Leyendas de El Nacional recuerdan su vínculo con el fútbol y el impacto del descenso a segunda categoría

Imagen gracias a: El Universo

Leyendas de El Nacional recuerdan su vínculo con el fútbol y el impacto del descenso a segunda categoría

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Juan Carlos Burbano, Fabián Paz y Miño, Óscar Perdomo y Fausto Camión Correa explican cómo continúan relacionados con el deporte tras su paso por El Nacional y cómo afrontan el duro momento del club luego de caer a segunda categoría.

El Club Deportivo Nacional atraviesa uno de los pasajes más complejos de su historia de 62 años. Tras perder administrativamente la categoría en 2025 y competir en la serie B durante 2026, el equipo confirmó un nuevo descenso a segunda categoría después de caer ante Cumbayá en el hexagonal por la permanencia. En 2027, el club iniciará su participación en el fútbol provincial de Pichincha.

Para varias de sus leyendas, esta etapa contrasta con el tiempo en que defendieron una camiseta que acumuló trece campeonatos nacionales y logró dos tricampeonatos, entre 1976 y 1978 y entre 1982 y 1984.

Diario EL UNIVERSO conversó con Juan Carlos Burbano, Fabián Paz y Miño, Óscar Perdomo y Fausto Camión Correa para conocer su actualidad, su manera de sostener el vínculo con el fútbol y la forma en que viven la situación que atraviesa El Nacional.

Aunque ya no compiten en las canchas, los cuatro mantienen la relación con el deporte desde espacios distintos. Aun así, comparten un sentimiento: el dolor de ver al equipo de sus amores en la tercera categoría del balompié ecuatoriano.

Juan Carlos Burbano: clases de fútbol y análisis deportivo

Juan Carlos Burbano permaneció cerca de diez años (1994-2004) en El Nacional, donde fue capitán y formó parte del plantel que ganó el campeonato ecuatoriano de 1996, el undécimo título nacional del club. También integró la selección de Ecuador que clasificó por primera vez a una Copa del Mundo y participó en el Mundial de Corea y Japón 2002.

Tras retirarse como futbolista en 2004, siguió vinculado al fútbol desde la dirección técnica y el trabajo formativo. Actualmente, brinda clases de fútbol a niños en un club de Cumbayá y trabaja como comentarista en Radio La Red, donde analiza la actualidad del balompié ecuatoriano.

Su trayectoria como jugador y entrenador le permite observar con otra perspectiva el momento de El Nacional, aunque considera que el descenso sigue siendo difícil de asimilar. “Después de haber jugado ahí diez años, haber sido capitán, realmente una institución tan grande es difícil de creer que ahorita esté en segunda categoría solamente por mal manejo administrativo”, señaló.

A pesar del panorama, el exvolante pidió a los aficionados conservar la esperanza y no abandonar al equipo que marcó una etapa importante del fútbol ecuatoriano.

Fabián Paz y Miño: formación de niños y memoria del Bitri

Fabián Paz y Miño es uno de los máximos referentes ofensivos de El Nacional. Ingresó a las divisiones formativas a los 14 años y defendió la camiseta del club entre 1968 y 1988. En esos veinte años se consolidó como uno de los goleadores históricos, con 155 tantos, y ganó ocho campeonatos nacionales.

El exdelantero también fue parte de los dos tricampeonatos del equipo militar: los títulos de 1976, 1977 y 1978, y los de 1982, 1983 y 1984. A esas seis coronas se sumaron las de 1973 y 1986.

Hoy, su relación con el fútbol continúa desde la formación de nuevos talentos. Trabaja como entrenador en la academia Jóvenes con Propósito, donde enseña a niños y adolescentes en Quito y comparte con ellos las experiencias acumuladas en su carrera.

En sus clases, además de los fundamentos del juego, busca transmitir valores como la puntualidad, el respeto, la constancia y la perseverancia. Fuera de las canchas, dedica gran parte de su tiempo a su familia y sigue los partidos de El Nacional por televisión.

Para Paz y Miño, la situación actual representa un contraste doloroso con los años en que los futbolistas sentían que formaban parte de una institución sólida. “La verdad, con mucha impotencia de ver cómo una institución grande, como es el Club Deportivo El Nacional, se va desmoronando de poco en poco”, afirmó.

Óscar Perdomo: retiro, familia y nostalgia por la cancha

Óscar Perdomo jugó durante aproximadamente doce años, hasta cerca de 1980, y conquistó cuatro títulos nacionales con el equipo. Después de su etapa como futbolista, siguió vinculado a la institución como entrenador, responsable de las divisiones formativas y director técnico del primer plantel.

También trabajó con las formativas hasta 2022 y retornó brevemente durante la administración de Marco Pazos. Actualmente está jubilado. Tras su trayectoria deportiva y su paso por el Ejército, donde llegó al grado de sargento primero, dedica tiempo a su salud y a su familia. Tiene dos hijos que viven en Estados Unidos y cinco nietos, a quienes procura visitar una vez al año.

Una lesión sufrida durante su carrera, en la que se fracturó la tibia y el peroné, marcó una etapa de su vida futbolística. En la actualidad, también enfrenta problemas en una rodilla y busca atención médica. Aun así, reconoce que extraña el trabajo en la cancha y el contacto cotidiano con los jóvenes futbolistas.

Perdomo ha cuestionado la gestión dirigencial y sostiene que El Nacional debe tener claridad sobre su situación económica. Con todo, mantiene la esperanza de que el club pueda seguir existiendo y recuperar su lugar en el fútbol ecuatoriano. “Si ellos no nos dejan, nosotros tampoco vamos a dejar que el equipo desaparezca”, expresó, en referencia al compromiso de las exglorias y los aficionados con la institución.

Fausto Camión Correa: 18 años formando futbolistas en San Bartolo

Fausto Camión Correa integró el plantel que ganó el primer tricampeonato de la historia del fútbol ecuatoriano, con los títulos de 1976, 1977 y 1978. Su nombre quedó ligado a una de las imágenes recordadas de aquella época: sus dos goles ante Barcelona en enero de 1979, en el partido que selló la tercera corona consecutiva.

A sus casi 80 años, Correa mantiene su relación con el fútbol a través de la formación de niños y adolescentes. Desde hace 18 años dirige la escuela de fútbol del fuerte militar Epiclachima en San Bartolo, en el sur de Quito, donde trabaja los lunes, miércoles y viernes, tanto por la mañana como por la tarde.

Para él, las clases son una manera de mantenerse activo y compartir su experiencia con nuevas generaciones. Sin embargo, cuenta que la crisis de El Nacional también ha impactado en la escuela: según su testimonio, la matrícula bajó de unos 170 alumnos a cerca de 90.

En su vida cotidiana, además, enfrenta una situación familiar delicada. En los días en que no tiene clases, acompaña a su esposa, quien atraviesa problemas de salud y permanece con frecuencia en el hospital. En medio de esa realidad, el fútbol se mantiene como un espacio para despejar la mente.

La situación de El Nacional, en cambio, le produce dolor. También considera que el regreso a la serie A no será inmediato y calcula que podrían pasar al menos tres años antes de que el equipo vuelva a esa categoría. Su deseo es vivir para presenciar ese momento. “No menos de tres años. Espero vivir para ver a mi equipo en esa categoría”, expresó.

Las trayectorias de Burbano, Paz y Miño, Perdomo y Correa siguieron rumbos distintos tras su etapa como futbolistas: unos continúan cerca de las canchas como formadores, otros observan el fútbol desde el análisis deportivo y también están quienes disfrutan de la familia durante su retiro. Pero el descenso a segunda categoría les recuerda una realidad marcada por el contraste entre los años de títulos y protagonismo que vivieron con El Nacional.

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