Xavi Hernández arranca su etapa en Países Bajos con el objetivo de recuperar la confianza de la Naranja

Imagen gracias a: El País (América)

Xavi Hernández arranca su etapa en Países Bajos con el objetivo de recuperar la confianza de la Naranja

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El técnico, tras su salida del Barcelona, afronta su estreno como seleccionador holandés con la intención de devolver autoestima y proponer un fútbol con más presión y dinamismo. Sus primeros resultados llegan después de los empates y victorias iniciales, mientras prepara un nuevo compromiso ante Grecia.

Xavi Hernández (Terrassa, Barcelona; 46 años) desarrolla su trabajo en la sede de Zeist con una dinámica centrada en el contacto directo con el grupo y en sesiones de entrenamiento con enfoque táctico. El seleccionador se mueve por el campus en bicicleta, conversa con los jugadores de manera individual y colectiva, organiza dobles jornadas y apoya la preparación con pases de vídeo tácticos. Responde a preguntas de los veteranos periodistas deportivos de los Países Bajos con una sonrisa y un inglés muy inteligible. No sabe neerlandés, por lo que no sigue diarios, radio ni televisión, tampoco presta atención a mensajes del móvil ni a redes sociales, y se mantiene en un entorno reducido junto a sus ayudantes: su hermano Óscar, el asistente Sergi Alegre y el preparador físico Pau Torres.

En su inicio al frente de Países Bajos, Xavi llega con sensaciones favorables. Su estreno se produjo tras el prometedor empate 1-1 ante la Alemania de Klopp en el Johan Cruyff Arena, y después llegó la victoria en el Maracaná de Belgrado ante Serbia por 1-2. Con ese arranque, el técnico aguarda el siguiente partido ante la también invicta Grecia en Tesalónica.

El reto es delicado y se parece al que vivió en el Barcelona en 2021, cuando sustituyó a Koeman y asumió la responsabilidad de devolver la autoestima al entorno. En el caso holandés, el objetivo pasa por reconducir a la selección hacia un camino de juego reconocible y con ambición, después de una etapa en la que la Naranja Mecánica dejó de ser el referente que, más allá de ganar, se caracterizaba por “inventar”. La exigencia actual también está marcada por la necesidad de recuperar la mentalidad competitiva tras haber sido abatida en diferentes momentos, incluyendo el dato de que la selección ha sido tres veces subcampeona del mundo, la última contra España en 2010.

El contexto del banquillo holandés incluye un recorrido de entrenadores como Van Basten, Van Gaal, Hiddink, Rijkaard o Beenhakker, que no llegaron a conectar con el éxito de Michels. La federación, por tanto, decidió recurrir a un entrenador extranjero como Xavi, que no era foráneo desde 1977-1978, cuando la federación recurrió al austríaco Happel. Nigel de Jong, director deportivo, explicó que la opción de Xavi surgió después de no poder contratar a Arne Slot ni a Guardiola, una figura que se ha cruzado con frecuencia en la trayectoria de Xavi desde su etapa en el Barça.

Xavi también había participado en su día en el debate de quienes consideran que existe un lobby periodístico pro-Guardiola que no siempre juzga de forma objetiva a los demás entrenadores del Barcelona. Sin embargo, al presentarse como seleccionador de Países Bajos dejó constancia de su disposición para el nuevo reto. En su llegada, afirmó que era “un honor” estar en el podio de los elegidos y recordó su vínculo con Holanda. Ese lazo no se limita a los entrenadores con los que coincidió en el Barça, sino que se apoya en que la selección fue rival en su primer y último partido como internacional español, además de haber sido finalista en la Copa del Mundo de Sudáfrica.

El recorrido de Xavi en el fútbol también se enlaza con Holanda a través de su etapa en el Barcelona. Debutó en el Barça con Van Gaal y confirmó con Rijkaard la condición de mejor jugador de Europa que había adquirido con la selección de Luis Aragonés en 2008. Su orientación y la calidad del pase lo proyectaron como volante derecho, tras un periodo en el que no encajaba como mediocentro y en el que estuvo cerca de marcharse a Milán.

Tras un aprendizaje largo, Xavi busca ahora reivindicarse como seleccionador después de dos años de espera. El adiós al club azulgrana llegó tras ganar una Liga y una Supercopa, aunque el final no fue tan bueno como el inicio en el Camp Nou. Desde 2024 a 2026, su búsqueda estuvo enfocada en hallar una selección más que un equipo, con especial atención a que su familia no tuviera que salir de Barcelona. Tras descartar varias posibilidades, encontró una oferta que consideró irrechazable por parte de la federación holandesa.

En Zeist, Xavi se refirió a su llegada como “la universidad del fútbol”. Señaló que los holandeses cambiaron la vida del Barça y que su propósito es cambiar la de Países Bajos con un contrato hasta 2030. También reiteró su idea de que, sin Cruyff conquistando antes el Camp Nou, difícilmente habría sido futbolista. El técnico, además, ha mostrado un criterio claro con los jóvenes: fue padrino de los debuts de Lamine, Cubarsí y Fermín, y ahora apoya a Meerdink, Zechiel y Ruben van Bommel. En el plano deportivo, también ha recuperado a Veerman y ha encontrado alternativas ante las ausencias por lesión de Frenkie de Jong, De Ligt, Gakpo, Malen y Brobbey.

El cuerpo técnico de Xavi monitorizó hasta 70 futbolistas antes de confeccionar la lista de convocados para la Nations League. En esa selección, nombró capitán a Van Dijk y prescindió de Memphis Depay, Weghorst, De Roon y De Vrij, apostando por la cantera de Países Bajos. La crítica ha valorado la “holandización” de la selección, la apuesta por un fútbol más ambicioso y la capacidad del técnico para leer el juego y corregir el partido atendiendo a la relación espacio-tiempo, como ocurrió en los encuentros ante Alemania y Serbia.

La afición recibió al seleccionador con una pancarta que decía “Velkom, Xavi”. La respuesta de Xavi fue que pronto intentará tararear el himno: Wilhemus.

Con la experiencia adquirida como entrenador y condicionado por el carácter cainita del Barça, Xavi aspira ahora a demostrar que puede consolidarse también como seleccionador. Para él, Países Bajos es un destino idóneo porque se siente holandés, como muchos otros barcelonistas.

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