Brandon McNulty celebra el Mundial de Montreal con una escapada en solitario

Imagen gracias a: El País (América)

Brandon McNulty celebra el Mundial de Montreal con una escapada en solitario

NOTICIAS

El ciclista de Arizona, gregario de Pogacar en el UAE, sorprendió a los favoritos con un ataque a 33 kilómetros del final y se impuso en solitario para conquistar el arcoíris en Montreal. Mathieu van der Poel y Michael Matthews protagonizaron la disputa por el resto del podio.

Brandon McNulty, ciclista de Arizona y gregario de Pogacar en el UAE, se llevó el Mundial en Montreal con una actuación calculada y decisiva. Tras una carrera marcada por la dureza del circuito y por la ruptura progresiva del grupo, McNulty lanzó un ataque oportunista a 33 kilómetros de la meta y sostuvo la iniciativa hasta cruzar en solitario, alcanzando el maillot arcoíris.

La jornada comenzó con un ambiente de gran batalla colectiva alrededor del monte Saint Hilaire y una fuga temprana que llegó a reunir a 16 corredores de 15 países distintos. La ventaja alcanzó un máximo de ocho minutos, pero fue desvaneciéndose cuando el seleccionador francés Thomas Voeckler ordenó tomar el mando del pelotón, iniciando una estrategia para desgastar especialmente a Van der Poel, menos escalador entre los favoritos.

En el desarrollo, la carrera fue tomando un ritmo alto y sostenido: se impusieron relevos y se encadenaron subidas sin descanso dentro de las 12 vueltas a un circuito de 13 kilómetros, el mismo que llevó a Eddy Merckx a la gloria en 1974. Mientras tanto, la ausencia de Tadej Pogacar, lesionado en la Vuelta y apartado de la contienda, obligó a que las opciones se construyeran con rapidez y sin esperar a un líder de referencia.

Con el paso de las vueltas, la ofensiva global se fue rompiendo. Armirail tomó el control durante varias vueltas y tiró del grupo, pero cuando se cansó fue sustituido en la iniciativa. Más adelante, el mallorquín Juan Ayuso, hombre de fondo del equipo español, terminó descolgándose con ocho vueltas restantes y 100 kilómetros por delante, dejando el peso de la carrera para el resto de aspirantes.

A partir de ese momento apareció Van der Poel, activando la persecución y obligando a que el ritmo no bajara. Su movimiento, apoyado por la energía de Ben Healy, aceleró la selección cuando aún quedaban cerca de 90 kilómetros. En la dinámica posterior, Van Aert se sumó a la ofensiva y se formaron combinaciones con corredores como Onley, Roglic, Simmons y Charmig, mientras el juego de equipos se iba diluyendo y se imponía la determinación individual.

Del Toro y Seixas se vigilaban y se golpeaban en el tramo de mayor tensión. En ese tramo, el desgaste fue evidente: Seixas sufrió calambres y el desenlace se fue acercando con alianzas cada vez más inestables. La carrera terminó convertida en un choque de ambiciones y sacrificios, con múltiples intentos de romper definitivamente el equilibrio.

Cuando llegó la última vuelta, la persecución quedó encauzada detrás de McNulty. El ciclista norteamericano, ya con la ventaja construida desde su ataque a 33 kilómetros del final, culminó su plan con un triunfo en solitario. En el sprint por la segunda plaza, Michael Matthews, australiano veterano e íntimo de Pogacar, superó a Mathieu van der Poel.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir