Jakob Ingebrigtsen conquista su séptimo Europeo consecutivo en los 5.000m

Imagen gracias a: El País (América)

Jakob Ingebrigtsen conquista su séptimo Europeo consecutivo en los 5.000m

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El noruego logró su cuarto título europeo en los 5.000m tras 11 meses sin competir, imponiéndose con una recta final determinante y un registro de 13m 15,29s.

Jakob Ingebrigtsen volvió a escribir una página histórica del atletismo. En Birmingham, en un atardecer fresco, el noruego alcanzó su séptimo título europeo consecutivo y el cuarto en los 5.000m, una carrera que se caracterizó por su control y por un cierre decisivo.

Ingebrigtsen afrontó la prueba con una trayectoria marcada por extremos. Ya en Berlín, con 18 años, había conquistado los dos primeros títulos europeos en 1.500m y 5.000m. En esta ocasión, su final fue especialmente contundente: registró 27s en los últimos 200m y 13,5s en los últimos 100m. En la recta, ejecutó un cambio de ritmo que le permitió remontar y dejar atrás a Florian Bremm, rápido durante gran parte de la carrera, y a Jimmy Gressier, quien había sorprendido previamente al ganar los 10.000m del Mundial de Tokio. El tramo final también incluyó un último mil en 2m 26s para culminar con una marca de 13m 15,29s.

Las condiciones de llegada a Birmingham fueron exigentes. La última competición de Ingebrigtsen antes de este Europeo fue el Mundial de Tokio, en septiembre pasado. Tras un invierno en el que dominó el circuito en pista cubierta, con récord de la milla y de los 1.500m, además de cuatro medallas en los Europeos y Mundiales, el atleta llegó a Tokio lesionado y en baja forma, sin haber corrido durante todo el verano. En el Mundial de Tokio no se clasificó para la final de 1.500m y en los 5.000m finalizó décimo. Aceptó la derrota y decidió tomar un tiempo de recuperación.

Ese respiro se concretó con una decisión médica: en febrero, al comprobar que las terapias conservadoras no funcionaban, viajó a Stanford, en California, para operarse del tendón de Aquiles de su pierna izquierda. Mediado junio comenzó su preparación en Saint Moritz. Allí realizó seis semanas de entrenamiento de altitud y, con descenso por el paso de Maloja hasta la pista de Chiavenna, completó series. Con ese trabajo acumulado, y tras dos décadas de atletismo y 25 años de edad, regresó a Birmingham para volver a ser protagonista.

En las declaraciones posteriores, el propio Ingebrigtsen expresó su satisfacción: “Pasar de tocar fondo a volver a ser campeón de Europa lo es todo para mí”, dijo tras el abrazo con su hermano Filip, quien participó para acompañarle en el regreso y no terminó la carrera. “Estoy extremadamente feliz”.

La carrera también destacó por su planteamiento. Mientras el resto de atletas entraban en pista con energía, Ingebrigtsen lo hizo caminando tranquilamente, bebiendo agua y conversando con su hermano. En el desarrollo, se formó una larga fila india de 23 atletas que ocupaban casi 40 metros de pista, con un ritmo sostenido de 2m 45s el kilómetro.

Entre los favoritos, Lobalu, campeón de Europa de 10.000m en Roma, impulsó la prueba en el paso por los 3.000m, y Gressier, que comenzó vigilando la espalda de Ingebrigtsen, se sumó al ritmo. Con calma, Ingebrigtsen decidió acercarse a la cabeza: invirtió 500m en superar a los demás y colocarse primero, imponiendo su clase. Gressier intentó acelerar, pero Ingebrigtsen respondió con autoridad alargando un brazo para marcarle el rumbo. Restaban tres vueltas cuando el noruego no se movió de forma brusca; dejó que el ataque de lejos continuara, permitió que Bremm se mantuviera en la persecución y esperó hasta el final para resolver.

El desenlace dejó a Bremm en segunda posición con 13m 15,60s. Gressier, por su parte, se hundió en el tramo decisivo y fue superado por el bronce por su compatriota Etienne Daguinos, que terminó con 13m 16,09s.

Tras la llegada, el reconocimiento llegó desde los propios rivales. Daguinos resumió el impacto de Ingebrigtsen: “Es toda una leyenda de nuestro deporte”. Añadió: “Sabía que si él estaba aquí era porque sabía que iba a ganar. Es muy fuerte. Qué orgullo compartir el podio con él”.

Aunque la imagen de control y tranquilidad fue evidente, el noruego reconoció que no fue una carrera cómoda. “Dudé de mí mismo cada día antes de esta prueba y cada minuto hasta la última vuelta de hoy”, indicó. “Ni siquiera yo creía que pudiera pasar esto al venir aquí. Solo cuando faltaban 600 metros para el final supe que iba a ganar”.

Una hora después, Karsten Warholm lideró el relevo mixto 4 x 400 en el que España formó con David G. Zurita, Paula Sevilla, el debutante de Valdepeñas Asabu Pinés y Blanca Hervás. El equipo español fue quinto con 3m 12,29s. Warholm, como plusmarquista mundial de 400m vallas, marcó 44,5s en la primera posta y dejó encarrilada la victoria. En la última posta, los 49,42s de Henriette Jaeger permitieron una victoria clara con una marca de 3m 9,62s.

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