Charles Caudrelier abandona la Ruta del Ron tras sufrir daños en el foil del Gitana 18

Imagen gracias a: El País (América)

Charles Caudrelier abandona la Ruta del Ron tras sufrir daños en el foil del Gitana 18

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El Gitana 18, el revolucionario trimarán de Charles Caudrelier, no pudo mantener el vuelo tras romperse el foil de babor. El último ganador de la Ruta del Ron viró de regreso hacia Lorient, en Bretaña, donde será reparado.

Apenas iniciada la mañana del martes, Charles Caudrelier tuvo que abandonar la travesía de la Ruta del Ron después de que el foil de babor (lado izquierdo) del Gitana 18 sufriera una avería grave. Antes de completarse la hora 39 y tras cubrir cerca de mil millas náuticas, el trimarán navegaba a alta velocidad, con el viento en popa de 20-25 nudos y condiciones de mar de Atlántico frío y muy agitado, con olas de tres metros y su posición aproximada a 400 millas al Norte de las Azores. Aun así, el barco no lograba despegar.

En mitad de la noche, Caudrelier salió de la cabina, descendió hasta el flotador e inspeccionó el foil. El daño se confirmó como serio: las capas de fibra de carbono a lo largo del borde de salida del eje del foil se habían desprendido y, con ello, se arrastraron las mangueras hidráulicas conectadas al sistema del foil. Tras revisar la situación con el equipo de tierra y concluir que la reparación era imposible, el último ganador de la Ruta del Ron, con el anterior Gitana, el 17, en 2022, optó por retirarse. Giró en redondo y puso rumbo de vuelta a Bretaña, a la base del equipo en Lorient, a unas 1.500 millas, donde prevé llegar este fin de semana.

El objetivo de la expedición era intentar batir el récord de la travesía —seis días, 19 horas 47 minutos y 27 segundos, establecido por él mismo hace cuatro años—, pero la avería puso fin al intento. La retirada llegó tras el precio del riesgo que implica zarpar con un barco revolucionario apenas navegado.

Cyril Dardashti, director general del equipo Five Arrows, explicó en un comunicado de prensa que el daño no se debió a una colisión con un objeto externo. Señaló que los apéndices son innovadores y que los sistemas asociados no tienen precedentes en multicascos de alta mar, aunque indicó que en ese momento no era el momento de ofrecer explicaciones detalladas. La prioridad, según el directivo, era la seguridad de Charles y la del barco. También detalló que Caudrelier tuvo que trabajar dentro del flotador para aislar el sistema hidráulico del foil dañado y continuar usando el resto de los sistemas a bordo.

De regreso a puerto, el Gitana 18 navegó lentamente, a no más de 10 nudos, sobre los flotadores de un barco de 20 toneladas. Se trata de un proyecto de 32 metros por 23, con 600 metros cuadrados de vela bellamente decorada, diseñado para volar. El rumbo a puerto se fijó a mediodía del martes.

Más allá del incidente, el artículo recuerda que el foil del Gitana 18 es una pata de fibra de carbono, ligera, de 10 metros de longitud, con pies en Y y cinco metros de envergadura, escamoteables y pensados para elevar el barco sobre el agua, como las alas elevan a un avión. El principio de funcionamiento se basa en el principio físico descrito por Daniel Bernoulli: al aumentar la velocidad de un fluido en movimiento (aire o agua), disminuye la presión, y el diseño del foil acelera el flujo por la parte superior, elevando la presión en la parte inferior para permitir el despegue.

El proyecto del Gitana 18 nació después de que, a finales de 2023, la armadora Ariane de Rothschild decidiera que modernizar el Gitana 17 no bastaba y que era necesario diseñar y construir un nuevo barco desde cero, encargando el proyecto a Guillaume Verdier, con la colaboración del gabinete de estudios de la escudería Gitana dirigido por Sébastien Sainson. En el equipo se planteó como objetivo que la embarcación vuele el 100% del tiempo, aun si eso implicaba aceptar una pérdida de rendimiento con viento muy flojo en condiciones donde no se puede planear. Así ocurrió en la salida de Saint Malo por el canal de la Mancha hasta el cabo Fréhel y en alta mar, hasta que el daño impidió desplegar el sistema.

La carrera, tras la retirada de Caudrelier, queda en manos del duelo entre el jovencito Tom Laperche, sobre el Lazartigue, y el veterano Armel Le’Cléach (Banque Populaire). Cerca de las Azores, con más de 1.500 millas náuticas navegadas, ambos se encontraban separados por 8,6 a las 18.00 del martes. En el regreso a puerto de Caudrelier, se cruzará con el centenar de barcos que siguen en carrera, entre ellos el Class40 (un scow de 12 metros) arquimédico con el catalán Pep Costa al timón, que marchaba 10º entre los 48 de su categoría, a cerca de 3.000 millas de Guadalupe y a 33 del líder.

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