguel, delantero del Tenerife: del sueño adolescente en la isla a su fallecimiento a los 30 años

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Jesús de Miguel Alameda, jugador que se convirtió en una figura para el CD Tenerife, falleció este martes a los 30 años tras un accidente en el Heliodoro Rodríguez López. Era padre de una niña de un año y medio y había construido su carrera entre categorías inferiores hasta consolidarse en el fútbol profesional con el club blanquiazul.

Jesús de Miguel Alameda, conocido como Demi, tenía solo 16 años cuando mostró por primera vez su conexión con Tenerife. En enero de 2013, en la red social X, entonces llamada Twitter, respondía a un amigo que le proponía un viaje de estudiantes a la isla canaria para ese verano. Entre bromas, le decía que, si le avisaba y aprobaba todo, se iría a Tenerife. Trece años después, la isla se transformó en su destino: Tenerife era su casa y el Heliodoro Rodríguez López, su estadio.

Fue en ese mismo césped donde el lunes, durante un partido, sufrió un accidente fatal con el portero del Andorra, Jesús Owono. Jesús de Miguel falleció en la mañana de este martes, a los 30 años, en el Hospital Nuestra Señora de La Candelaria. El delantero estaba casado y era padre de una niña de un año y medio.

Nacido en Madrid el 21 de septiembre de 1996, De Miguel se desempeñaba como delantero centro, zurdo, y rondaba el 1,90 metros. En julio de 2025, al ser fichado por el club blanquiazul, se describió como “un delantero trabajador, de equipo”. En su etapa adolescente, sus publicaciones en redes sociales reflejaban su admiración por el Real Madrid, con mensajes celebrando victorias del equipo blanco ante Manchester United y Galatasaray, y expresiones de apoyo a jugadores como Modric y Diego López, además de la figura de Cristiano.

Su trayectoria, no obstante, se desarrolló lejos de los grandes focos. Se formó en el Lugo Fuenfabrada y en la cantera del Leganés. En 2015 dio el salto al filial pepinero en Tercera División, aunque no llegó al primer equipo. Desde entonces, su carrera siguió un camino ligado al fútbol madrileño y castellano, buscando convertirse en profesional. En una de esas etapas de preparación pisó por primera vez el Heliodoro como rival: en mayo de 2018, el Internacional de Madrid disputó en Santa Cruz de Tenerife la final de la promoción contra el Tenerife B. El 1-1 permitió al club madrileño lograr el primer ascenso a Segunda B de su historia.

Después llegaron el Fuenlabrada, el Unión Adarve y el Navalcarnero. En Unionistas de Salamanca destacó como goleador al firmar 12 tantos en la temporada 2021-2022. Allí coincidió con Fernando Román, defensa que ha recordado a De Miguel este martes en su cuenta de X: “Para mí has sido una de las mejores personas que he tenido a mi lado, humilde, trabajador, nunca te metías en ninguna bronca, hacías felices a las personas de tu alrededor, y, sobre todo, eras buena persona”.

Esa temporada abrió una puerta en el Castellón. En enero de 2023 llegó por 150.000 euros y compartió vestuario con Pablo Hernández, actual entrenador del conjunto que marcha líder de la segunda categoría. En declaraciones a Efe este martes, se refirió a él como “de las mejores personas que he conocido en el fútbol”. Otro compañero en el Castellón, el puertorriqueño Jeremy De León, actualmente en el UE Sant Andreu, también expresó su dolor en redes sociales: “De los mejores amigos que me dio el fútbol, descansa en paz hermano”.

En Castellón, De Miguel fue pasando de ser un delantero de paso a consolidarse. En la temporada 2023-2024 se convirtió en el máximo goleador del grupo II de Primera Federación, con 16 goles y 6 asistencias en 38 partidos, y ese rendimiento culminó con el ascenso a Segunda.

Sin embargo, en la categoría de plata su producción bajó: durante ese año anotó tres goles en 35 partidos. Con la llegada del verano, regresó a Primera RFEF para incorporarse al CD Tenerife, el club de la isla que ya visitó en 2013. El Tete lo fichó en julio de 2025, con un contrato hasta 2028. En declaraciones a Cadena Ser el 15 de octubre de 2025, afirmó: “Nunca lo vi como un paso atrás” y añadió: “Estoy a muerte con el Tenerife 100%”.

El inicio de su etapa en el Tenerife fue especialmente destacado. Su arranque no tuvo precedentes en el club desde los registros de Enrique Vicedo en la década de los sesenta y Aridane Santana en la temporada 2012-2013: logró seis aciertos en las cinco primeras jornadas, lo que llevó a que la grada del Heliodoro lo bautizara con el apelativo en torno a su nombre. Cerró aquella temporada con 11 tantos en 29 partidos de liga, el Tenerife se proclamó campeón de grupo y regresó a Segunda. Fue el cuarto ascenso en la carrera de De Miguel.

Aun así, la felicidad no fue completa: una pubalgia, de la que no se recuperó hasta pasado el verano, redujo su rendimiento y lo apartó de los terrenos de juego durante varias jornadas. A finales de temporada, su futuro parecía incierto y algunos medios locales valoraron las opciones de un traspaso. Llegaron incluso ofertas para que se marchara a clubes como el Real Zaragoza o la Sociedad Deportiva Huesca, pero entre sus problemas físicos y su voluntad, finalmente se quedó en la isla que conoció de adolescente.

El lunes, De Miguel entró al campo en el minuto 57 en busca del primer gol de la temporada, con el objetivo de afianzar su sueño: asentarse en el fútbol profesional.

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