Sinner atribuye su apagón a la falta de energía y minimiza el papel del calor tras su caída en París

Imagen gracias a: El País (América)

Sinner atribuye su apagón a la falta de energía y minimiza el papel del calor tras su caída en París

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El italiano explicó que se sintió mareado y sin energía durante su partido con Juan Manuel Cerúndolo en París, y afirmó que situaciones así pueden ocurrir aunque el calor influya en el contexto. En los últimos dos años ya había sufrido varios apagones físicos en torneos como Australia, Cincinnati, Shanghái y Roma.

Jannik Sinner suele ejercer un control exhaustivo sobre cada aspecto de su preparación: mente, nutrición, descansos, sueño y, de forma destacada, el componente físico. Su profesionalidad es un rasgo que suele resaltar Darren Cahill, técnico australiano con el que, para esta temporada, se consensuó completar la pretemporada en Dubái. El propio número uno argumentó entonces que, aunque el clima no era idéntico, el calor de Dubái resultaba muy similar al de Melbourne, una adaptación pensada para afrontar las circunstancias extremas que propone el Open de Australia y que luego se repiten en la gira norteamericana de marzo, con California y Florida, y en agosto, con Canadá, Cincinnati y US Open.

Aun así, Sinner no evitó los problemas físicos en enero ni el curso pasado, cuando los episodios se manifestaron en distintos escenarios: Australia, Cincinnati y Shanghái. Este año volvió a sentirlos en Roma y el cuadro se repitió en París, donde se registró la segunda eliminación de un número uno en la segunda ronda en el arranque del torneo desde hace 20 años; la primera fue la de Rafael Nadal en Australia 2023.

Tras caer ante la prensa, el tenista de San Cándido explicó que no se encontraba bien y detalló la secuencia de su malestar: empezó a sentir mareo y muy poca energía. Relató que al despertarse esa mañana ya no se encontraba en condiciones, por lo que intentó acortar los puntos. Indicó que comenzó con buen ritmo, pero después se quedó sin fuerzas y el partido se le fue. “Todo se fue al traste”, resumió.

Sinner también señaló que no había dormido bien y que en los grandes torneos suele haber “un par de días en los que no te encuentras perfecto”. Aun con el antecedente de que en varios momentos las altas temperaturas coincidieron con sus dificultades, no consideró que el calor fuera el motivo principal. Durante su duelo con el argentino Juan Manuel Cerúndolo, el calor rondó los 33°, aunque sostuvo que no era un calor insoportable y que el día era apto para jugar. En su explicación, el factor determinante no fue el clima, sino su estado: “No es que estuviera muriéndome de calor. Lo de Melbourne o Shanghái fue diferente”. También añadió que no recordaba la última vez que se sintió tan débil y que, una vez que notó el bajón, no pudo recuperarse: “No veía salida, algo que normalmente no me pasa”.

El italiano, de 24 años, se refirió además a la acumulación de esfuerzos y a la secuencia de torneos de los dos meses previos. Antes de aterrizar en Madrid, el 20 de abril, dudaba entre descartar o no la cita española, pero finalmente decidió jugar y luego también compitió en Roma. En ese tramo, los resultados le habían llevado a pensar que valía la pena mantener el ritmo. Recordó que solo Nadal había logrado con éxito la escalinata de la gira de tierra batida, con traslados constantes y condiciones variables, y afirmó que el objetivo era Roland Garros: “Ganó tres torneos —Montecarlo, la Caja Mágica y el Foro Itálico; 17 partidos de 17 en la gira— y este era mi gran objetivo, así que esto no era lo que buscaba”.

Sinner había expresado que tenía Roland Garros como prioridad, del mismo modo que Carlos Alcaraz buscaba completar el Grand Slam en Australia. En su caso, la temporada le había traído logros relevantes: recuperó el número uno que defendía el español y se convirtió en el primer tenista en lograr el doblete Indian Wells-Miami desde Roger Federer (2017). No obstante, el episodio de París interrumpió la racha y cambió el desenlace del torneo, rompiendo una secuencia en la que ambos habían acumulado todos los majors desde el Open de Australia de 2024. Este año, Sinner fue el tenista con más triunfos (38) y también lideraba en arcilla (19), pero se marchó con un disgusto.

El impacto se reflejó también en el ranking: perdió 1.250 puntos y la distancia con Alcaraz se redujo, aunque se mantuvo en 3.540.

En su despedida, Sinner insistió en mirar el lado positivo y en procesar lo ocurrido: “Si analizas bien la gira, sé que jugué muy, muy bien. Y llegué aquí sintiéndome cómodo, golpeando bien la pelota y moviéndome bien. Hoy simplemente no ha podido ser. Esto puede suceder, nadie es un robot. Solo necesito tiempo para procesar lo que ha salido mal y también lo positivo. Todavía hay mucho por jugar este año”.

Por su parte, Cerúndolo celebró el pase y explicó que, a partir de un momento del tercer set, percibió que algo no iba bien: “A mitad del tercer set he pensado: ‘algo raro le pasa…’. Pero siendo realistas, hoy he estado a un solo juego de irme a casa. No diría que le he ganado, sino que he cumplido. Que lo he hecho bien”. En su próximo compromiso, el rival será Martín Landaluce.

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