México, invicto y con la portería en cero, recibe a Ecuador con la mira puesta en el quinto partido del Mundial 2026

Imagen gracias a: El Universo

México, invicto y con la portería en cero, recibe a Ecuador con la mira puesta en el quinto partido del Mundial 2026

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La selección mexicana llega a su cruce con Ecuador tras una fase de grupos perfecta: nueve puntos, tres victorias y ningún gol en contra. El objetivo es avanzar para disputar el quinto partido, una barrera que el Tri no ha superado desde Estados Unidos 1994 hasta Qatar 2022.

México encara el duelo ante Ecuador con un impulso construido a base de resultados y una identidad marcada por la confianza. El entrenador ha señalado que su generación creció sin complejos y sin miedo al escenario, una mentalidad que se reflejó en el Mundial 2026.

En la fase de grupos, México sumó nueve puntos de nueve posibles. Consiguió tres victorias y mantuvo el arco invicto, al cerrar la primera ronda sin recibir un solo gol. Además, logró un registro histórico: nunca antes la selección había alcanzado un paso tan contundente en la etapa inicial de una Copa del Mundo.

Javier Aguirre, al frente del equipo, encabezó un arranque que quedó grabado en la memoria. Primero llegó el triunfo 2-0 sobre Sudáfrica en el partido inaugural. Después, México superó 1-0 a Corea del Sur con un marcador ajustado pero efectivo. Finalmente, cerró el grupo A con una goleada 3-0 ante la República Checa.

Con esos números, solo Francia y Argentina también alcanzaron los nueve puntos en esta primera fase, en un contexto donde México destacó por su solidez defensiva.

Tras el triunfo ante la República Checa, Aguirre afirmó: “Este equipo tiene casta y hambre”. También describió a sus jugadores como una generación que “no le quema la pelota” y que “el escenario no le asusta”. En la misma línea, añadió que, a diferencia de planteles anteriores, los futbolistas actuales “crecieron sin complejos” y “desde chicos creyeron en ellos”.

El estadio Azteca, fortaleza para el objetivo

Como líder del grupo, México tiene la ventaja de disputar los dieciseisavos de final en el estadio Azteca. Se trata de un recinto asociado históricamente a la fortaleza del equipo: en 88 partidos como local, la selección solo perdió dos veces. Asimismo, en las dos ediciones del torneo que México organizó —1970 y 1986— no fue eliminado en casa.

Ecuador aparece como el rival para intentar ir más allá y alcanzar algo que se les negó durante nueve mundiales consecutivos, desde Estados Unidos 1994 hasta Qatar 2022: el ansiado quinto partido, el umbral que el Tri no ha podido superar en ese periodo.

Ecuador llega con dificultades para convertir, pero con hambre

El recorrido de Ecuador en el Mundial estuvo marcado, en buena parte del camino, por el contraste entre dominio y falta de definición. En sus dos primeros compromisos, el equipo acumuló 69 remates con una posesión promedio del 76 %, pero no encontró el fondo de la red. Primero cayó 1-0 ante Costa de Marfil y luego empató 0-0 con Curazao.

Con esos resultados, Ecuador se convirtió en la única selección sudamericana del torneo sin goles anotados. Al llegar a la fecha definitoria, contaba con un solo punto y tenía la obligación de ganar o despedirse.

La respuesta llegó ante Alemania, en el MetLife Stadium de Nueva York. Más de 50.000 ecuatorianos estuvieron presentes para acompañar el momento. El gol que desató la euforia se produjo a 13 minutos del final: en una jugada de pelota parada, un córner peinado al primer palo por Kevin Rodríguez encontró el pie de Gonzalo Plata, quien convirtió cuando Manuel Neuer se aprestaba a atrapar el balón.

El estadio reaccionó con intensidad y el triunfo 2-1 le dio a Ecuador el pase a los dieciseisavos de final como una de las mejores terceras del torneo.

El festejo se mezcló con alivio. Sebastián Beccacece, director técnico argentino y blanco de críticas durante la travesía, corrió a las gradas para celebrar con su familia. En el campo, los jugadores se abrazaron mientras desde las tribunas se escuchaba el “¡Sí se puede!”, acompañando la presión durante el partido.

Tras el encuentro, Plata expresó: “Queríamos que la clasificación estuviera antes, pero creo que es mejor así. Ahora vamos a llegar con esa hambre que tenemos de dar todo”.

Ahora, este 30 de junio, esa misma hambre choca contra un México que llega con otra convicción: la de un equipo que, por primera vez en mucho tiempo, parece creer con fuerza que su historia en este torneo apenas está comenzando.

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