Familias Carrera y Chiriboga: el esquema comercial que sostiene a Deportivo Quito a través de MarkSDQ

Imagen gracias a: Primicias

Familias Carrera y Chiriboga: el esquema comercial que sostiene a Deportivo Quito a través de MarkSDQ

NOTICIAS

Mientras Sociedad Deportivo Quito enfrenta un déficit patrimonial y cuentas oficiales congeladas en un juicio civil, el club canaliza ingresos por taquillas y marcas mediante Marketing Deportivo Quito (MarkSDQ), controlada por Songoku (familia Carrera) y HUB (del hijo de Luis Chiriboga).

De izq. a der.: Leopoldo Carrera, Erik Chiriboga, Felipe Carrera, Danilo Carrera y Xavier Carrera durante los festejos por el título de Segunda Categoría de Pichincha en 2025.

Sociedad Deportivo Quito lleva más de una década compitiendo en la Segunda Categoría del fútbol ecuatoriano. En 2026, a dos fechas de que concluya la fase de grupos, el club capitalino mantiene opciones matemáticas de clasificar a la etapa previa al cuadrangular de ascenso a la Serie B.

El sábado 19 de septiembre de 2026, en el Estadio Olímpico Atahualpa, la 'AKD' se midió con Santa Fe SC, rival directo en su búsqueda por recuperar un cupo en primera. Las entradas para la hinchada azulgrana se comercializaron mediante la aplicación móvil del propio club y tuvieron un costo entre USD 8 y USD 15.

Tras un breve registro, el aficionado pudo adquirir su ticket con pago con tarjeta de crédito o con transferencia bancaria. El pago se ejecutó de forma automática hacia la cuenta bancaria de Marketing Deportivo Quito (MarkSDQ), mientras que la factura del ticket se emitió con el RUC de Sociedad Deportivo Quito.

Este funcionamiento refleja la situación que atraviesa la institución: en la Unidad Judicial Civil de Iñaquito consta un balance con corte al 15 de julio de 2026 que acredita un déficit patrimonial de USD -3,2 millones y cuentas oficiales congeladas por coactivas e interdicción desde 2014. Aun así, el negocio de la marca Deportivo Quito continuó generando ingresos.

Taquillas, membresías, abonos y contratos de patrocinio se movieron por un canal financiero paralelo que no aparece en la contabilidad del club presentada dentro del proceso judicial. El mecanismo se sustenta en un contrato de gerenciamiento que la dirigencia no ha entregado a la justicia y que, además, se apoya en una red de sociedades por acciones simplificadas (S.A.S.) vinculadas a las familias Chiriboga y Carrera.

La huella de Chiriboga

En el marco del concurso de acreedores que se lleva en el ámbito judicial, la operación de Sociedad Deportivo Quito se sostiene en una dualidad. La entidad deportiva mantiene vigente su RUC, registrado desde el 28 de enero de 1992, bajo la representación legal de José Pardo, actual presidente.

Sobre ese RUC pesan órdenes de retención bancaria, prohibiciones de disponer y juicios coactivos impulsados por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), el Servicio de Rentas Internas (SRI) y acreedores judiciales del juicio concursal. Sin embargo, en la práctica no se habría traducido en un bloqueo que impida la comercialización de eventos deportivos, como el enfrentamiento frente a Santa Fe SC, con apoyo de la estructura de MarkSDQ.

MarkSDQ fue constituida el 18 de febrero de 2019, con un capital social inicial de USD 600, distribuido entre sus tres socios fundadores: Juan Carlos Díaz, Ernesto Guerra González y Daniel Barrazueta. En ese periodo, ellos lideraban el club chulla.

En los primeros cinco años, la empresa operó bajo la administración directa de sus creadores para prestar servicios de publicidad y alquiler de vallas. El cambio en el control de la firma se concretó a mediados de 2024: de acuerdo con el Kárdex de Accionistas de la Superintendencia de Compañías, el 10 de julio de 2024 se registró la cesión total de las participaciones accionarias a favor de dos S.A.S.

Songoku S.A.S., domiciliada en Guayaquil, adquirió el 80% del paquete accionario de MarkSDQ, equivalente a 480 participaciones por un valor de USD 480. Esta firma tiene como representantes legales a Xavier Carrera y Leopoldo Carrera, quien además es gerente general de MarkSDQ. Ambos son hermanos de Danilo Carrera, actor ecuatoriano que se ha convertido en la cara visible de la actual administración de la 'AKD', anunciando que su objetivo es llevar al equipo a jugar el Mundial de Clubes. Danilo Carrera señaló públicamente que destina al club azulgrana el dinero que genera en Ecuador por patrocinios, contratos con marcas y animación de eventos.

En la actualidad, Leopoldo y Felipe Carrera ejercen como gerentes financiero y deportivo de Deportivo Quito, respectivamente.

El 20% restante de MarkSDQ, correspondiente a 120 participaciones por un valor de USD 120, fue adquirido por Hub S.A.S., domiciliada en Quito. Los registros oficiales de la Superintendencia de Compañías indican que Hub es representada por Erik Chiriboga Espín, quien ejerce la gerencia general de dicha sociedad y ocupa la Presidencia del Directorio de MarkSDQ.

Erik Chiriboga es hijo de Luis Chiriboga Acosta, expresidente del Deportivo Quito y de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, sentenciado por lavado de activos en el contexto del FIFAGate e impedido de por vida de ejercer la dirigencia deportiva. No obstante, desde que recuperó la libertad se lo ha visto en partidos y eventos públicos vinculados con el equipo de la Plaza del Teatro.

