Macará demuestra en la Liga Ecuabet 2026 que un proyecto deportivo puede superar el presupuesto

Imagen gracias a: El Universo

Macará demuestra en la Liga Ecuabet 2026 que un proyecto deportivo puede superar el presupuesto

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Macará está muy cerca del vicecampeonato nacional y de asegurar clasificación directa a la Copa Libertadores 2027, pese a no ser el club con mayor valor de plantel en la Liga Ecuabet 2026.

En el fútbol, gastar más dinero no asegura automáticamente mejores resultados. Macará es un ejemplo claro de esa idea dentro de la Liga Ecuabet 2026. El equipo ambateño se ubica en el séptimo puesto entre las plantillas más costosas del campeonato, con un valor aproximado de 11,8 millones de dólares, pero en lo deportivo se perfiló como el segundo mejor conjunto de la temporada, únicamente detrás de Independiente del Valle.

Los valores de mercado, tomados del sitio especializado Transfermarkt, muestran una brecha relevante entre inversión y rendimiento. Independiente del Valle encabeza el ranking con 40,9 millones de dólares, seguido por Liga de Quito (23,6 millones), Universidad Católica (18,9 millones), Emelec (18,5 millones) y Barcelona SC (18,1 millones). Macará queda por debajo de todos ellos, incluso de Aucas, cuyo plantel está valorado en 12,22 millones.

Aun así, la tabla deportiva cuenta una historia distinta. Macará se instaló como protagonista del año y evidenció que el mayor presupuesto no siempre se traduce en el mejor desempeño. Actualmente marcha segundo con 66 puntos, luego de una goleada 3-0 sobre Barcelona SC en el estadio Bellavista. Además, mantiene altísimas chances de cerrar la temporada como vicecampeón, lo que le daría un cupo directo a la fase de grupos de la Copa Libertadores 2027.

En el hexagonal 1, el equipo también marca una diferencia: registra 100 % de victorias en los cinco primeros partidos, ya que les ganó a todos los rivales de esa instancia, consolidándose hasta el momento como el elenco más regular de la fase final.

La diferencia suele estar en el modo de invertir. La lógica que se plantea es que un club puede contratar a un futbolista con un costo equivalente a 10 puntos y obtener un rendimiento de apenas 5, mientras que otra institución puede incorporar a un jugador por un valor de 3 puntos y lograr un rendimiento de 8,5. En este segundo caso, además del impacto deportivo, existe la posibilidad de generar una ganancia económica futura por medio de una transferencia. Así opera, en términos generales, el negocio del fútbol.

Para alcanzar ese objetivo no alcanza con acertar de manera ocasional en un fichaje. Se requiere una estructura institucional con metodología definida, con director deportivo y secretaría técnica enfocados en detectar perfiles, analizar necesidades, anticiparse al mercado y seleccionar futbolistas que encajen con la idea de juego del entrenador y con la realidad económica del club.

Macará encaja en ese análisis. Su posición en el ranking de valores de mercado contrasta con el rendimiento que mostró en la temporada, lo que refuerza la importancia de construir un proyecto deportivo en lugar de limitarse a acumular nombres o realizar contrataciones de alto costo.

En ese camino, el equipo cuenta con el goleador del campeonato, Franco Posse, con 16 anotaciones. En defensa aparece Juan Marrufo, un zaguero central con bajo perfil mediático pero con cumplimiento constante. Jean Carlos Estacio se consolidó como uno de los mejores mediocentros del año, tras haber sido reserva en otros clubes como Emelec. En el arco, Rodrigo Rodríguez fue la seguridad encargada de sostener partidos difíciles.

También tuvo un rol clave el fichaje de Agustín Campana para cubrir la baja de Federico Paz, otro acierto proveniente de Imbabura, que se lesionó y regresará en el 2027. El argentino se adaptó de manera adecuada y su talento individual marcó diferencias en Ecuador. La idea general que se destaca es que ninguno de estos jugadores tenía el cartel de figura, y con el desempeño actual se revalorizaron.

El trabajo del cuerpo técnico, comandado por el uruguayo Guillermo Sanguinetti, también aparece como un factor relevante. No se trata de un entrenador novato en el fútbol ecuatoriano: en 2017 fue finalista y vicecampeón con Delfín SC, donde perdió la final ante uno de los mejores Emelec de la historia, y además conoce el contexto y las canchas del país.

En definitiva, el dinero es una herramienta importante, pero su utilidad depende de cómo se administra. Gastar más no equivale necesariamente a competir mejor. La planificación, la identificación de talento y una gestión deportiva coherente pueden reducir las diferencias económicas y permitir que un equipo obtenga resultados por encima de lo que su presupuesto podría sugerir.

(D)

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