Marcelo Gallardo desembarca en Ecuador con el objetivo de elevar el nivel de la Tri

Imagen gracias a: Primicias

Marcelo Gallardo desembarca en Ecuador con el objetivo de elevar el nivel de la Tri

NOTICIAS

La llegada de Marcelo Gallardo a la selección de Ecuador marca un cambio de rumbo: la Federación Ecuatoriana de Fútbol apuesta por su experiencia para impulsar a esta generación y prepararla para el Mundial 2030.

Marcelo Gallardo y su cuerpo técnico participaron en el evento de presentación el 17 de septiembre de 2026.

La contratación de Marcelo Gallardo como entrenador de la selección de Ecuador se convirtió rápidamente en un tema de gran interés a nivel deportivo. El “Muñeco” asume la dirección técnica de la Tri con un perfil de amplia trayectoria y con un mensaje centrado en el salto de calidad que, según el entorno del proyecto, merece el equipo.

Con 50 años, Gallardo llega con un currículum que incluye 16 títulos como entrenador, entre ellos dos Copas Libertadores. A partir de sus antecedentes, la hinchada deposita expectativas no solo en los resultados, sino también en la forma de competir que pretende imprimir: un juego con verticalidad, intensidad y un enfoque ofensivo que busque generar una lluvia de goles.

La decisión también está ligada a la planificación de cara al próximo Mundial, previsto para 2030. En ese escenario, jugadores como Moisés Caicedo, Willian Pacho o Piero Hincapié llegarían con 28 años, en un momento considerado clave para el desarrollo y el rendimiento de sus carreras.

Por ello, la Federación Ecuatoriana de Fútbol consideró que no era un momento para improvisar. La idea era incorporar al técnico idóneo, capaz de conducir un proceso que permita a la Selección dar el paso adelante que necesita.

Francisco Egas y Marcelo Gallardo se presentaron en la Casa de la Selección, en Quito, el 18 de septiembre de 2026. En el anuncio oficial del 13 de septiembre de 2026, la FEF comunicó: “Tenemos talento, estructura y ambición. Estamos listos. Que la gente crea, porque tiene con qué creer”.

En esa misma presentación, Francisco Egas explicó que existen etapas en el fútbol en las que lo conseguido deja de ser suficiente para medir hasta dónde se puede llegar, y donde comienza una exigencia distinta: “volver a subir la vara, dar el salto, ir por más y empezar una nueva era”. También remarcó que el objetivo es que la Tri no se conforme y avance, especialmente tras el último Mundial, que dejó un sabor amargo y la sensación de que el equipo podía llegar más lejos.

A cuatro años del siguiente torneo, el dirigente sostuvo que cada minuto cuenta para lograr una participación histórica. Además, agregó que Marcelo Gallardo convirtió la exigencia en una forma de entender el fútbol, con obsesión por competir, mejorar y construir equipos capaces de prepararse para los grandes momentos, ganar y volver a pensar en ganar.

Tras confirmarse el acuerdo, Marcelo Gallardo llegó a Ecuador el 17 de septiembre. Desde su arribo al aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, mostró emoción por el nuevo reto y, de inmediato, se trasladó a la Casa de la Selección para conocer su oficina y las instalaciones de trabajo.

Poco después, ofreció su primera rueda de prensa. En esa instancia, reconoció nervios del primer día y dejó claros sus objetivos y convicciones. Señaló que “si no hay ideas, no hay nada” y que “si no hay estilo, no hay nada”, y sostuvo que “hay mucho talento para seguir acompañando y potenciando”, con futbolistas que, por sus características, necesitan “ir un escalón más arriba”.

Gallardo también expresó la intención de competir contra cualquier potencia del fútbol mundial y afirmó que, con su calidad y materia prima, Ecuador tiene capacidad para construir un equipo competitivo ante cualquier selección.

En cuanto al trabajo diario, recorrió en detalle la Casa de la Selección, incluyendo canchas, oficinas, gimnasio y áreas médicas, en un espacio que se mantiene en constante renovación.

Sobre el estilo que busca instalar, manifestó que la intención es que los hinchas se enamoren y se vean representados por la Selección. Planteó desafíos altos y dijo que quiere un equipo que “intente ir de frente”, con convicción, destacando que esa es su pasión profesional y que lo hará sentir “a partir del primer día”.

En lo personal, el entrenador argentino describió que esta etapa no es solo un desafío deportivo, sino también un desafío de vida. Al finalizar la conferencia, regresó a ver la camiseta tricolor que le obsequiaron, con su apellido y el año 2030 en la espalda, y se despidió con un mensaje final: “el éxito mío será el de todos los ecuatorianos”.

Con promesas de potenciar futbolistas, de establecer un juego ofensivo, de buscar que la afición se sienta identificada y de competir ante cualquier rival, comienza oficialmente la “Era Gallardo”, una etapa en la que Ecuador deberá dar el salto de calidad que se espera para el camino al Mundial 2030.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir