Antonio Nusa explica su relación con Diomande y por qué el exceso de pensamiento le corta el regate

Imagen gracias a: El País (América)

Antonio Nusa explica su relación con Diomande y por qué el exceso de pensamiento le corta el regate

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El extremo del RB Leipzig, Antonio Nusa, conversó sobre su reencuentro con Yan Diomande, su estilo de juego y la importancia de liberar la mente para encarar con éxito.

Antonio Nusa, extremo del RB Leipzig, habló en una entrevista sobre su vínculo con su excompañero Yan Diomande y sobre el papel que juega la concentración a la hora de regatear. El noruego, de 21 años, coincide de nuevo con el costamarfileño Diomande, de 19, tras la temporada pasada compartida en el equipo alemán.

Nusa manifestó que le hace ilusión volver a enfrentarse a Diomande: “Es divertido jugar contra gente de calidad. Va a estar bien vernos otra vez”. Además, aseguró que su manera de jugar se parece bastante a la del madridista, con ambos desempeñándose por bandas y disfrutando del fútbol cuando tienen el balón. “Él jugaba por una banda y yo, por la otra, y cuando tenía el balón, disfrutaba viéndolo. Tiene una habilidad extraordinaria. Fue muy bueno aprender de él e incorporar algunas cosas a mi juego”.

Sobre su forma de observar a otros futbolistas, Nusa explicó que cuando ve acciones que funcionan se pregunta qué puede adaptar: “Cuando veo que hacen algo que funciona pienso: ‘¿Qué puedo adaptar de eso?’. Por eso está muy bien tener cerca jugadores de tanta calidad como él”.

El extremo también rememoró que el regate siempre ha sido una parte central de su fútbol. Según detalló, ya de niño disfrutaba jugando así: “A cada uno le gusta una cosa de manera instintiva, y lo mío era el regate. Siempre he disfrutado el fútbol así. Es lo que soy”. En ese sentido, afirmó que no encontró obstáculos que le limitaran: “Tuve mucha suerte. Nunca encontré a nadie que me dijera que podía o no podía hacer algo en el campo. Siempre puede haber alguien que no quiera que regatees, pero se trata de confiar en ti mismo, y al final te dejan hacerlo”.

Nusa atribuyó parte de su tranquilidad al entorno que tuvo en Noruega, con entrenadores y una familia que lo apoyaron. También habló de la influencia de su padre, futbolista profesional, destacando que fue una figura sin presión: “Ha sido la persona más tranquila y relajada de todo mi entorno. Nunca me presionó. Creo que desde el principio se dio cuenta de que me encantaba el fútbol y me dejó hacer lo que quería sin presión ni malos rollos. Todo era muy natural”.

Respecto a su etapa formativa, contó que veía vídeos de futbolistas durante todo el día y que sus preferencias incluían a Neymar, Messi y Cristiano Ronaldo. Incluso relató que, en descansos del colegio, llegaban a ver grabaciones en el ordenador.

Cuando cumplió 11 años, su madre lo llevó a Barcelona para presenciar un Barcelona-Atlético y verlo en un estadio real. Nusa indicó que fue un regalo de cumpleaños con el que cumplió un sueño: “Neymar era mi jugador favorito y me pasé todo el partido mirándolo solo a él. Ni recuerdo el resultado”. Al día siguiente, durante el tour del estadio, visualizó el camino que quería seguir: “El fútbol profesional es donde voy a estar, aquí es donde quiero estar, este es mi sueño, jugar en estadios así. Algún día tengo que poder jugar a este nivel”.

En cuanto a su forma de encarar en los partidos, subrayó que si piensa demasiado el regate no le sale. Aseguró que entrena para que el regate se convierta en instinto y que cuando la mente interfiere, el proceso no funciona igual: “Me siento mejor cuando dejo que mande el cuerpo. Así es como juego. Lo mejor es cuando no pienso y juego por instinto”.

Sobre la idea de buscar soluciones dentro de acciones concretas, Nusa relacionó su preparación con recursos como el de Lamine Yamal, que tras un truco llamado “media rabona” habló de encontrar espacio a los defensas. Nusa respondió que el trabajo en entrenamientos con muchas situaciones distintas permite reconocer respuestas en el partido: “Entrenas muchísimo situaciones muy diferentes. Así cuando llegas al partido y te encuentras con una, sabes cómo resolverla”.

También se refirió a la energía del público durante esas jugadas: “Lo sientes, sí, es como una energía. Te llega la pelota y oyes que el público quiere que hagas algo, y esto hace que intentes cosas. Es una sensación muy buena sentir que el público quiere que hagas algo. Y yo siempre quiero darles algo que disfrutar”.

Antes del Mundial, Nusa publicó un libro para niños y jóvenes sobre su camino para convertirse en futbolista. Explicó que quiso hacerlo porque en el punto de su carrera en el que está puede inspirar: “Hay chicos que me admiran, que quieren parecerse a mí y quería devolverles algo”. Añadió que, cuando él era pequeño en Noruega, no existía algo así: “un libro en el que un futbolista profesional me diera consejos y en el que me contara sus experiencias”.

Finalmente, al hablar del consejo que daría al Nusa niño, señaló que lo importante es seguir con la misma mentalidad, creer en el sueño y en uno mismo, y trabajar duro. “Con 15 años, tenía un buen equilibrio entre disfrutar la vida, ser feliz con mis amigos, y al mismo tiempo dedicarme con mucha intensidad al fútbol. En el libro digo: si tienes un sueño, cree en ese sueño, cree en ti mismo y trabaja duro. Lo primero es creer en uno mismo”.

En el contexto del Real Madrid-RB Leipzig, Nusa llega con la referencia de que Diomande y el noruego coincidieron la temporada pasada en el equipo alemán, y que el madridista es el jugador de las cinco grandes ligas que más veces escapa driblando (3,4 por partido), mientras que Diomande figura en el cuarto lugar (3), solo por detrás de Mbappé (3,2) y Lamine Yamal (3,1).

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