Aficionados de RD Congo celebran el Mundial en Bunia pese a la epidemia de ébola

Imagen gracias a: Primicias

Aficionados de RD Congo celebran el Mundial en Bunia pese a la epidemia de ébola

NOTICIAS

En República Democrática de Congo, el entusiasmo por la selección nacional, que regresó a un Mundial después de 52 años al enfrentar a Portugal, se impuso por momentos al miedo generado por la decimoséptima epidemia de ébola, con impacto en la provincia de Ituri.

En Bunia, capital de Ituri, los hinchas de RD Congo vivieron una jornada marcada por la celebración en torno al partido ante Portugal, en el marco del Mundial 2026. En medio de la epidemia de ébola que afecta a la región, el fervor por la selección nacional logró imponerse por instantes al temor.

El encuentro representó el regreso de los 'Leopardos' a la Copa del Mundo tras 52 años. En su primera participación del torneo, RD Congo empató 1-1 contra Portugal. La última clasificación del equipo a un Mundial había ocurrido en 1974, cuando el país se llamaba Zaire y estaba bajo la dictadura de Mobutu Sese Seko (1965-1997).

Al caer la noche en el centro de Bunia, una multitud se reunió alrededor de una modesta televisión. En una zona donde se preparaban brochetas para vender, el dueño de un puesto instaló una pantalla para que la gente pudiera seguir el partido.

Con el inicio del juego, la concentración se mantuvo en silencio durante un tiempo, en parte por la tensión del partido: Portugal abrió el marcador en los primeros cinco minutos. También pesaba el agotamiento de un mes completo intentando escapar del ébola.

Héritier Kimbimbi, aficionado con una bandera de la RD Congo sobre los hombros, expresó que necesitaban momentos de alegría que permitieran olvidar, al menos por un instante, la pérdida de hermanos y hermanas. En Ituri, provincia remota del noreste de RD Congo, la epidemia se encuentra en el centro de la decimoséptima crisis, declarada el 15 de mayo. El virus ha contagiado a 837 personas y ha provocado 196 muertes, de acuerdo con el último balance oficial. Solo en Bunia se confirmaron 215 casos, mientras que las capacidades de testeo siguen siendo precarias, y la magnitud total de la crisis aún no se conoce, según científicos y autoridades sanitarias internacionales.

Aun así, durante los 90 minutos del partido, una parte de los casi 100 millones de congoleños aseguró poder desconectar de la epidemia, del conflicto en el este del país y de los ataques de los grupos armados.

Antes de la tarde, cerca de un centenar de jóvenes se habían reunido frente a una pantalla gigante en el centro de la ciudad, con banderas de la RD Congo pintadas en la cara y con la camiseta de la selección nacional. Sin embargo, no pudieron reunirse como esperaban: a finales de mayo, las autoridades prohibieron las reuniones de más de 50 personas.

En Bunia, Héritier Dubo criticó que, aunque todos los días se difunden anuncios sobre el ébola, para el partido se apagó la pantalla gigante. Claude Maniwa, taxista en la ciudad, también señaló su molestia: muchos no tienen televisión ni suscripción y los problemas de electricidad persisten. Maniwa agregó que las autoridades los decepcionan y que planea destrozar la pantalla gigante, aunque reconoció que la tensión bajó y que los jóvenes se fueron a buscar comercios o restaurantes para continuar viendo el partido.

En otro bar de la ciudad, Antoinette Makasi dijo estar contenta por haber encontrado un televisor encendido. Afirmó que para ella es “un honor apoyar a mi país” y que, minimizando “el distanciamiento social”, en casa se aseguraría de desinfectarse.

Cerca del descanso, el bar se puso en pie y estalló en gritos, mientras en la calle la euforia iluminaba los rostros. Algunos jóvenes saltaron con los brazos en alto. Fue un momento histórico para la selección: es la primera vez que la RD Congo marca un gol en una Copa del Mundo.

Si quieres más información visita Poder en los Medios

Compartir