Hub S.A.S. se dedica a la representación de talentos para redes sociales, conocidos como influencers. En su cartera de clientes figuran, por ejemplo, los hermanos Danilo y Felipe Carrera.

La radiografía de MarkSDQ

MarkSDQ tiene como antecedente una estructura de gerenciamiento externo vinculada a Sociedad Deportivo Quito.

- Capital social inicial: USD 600 - Constitución: 18 de febrero de 2019 - Traspaso de acciones (venta del 100%): - SONGOKU S.A.S. (80%) - HUB S.A.S. (20%)

Capital asignado: - Familia Carrera: Xavier y Leopoldo Carrera Huerta (Gerente General MarkSDQ y Gerente financiero de Deportivo Quito). Capital asignado USD 480,00 (480 acciones). - Familia Chiriboga: Erik Chiriboga (Gerente General HUB / Presidente MarkSDQ). Capital asignado USD 120,00 (120 acciones).

En registros financieros reportados ante la Superintendencia de Compañías: - MarkSDQ Cía. Ltda. (ejercicio 2023): Ingresos USD 44.886,03 - MarkSDQ Cía. Ltda. (ejercicio 2024): Ingresos USD 129.722,49 - MarkSDQ Cía. Ltda. (ejercicio 2025): Ingresos USD 538.500,78

- HUB S.A.S. (tenedora del 20%): - Ejercicio 2023: Ingresos USD 381.994,97 - Ejercicio 2024: Ingresos USD 1.106.112,64 - Ejercicio 2025: Facturación USD 1.378.063,70

- SONGOKU S.A.S. (tenedora del 80%): Capital USD 100,00 - Ingresos 24/25: USD 0,00

En el litigio civil se plantea una contradicción contable: ninguno de los fondos captados por MarkSDQ habría sido ingresado a la contabilidad del juicio concursal como parte de los activos para responder a los acreedores. Al mismo tiempo, MarkSDQ registra ante la Supercías una cuenta por cobrar en contra del club, posicionándose formalmente como acreedora de una institución golpeada por un déficit de USD -3,22 millones.

Desempeño financiero reportado vs. insolvencia del club

En los balances anuales presentados por este grupo de empresas, el contraste frente a la insolvencia del club es marcado. MarkSDQ declaró ingresos por USD 44.886 en 2023. En 2024 reportó ingresos por USD 129.722 y una utilidad neta de USD 2.860. Para 2025, bajo la administración de los Carrera y Chiriboga, la compañía informó ingresos por USD 538.500 y activos por USD 494.219, con una pérdida de USD -1.195.

Por su parte, Hub S.A.S., empresa de Chiriboga poseedora del 20% de MarkSDQ, exhibió un crecimiento en sus reportes: en 2023 declaró ventas por USD 381.994; en 2024 sus ingresos subieron a USD 1,1 millones con una utilidad de USD 84.861; y en 2025 facturó USD 1,3 millones y registró ganancias por USD 188.626.

En contraste, Songoku S.A.S., vinculada a la familia Carrera, pese a controlar la mayoría accionaria de MarkSDQ, reportó un capital de USD 100 y cero ingresos operacionales en 2024 y 2025.

Contrato y tesis de contabilidad paralela, según los acreedores

Dentro del juicio concursal contra Deportivo Quito, el esquema de gerenciamiento externo fue objeto de debate. El presidente José Pardo y el abogado Celso Vásconez sostienen que existe un contrato de gerenciamiento firmado con MarkSDQ desde 2019, pero la directiva no ha ingresado el documento al expediente judicial. Por ello, las condiciones y detalles se mantienen reservados.

La revisión de los balances de MarkSDQ presentada en la causa también mostró que la firma privada mantiene una cuenta por cobrar en contra de Sociedad Deportivo Quito. Esta mecánica fue objetada por los abogados de los acreedores. Joan Paul Egred, abogado de Marjorie Pazmiño, calificó el gerenciamiento de MarkSDQ como una “contabilidad paralela, oscura e irregular”, al argumentar que se crearon estructuras comerciales para canalizar recursos de la marca fuera de la quiebra, abonar deudas deportivas inmediatas y sostener administraciones temporales sin resolver el pasivo histórico del proceso civil.

La dirigencia y la defensa técnica del club sostuvieron una posición distinta. Pardo indicó que el gerenciamiento funciona como herramienta de operación debido a que la entidad no puede utilizar cuentas bancarias propias por las coactivas vigentes desde 2014. A su vez, Vásconez señaló que MarkSDQ administra legalmente las operaciones del equipo y que resulta improcedente intentar auditar los estados financieros de una sociedad mercantil privada que no forma parte de la demanda dentro del concurso civil. Consultado por el contenido del contrato y por si la empresa vinculada a las familias Carrera y Chiriboga está detrás de pagos, contratos y otras representaciones del club, Vásconez respondió con una palabra: “Administra”.

En el plano tributario, Jael Fierro, abogada y experta tributaria, advirtió sobre posibles repercusiones legales si se canalizan ingresos de una institución en concurso de acreedores hacia una empresa paralela. Señaló que, si bien es posible emitir instrucciones de pago a terceros, como ocurre con las taquillas, podrían existir implicaciones en otros ámbitos legales si se comprueba que el objetivo de la triangulación es desviar recursos que deberían ingresar al proceso judicial para aparentar una insolvencia ficticia, mientras el club continúa facturando en la práctica.

En el proceso judicial, Deportivo Quito no habría presentado ingresos ni nuevos activos, con cuentas en cero y deudas que no se saldan. Mientras tanto, a través de MarkSDQ, sus dirigentes aseguran que se cubrieron deudas con exjugadores y extécnicos, aunque los respaldos de esos pagos tampoco constan en el proceso.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir