Gallardo y el recambio en múltiples bancos: Ecuador busca un fútbol más ofensivo con la Tricolor

Imagen gracias a: El Universo

Gallardo y el recambio en múltiples bancos: Ecuador busca un fútbol más ofensivo con la Tricolor

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Marcelo Gallardo inició un nuevo ciclo al frente de Ecuador con la idea de cambiar el estilo: el equipo se parará más adelante y competirá para ganar. En el mismo escenario de renovación aparecen otros entrenadores de peso como Jürgen Klopp, Zinedine Zidane, Xavi Hernández, Marcelo Gallardo, Jorge Jesús y Roberto Mancini, además de los debuts de Diego Forlán, Rafa Márquez y Mano Menezes en sus respectivos seleccionados.

Ecuafútbol se movió rápido con la elección del nuevo entrenador nacional y apostó por Marcelo Gallardo. La decisión apunta a iniciar de inmediato el ciclo 2026-2030, comenzando desde los primeros amistosos. La intención es dar vuelta la página tras el fracaso del proceso anterior y evitar pasos intermedios que suelen extenderse en otras federaciones durante años.

En ese marco, Gallardo llega como un “peso pesado”, con un modelo de trabajo que busca imprimir otra identidad a la Tricolor. El punto central del proyecto es el cambio de estilo: Ecuador intentará ser más ofensivo con lo que tenga, se ubicará más adelante en el campo y dejará atrás el conservadurismo. La idea es que el equipo defienda cuando el rival lo obligue, sin convertir la defensa en un sistema ni en una actitud fija. En su presentación, la frase que sobresalió fue “Competir para ganar”. Además, se menciona un dato estadístico de su trayectoria como director técnico: 58,6 % de eficacia en catorce temporadas, con 580 partidos dirigidos, 306 victorias, 138 empates y 136 derrotas, según Sofascore.

El texto también remarca que Gallardo cuenta con antecedentes recientes en Arabia y en River, experiencias que no habrían sido positivas, pero el debate se enfoca en la apuesta por un entrenador que, por trayectoria, suele estar ocupado. Se insiste en que en esta etapa del fútbol el técnico es determinante: hace sesenta años decidían más los jugadores; hoy la figura del conductor resulta clave, independientemente del plantel. En esa línea, se recupera una idea atribuida a Rubén Darío Insúa: antes al jugador se le podía decir “VAMOS QUE TENEMOS QUE GANAR”; hoy hay que indicarle “cómo”.

Tras el Mundial, el recambio en los bancos de selecciones se vuelve un tema dominante. En ese panorama, el artículo ubica entre los cambios más destacados los de Jürgen Klopp y Zinedine Zidane, dos gigantes que retornan a la dirección técnica.

Klopp asume en la Selección Alemana después de poco más de dos años de descanso sabático como director-asesor de Red Bull. El texto sostiene que con él Alemania mejorará su imagen tras el Mundial 2026 y que, como en todos sus equipos, apelará al carácter y a la presión. Se consigna además su rendimiento como entrenador: 62,6 %.

Zidane, por su parte, esperó a que Didier Deschamps terminara su contrato y toma el mando en Francia, el único puesto que deseaba. La duda señalada es el tiempo de inactividad: más de cinco años sin dirigir. Aun así, se plantea como posibilidad que Zinedine aporte un estilo más dominante a la selección gala, en contraste con Deschamps, descrito como retranqueiro incluso cuando contaba con cantidad y calidad en ataque. El artículo incluye un porcentaje de rendimiento para el francés: 64,5 %, destacando que lo logró en un solo club, el Real Madrid.

