Florian Trittel, campeón olímpico y de SailGP: “En la vela no hay sitio para los grandes egos”

Imagen gracias a: El País (América)

Florian Trittel, campeón olímpico y de SailGP: “En la vela no hay sitio para los grandes egos”

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Florian Trittel, navegante de Los Gallos y campeón olímpico en París 2024, reflexiona sobre la cultura de trabajo en SailGP y sobre la importancia de reconocer errores para seguir creciendo. El balear de padres alemanes en la orilla suiza del lago Constanza defiende que, para triunfar, la clave está en borrar el ego.

Florian Trittel, navegante de Los Gallos y uno de los referentes del proyecto español en SailGP, analiza esta disciplina desde una mirada centrada en el equipo y en la autocrítica. A sus 32 años, el deportista, nacido de padres alemanes en la orilla suiza del lago Constanza (aguas del Rin), acumula un palmarés que lo sitúa en la cima: es campeón olímpico en París 2024 y también campeón europeo y del mundo con el 49er que conduce junto a Diego Botín.

Junto a Botín, Trittel forma parte de Los Gallos, el F50 español que se impuso en el campeonato de SailGP en 2024. En la temporada actual, el equipo mantiene el pulso por la victoria frente a Australia de Tom Slingsby. Además, Trittel y Botín integran el equipo francés que disputará en Nápoles la Copa América en 2027.

En su visión sobre el deporte, Trittel se aleja de la idea de que el éxito dependa de la figura del “líder” con mayor ego. “El egocentrismo hace que no quieras admitir errores, que no sepas levantar la mano y decir, oye, mea culpa”, afirma. En ese marco, explica que en su entorno de trabajo se busca eliminar el egocentrismo para poder mejorar y rendir.

En el plano personal, Trittel se ha casado con una pediatra del hospital del Vall d’Hebron y se ha trasladado a vivir a Santander, cerca de Botín y de su pareja, Nicole van der Velden, también équipier en el F50 Victoria. Juntos juegan al golf en el campo de Pedreña y, además, salen en bicicleta. Sobre su afición al golf, comenta que lo está aprendiendo y que es “un matao”, aunque destaca que la bicicleta es “divertido”.

Sobre los entrenamientos, Trittel detalla que fueron jornadas largas para conocer el campo de regatas con una intensidad y dirección de vientos que pueden ser parecidos al fin de semana, además de trabajar con rotaciones dentro de la tripulación. Nicole ha conducido el barco; Simone, su entrenador, ha ocupado el ala y ha realizado su puesto como wing trimmer; Vicky Travasio, segunda entrenadora, ha tomado el rol de Nicole como estratega. El objetivo de estas rotaciones es preparar la plantilla de repuesto ante posibles lesiones o enfermedades, ya que en SailGP existe el riesgo de tener que llamar a alguien para cubrir un puesto. En ese sentido, considera que lo ideal es recurrir a un compañero del mismo equipo.

Trittel vincula esa forma de trabajar con una filosofía democrática y de igualdad. “No hay grandes egos en el equipo y queremos entre todos sumar”, explica, y añade que una parte del tiempo se invierte en perfeccionar los conocimientos de la tripulación B. Lo plantea como una estrategia también orientada a la eficiencia de costes y a optimizar los recursos disponibles.

Respecto a la manera en que el entorno deportivo habla de él siempre junto a Diego Botín y otros tripulantes, Trittel sostiene que lo importante es que el equipo logre continuar ganando. Reconoce que hacia fuera los nombres más mencionados son Diego y el suyo por la medalla de oro y por lo que haya ocurrido, pero defiende que puertas adentro se entiende el trabajo como una tarea colectiva: todos están al mismo nivel y se habla de tú a tú. Según su planteamiento, esa es una de las fortalezas de Los Gallos.

