Mundial 2026: Francia, Marruecos, Inglaterra, Noruega, Argentina, Suiza, España y Bélgica avanzaron con más peligro y mayor control

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Mundial 2026: Francia, Marruecos, Inglaterra, Noruega, Argentina, Suiza, España y Bélgica avanzaron con más peligro y mayor control

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El análisis de los datos del Mundial 2026 indica que las selecciones que llegaron a cuartos de final no solo superaron los octavos, sino que también acumularon métricas ofensivas y de posesión superiores a las de sus rivales en la mayoría de los cruces.

Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland y Harry Kane aparecen en los partidos disputados con sus selecciones en el Mundial 2026.

Francia, Marruecos, Inglaterra, Noruega, Argentina, Suiza, España y Bélgica cerraron su paso por los octavos de final del Mundial 2026 con un patrón claro en el rendimiento: sus números muestran que tuvieron más méritos que los equipos que quedaron eliminados, reflejando superioridad en el juego y en la generación de ocasiones.

El debate recurrente en cada Mundial sobre si “gana el que juega mejor” vuelve a aparecer con fuerza, aunque el torneo de Estados Unidos, México y Canadá 2026 confirma una tendencia más sólida: los equipos que llegaron a los cuartos de final sostuvieron indicadores que respaldan su presencia en la ronda decisiva.

En el análisis del torneo, el dato más relevante se encuentra en los goles esperados (xG). Esta estadística no mide únicamente lo que se convirtió en gol, sino la probabilidad de que cada remate termine en gol según variables como distancia, ángulo, la posición del arquero y la forma en que llegó el balón. Por eso, un equipo puede registrar un xG alto incluso si no aprovecha todas las oportunidades.

De los 24 partidos disputados entre los dieciseisavos y los octavos de final, en 18 ocasiones el clasificado fue el equipo que registró un mayor xG. En términos porcentuales, eso representa el 75% de las eliminatorias, donde quien avanzó también fue quien generó oportunidades de mayor calidad.

Las excepciones existieron, pero no alteraron el conjunto del torneo. Dos de los seis enfrentamientos en los que el eliminado terminó con un xG superior se definieron por penales, un escenario en el que el desarrollo del juego pesa menos y la eficacia desde los 11 metros termina marcando el desenlace.

La superioridad ofensiva también se observa en las grandes ocasiones creadas. En 20 de los 24 cruces (83%), el equipo que avanzó fue el que generó más situaciones claras de gol, es decir, no solo produjo más remates, sino oportunidades con mayor probabilidad de finalizar en las redes.

La posesión del balón acompañó esa ventaja en la mayoría de los casos. En 17 de las 24 fases eliminatorias (71%), el ganador tuvo más posesión que su rival. Aunque la tenencia por sí sola no garantiza el triunfo, en este Mundial estuvo vinculada con equipos capaces de imponer el ritmo, asentarse en campo contrario y reducir el margen de reacción del oponente.

Aun así, hubo casos que escaparon al patrón. Noruega eliminó a Brasil pese a registrar un xG inferior y crear menos ocasiones claras. Inglaterra dejó fuera a México con menos posesión y una expectativa de gol más baja. Suiza también superó a Colombia pese a que los sudamericanos dominaron gran parte de los indicadores ofensivos.

El conjunto de datos ayuda a explicar por qué el torneo resulta impredecible en ciertos episodios, pero mantiene una lógica general consistente. En el caso de Francia, el análisis respalda su candidatura con un ataque capaz de generar oportunidades de alto valor. España, por su parte, gana partidos desde la posesión y la circulación del balón. Argentina combina volumen ofensivo con eficacia para transformar oportunidades en goles, mientras que Bélgica mantiene una producción ofensiva constante.

Marruecos, como única selección africana en esta instancia, también aparece respaldada por su capacidad para competir de igual a igual frente a potencias, más allá de su orden defensivo.

Inglaterra conserva el equilibrio que la caracterizó durante el torneo. Noruega y Suiza, en cambio, representan la otra cara del análisis: equipos que supieron resistir cuando las estadísticas les fueron menos favorables y encontraron la eficacia necesaria para aprovechar sus momentos.

En conjunto, el Mundial 2026 no premia únicamente a los que mejor definen, sino a los que mejor producen. Los números reflejan que crear más ocasiones de calidad, controlar más tiempo el balón y generar una mayor expectativa de gol sigue siendo el camino más seguro hacia la victoria.

Con el inicio de los cuartos de final, el torneo vuelve a abrir la puerta a nuevas sorpresas. Sin embargo, los ocho equipos que continúan en carrera no llegaron por casualidad: durante gran parte del certamen, hicieron más que sus rivales para merecer su lugar.

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