También aparece Xavi Hernández como entrenador de la selección de Holanda, con una lectura futbolística centrada en la herencia del tiquitaca. Se remarca que Xavi porta esa herencia vinculada a Rinus Michels y Johan Cruyff, y se explica cómo el FC Barcelona en 1971 cambió el mapa del fútbol al llevar el “fútbol total”, la ofensividad y el buen tratamiento de pelota a Cataluña. Luego se menciona la continuidad de esa semilla en Johan Cruyff, su influencia en Pep Guardiola y la posterior expansión con Luis Enrique, Luis de la Fuente y el propio Xavi. En ese relato se ubica el cambio de estilo en España y el tiquitaca como una sublimación del juego basada en tener la pelota, tocarla y tocarla hasta convertir. Se recuerda que en 2010 España lo logró frente a Holanda, con su receta. En cuanto a su eficacia, se afirma que Xavi muestra 67,6 % en puntos.

En Portugal, el texto señala el fin de un ciclo considerado fantasmal de Roberto Martínez y la llegada del multicampeón Jorge Jesús, quien cuenta entre sus títulos con la Libertadores ganada con Flamengo. Aun así, se destaca que Jorge Jesús volvió a convocar a Cristiano Ronaldo, ya exjugador, y se interpreta como una decisión que busca que Cristiano tenga la posibilidad de retirarse por su cuenta. Se enumeran jugadores de la camada joven de Portugal: Vitinha, Pedro Neto, João Neves, Francisco Conceição, Renato Veiga, Diogo Costa y Nuno Mendes. El artículo atribuye la impronta del trabajo a su carácter ganador y consigna su trayectoria con 67,5 % de puntos, con la advertencia de estar atentos a Portugal en los próximos cuatro años.

Roberto Mancini regresa a la Selección Italiana. Se lo describe como el último allenatore campeón con la Azzurra, aludiendo a la Eurocopa 2020, y se plantea que puede levantar a Italia y probablemente devolverla a los Mundiales, aunque se recuerda que Italia faltó a los tres últimos. También se menciona que no está claro si el Mundial de 2030 tendrá 48 o 64 participantes, y si fueran 64 se facilitarían las clasificaciones.

En Sudamérica, el artículo coloca dos incógnitas: Diego Forlán y Rafa Márquez. Forlán reemplaza a Marcelo Bielsa en la Selección de Uruguay tras un mandato tormentoso del rosarino. Se advierte sobre su poca experiencia como entrenador: dirigió once partidos a Peñarol y doce a Atenas de San Carlos en segunda división, sin resultados favorables en ninguno de los dos. Se reconoce que su gran virtud como futbolista era la inteligencia, pero se subraya que dirigir no es igual a jugar y que incluso extraordinarios futbolistas pueden fracasar como entrenadores, por lo que habrá que esperar.

Rafa Márquez, en tanto, se estrena en el cargo con el equipo nacional de su país. El texto indica que es imposible predecir si le irá bien o qué aportará al juego de la verde. Se apoya la expectativa en sus características como jugador y en el hecho de haber mamado el tiquitaca en el FC Barcelona, aunque se remarca que, como técnico, la gente no conoce ídolos y exige resultados.

En Perú, se menciona una caída luego de la era Gareca y se afirma que ahora intentarán remontar con el brasileño Mano Menezes. Se aclara que no despierta gran entusiasmo en los hinchas y que ya debutó en marzo con un balance de una victoria, un empate y dos derrotas. En 29 años de actuación, Mano no habría podido ganar el Brasileirão. Además, se indica que dirigió cuatro partidos a la Selección Brasileña en 2011. El problema principal de Perú, según el texto, es que no produce jugadores, una dificultad que lleva décadas.

Finalmente, se destaca lo curioso de que tanto Gallardo como Klopp, Zidane, Xavi, Jorge Jesús, Forlán y Rafa Márquez debutan como entrenadores de selecciones nacionales, una función similar a la de clubes pero con una dinámica laboral distinta: los DT de selecciones no tienen día a día y trabajan más con el videoanálisis que en el campo.

El artículo cierra señalando que el jueves, frente a Corea del Sur, será la primera impresión del “Muñeco” con Ecuador, donde se abre otra etapa y otra ilusión.

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