Consultado sobre la ambición individual, Trittel rechaza la idea de convertirse en una estrella y subraya que el objetivo es llegar a lo mejor “todos”. Explica que, para ganar, se mantiene el principio de “si quieres llegar rápido, vete solo, pero si quieres llegar lejos, ve acompañado”. Su ambición personal se resume en ser su mejor versión, un proceso “en continuo desarrollo” que no se detiene, y que coincide con la motivación del resto del equipo.

En cuanto al papel que SailGP necesita para crecer en términos de personajes, Trittel considera que el público debe poder identificarse con deportistas que conecten de forma natural. Aun así, advierte que el desarrollo del perfil público debe ser orgánico y no forzado, porque convertir a alguien en personaje sin un verdadero progreso deportivo sería destructivo a largo plazo.

Sobre la vida íntima y la logística familiar, Trittel afirma que en la pareja tienen claro que es importante estar bien con uno mismo para estar bien juntos. Señala que buscan equilibrio entre el desarrollo personal y el profesional. En los próximos seis meses, indican que solo se verán una semana o dos, y lo relaciona con el momento vital que están atravesando: ambos están en lo más alto o llegando a lo más alto de sus carreras y lo disfrutan. También comenta que, si hay ausencias, ya vivieron una situación similar durante la campaña olímpica pasada y que forma parte del juego, ya que “lo amamos así”.

En el análisis del rendimiento del equipo, Trittel remarca que Los Gallos han alcanzado su mejor momento histórico y que eso implica una mayor madurez. Explica que han trabajado mucho el aspecto interpersonal entre los integrantes con Ben, su psicólogo, para entender cómo es cada uno. Además, mencionan análisis de personalidades y la puesta en común de esos resultados con el grupo.

Trittel concreta que el trabajo con el psicólogo les permite conocerse a sí mismos y conocer a sus compañeras y compañeros. Explica que el estudio compartido entre todos concluye que las personalidades son relativamente parecidas, algo que puede ser positivo pero también puede generar carencias al faltar otras personalidades que equilibren la dinámica y la energía del grupo. A partir de ese ejercicio, aseguran que en determinados momentos deben potenciar más, por ejemplo, los aportes de Nicole, destacando que su tipo de personalidad puede ayudar mucho para hablar sin filtros, compartir lo que sienten y llegar a un “arte” común.

En esa línea, Trittel sostiene que desnudar el aspecto psicológico ante el grupo puede resultar más duro que entrenamientos, viajes o renuncias. Vuelve entonces al tema de los egos: el egocentrismo dificulta admitir errores y pedir “mea culpa”. Defiende que la vela enseña desde bien pequeño a identificar qué hay que mejorar y a trabajar de manera continua sobre defectos y carencias, ya sean técnicas o tácticas. Concluye que esa base de trabajo ayuda a mantener los egos más controlados y recalca que la vela no se define por grandes egos.

Sobre la etiqueta “barco español: el SailGP pilotado por Diego Botín”, Trittel lo acepta como parte del juego. Considera legítimo y positivo que el equipo lleve el nombre de su patrón, Diego.

También reflexiona sobre el contexto de la vela: su “cancha” es el agua, no la tierra. Según su planteamiento, estar conectados desde pequeños con el mar aporta respeto por uno mismo y por los demás. El respeto aparece como prioridad y, en segundo lugar, la sensación de libertad que se experimenta en el mar, al mirar el horizonte. A partir de ahí, afirman que el mar se utiliza para disfrutarlo y para trabajarlo. Trittel remarca que se sienten afortunados de navegar y de practicar el deporte, con la esperanza de hacerlo durante muchos años.

De cara a la Copa América, Trittel señala que en torno a Nápoles les han hablado de la locura de la ciudad y de lo bien que se puede navegar allí. Indica que las condiciones, especialmente en el periodo en que se celebrará la Copa América, son “increíbles”. Además, subraya que se adaptan bien a los franceses y que resulta enriquecedor unirse a otro equipo donde no se es el líder, para observar cómo lideran otras personas y cómo funciona ese proyecto. Lo vincula con el desarrollo del trabajo que están llevando a cabo en Copa América para la campaña de SailGP.

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